HACIA LAS TERCERAS ELECCIONES

Sánchez y Rivera piden al PP que cambie de candidato

El PSOE pide al PP que saque "una conclusión" del naufragio de Rajoy. Rivera habla de otro candidato.

Un contrariado presidente en funciones, durante el segundo debate.

Un contrariado presidente en funciones, durante el segundo debate.

  1. Mariano Rajoy Brey
  2. Pedro Sánchez
  3. Albert Rivera

El naufragio de Mariano Rajoy como candidato a la investidura abre un nuevo capítulo. El líder de Ciudadanos, Albert Rivera, pidió directamente al PP que se plantee enviar a "algún candidato" que sea "viable" en el hemiciclo tras la votación que ha acabado con las opciones del presidente en funciones de revalidar el cargo. 

"Nosotros estaremos a la expectativa si algún candidato del Partido Popular tiene una investidura viable, pero investiduras que no sean viables, no señor Rajoy", dijo Rivera, cosechando múltiples gestos de desaprobación. 

El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, fue menos claro, pero tras prometer que los socialistas siempre se opondrán a Rajoy pidió al PP que saque "alguna conclusión" de la derrota de su líder. "Señorías del Grupo Parlamentario Popular: ustedes deberían extraer una conclusión de la derrota parlamentaria que va a sufrir su candidato en el día de hoy y hace 48 horas. Yo sé que no lo van a hacer. Les conocemos. Sabemos que no lo van a hacer. Sabemos que toda la estrategia de este debate de investidura, desde su primer discurso hasta el día de hoy es porque está pensando en las terceras elecciones", dijo, recibiendo también el enfado de la bancada popular.

Por primera vez en la historia de la democracia, el programa de Gobierno de un presidente en funciones ha sido rechazado por el Parlamento. Nueve meses después de ganar por mayoría simple las elecciones -las del 20-D y las del 26-J-, Mariano Rajoy acudió al Parlamento a pedir la confianza a la Cámara. Pero su candidatura fue rechazada con 180 votos en contra y 170 a favor.

En la historia de la democracia española, solo hay un precedente de un candidato que pide la confianza de la Cámara y es rechazado: el de Pedro Sánchez, que aceptó intentarlo en marzo una vez que Felipe VI se lo propuso a Mariano Rajoy y éste declinó la oferta. Sin embargo, la gran diferencia entre un fracaso y otro es que el secretario general del PSOE no era jefe del Ejecutivo y el líder del PP sí. Un cambio sustancial que deja al presidente del Gobierno en funciones en una situación mucho más complicada que en la que se quedó Pedro Sánchez tras su fracaso en el Parlamento.

"El peor valorado de la historia"

Rajoy intentó sin éxito pedir la abstención a los socialistas en su última intervención diez minutos después de las siete de la tarde de este viernes, la hora a la que estaba convocado el pleno. Tras el líder del PP, tomó la palabra el secretario general del PSOE, que lanzó una pregunta desde la tribuna: "¿Cómo es posible que un candidato que es presidente del gobierno en funciones, que aquel que se presentó a unas elecciones e 2011 y que cosechó una de las mayorías absolutas más importantes, hoy sea el presidente peor valorado de la historia de la democracia? ¿Cómo es posible que no tenga mayoría en esta Cámara?".

A continuación, Sánchez pidió a los 137 diputados que conforman el Grupo Parlamentario Popular que abran una reflexión sobre "la derrota parlamentaria que va a sufrir su candidato". Una afirmación que hizo saltar las alarmas sobre si el el PSOE se abstendría ante un candidato del PP que no fuera Mariano Rajoy. "Si actuamos todos con altura de miras y generosidad, estoy convencido de que encontraremos una solución" para evitar las terceras elecciones. "No tenga dudas de que el PSOE formará parte de esa solución".

La incógnita de Sánchez

La frase de Sánchez provocó un reguero inmediato de rumores. ¿Tiene preparada una alternativa liderada por él mismo? En realidad, el líder del PSOE siempre ha rechazado la convocatoria de nuevas elecciones y ha insistido en que su partido estará “en la solución”, por lo que a partir de este viernes se espera una toma de posición que aclare cómo quiere evitar los nuevos comicios. Sólo la cercanía de las elecciones vascas puede meter en el congelador la ‘solución Sánchez’.

Mariano Rajoy ha convocado al PP apenas dieciocho horas después de su derrota ante el Parlamento. El objetivo del líder conservador es recibir un chute vitanímico de su partido tras el rechazo de la Cámara El mensaje, en boca de un miembro del comité de dirección del partido, es que "seguimos adelante". Una investidura fallida "no es el fin" y "aún tenemos dos meses para intentarlo de nuevo" con el mismo candidato. "Nuestro candidato es Mariano Rajoy y seguirá siéndolo mañana", concluyen al unísono los diputados consultados durante la sesión de investidura fallida.

Pese al intento del PP de cerrar filas en torno a su líder, que un presidente en funciones fracase en una sesión de investidura es "demoledor", reconocen en privado los propios conservadores. La mirada se fija a partir de este momento en las elecciones del 25 de septiembre en País Vasco, donde el PNV podría necesitar del apoyo del PP para gobernar y, entonces, el candidato Rajoy podría recibir el respaldo afirmativo de los cinco diputados del partido nacionalista en Madrid. Solo le salvaría la 'vía Quevedo', que el diputado de Nueva Canaria se sumara al pacto con PP, Ciudadanos, Coalición Canaria y PNV y conseguir lo que, a día de hoy, parece imposible: que Mariano Rajoy vuelva a ser presidente del Gobierno.