Cataluña

JxS y la CUP siguen con su plan independentista pese al aviso del Constitucional

Los socios separatistas presentan ante el pleno del Parlament su hoja de ruta hacia la "desconexión" de Cataluña.

Junqueras, Puigdemont, Romeva y Forcadell, la semana pasada en el Parlament

Junqueras, Puigdemont, Romeva y Forcadell, la semana pasada en el Parlament Efe

Este mismo lunes Junts pel Sí (JxS) y sus socios separatistas de la CUP han decidido ignorar las advertencias del TC y llevar al Pleno de esta semana las conclusiones de la comisión del proceso constituyente, que contempla la vía unilateral hacia la independencia de Cataluña. Los representantes de los dos grupos decidieron pedir que se incluyese este punto en el pleno de la cámara autonómica en algún momento de esta semana.

Las cosas fueron bien distintas hace unos días. Por un lado, por el aviso lanzado desde el Constitucional, y, por otro, porque los socios independentistas no se lanzaron como ahora a la consecución de sus objetivos. De hecho, hace días que decidieron aplazar el tratamiento de estas cuestiones. Pero finalmente han vuelto a proponerlo.

Última advertencia

Las advertencias del Alto Tribunal llevan siendo una constante desde hace meses. La última llegó la semana pasada. Fue entonces cuando el Tribunal Constitucional advirtió a los miembros del Parlamento de Cataluña que debían “impedir o paralizar cualquier iniciativa que suponga ignorar o eludir los mandatos" del propio TC sobre la ilegalidad de ir a un proceso de ruptura unilateral con el resto de España sin someterse a los procedimientos de reforma de la Constitución.

Tal y como contó este periódico, de aprobarse, el proceso constituyente se esbozaría en un plan orquestado en tres fases distintas. Primero, un proceso participativo: un diálogo acerca de la independencia y la desconexión con el Estado. Posteriormente, llegarían unas “elecciones constituyentes” tras las cuales se formaría una asamblea. Esa asamblea sería la encargada de redactar la nueva constitución catalana. El tercer paso, dejaría en manos del pueblo catalán la decisión final: es el llamado “mecanismo unilateral de ejercicio democrático”. Es decir, unas elecciones en las cuales los catalanes decidiesen sobre esa constitución y, por ende, sobre la posible escisión de la comunidad autónoma del resto del país. Esta es la hoja de ruta independentista.

El pasado noviembre, el Tribunal Constitucional dejó sin efecto la declaración secesionista que aprobó el Parlamento catalán el día nueve de ese mismo mes. La declaró nula e inconstitucional por unanimidad. Y eso es de lo que el máximo órgano jurídico español avisa a los separatistas catalanes, de la posición en la que quedarían al incumplir tanto la Constitución como una sentencia del TC.

Una treta para soslayar al TC

Pese a todos los avisos, JxS y la CUP acordaban este lunes, como ya se ha dicho, incluir en el orden del día del pleno del Parlament la cuestión separatista. En concreto, con el fin de evitar que la Mesa del Parlament pueda ser inculpada por desobediencia al TC, los dos grupos independentistas han acordado una treta legal. Se trata de incluir el punto adicional por el procedimiento de pedir la alteración del orden del día en el transcurso del pleno, lo que comportará que sean los diputados los que voten esta modificación y, si resulta aprobada, ya podrán debatirse las conclusiones.

Teniendo en cuenta que JxSí y la CUP disponen en total de 72 diputados y esta cifra supera la mayoría absoluta, se da por seguro que la ampliación del orden del día será aprobada. Ni JxSí ni la CUP han precisado, no obstante, el día y la hora en que pedirán la modificación del orden del día y cuándo tendrá lugar el debate, porque esto será comunicado "a última hora", explicaban a Efe fuentes de ambos partidos este lunes. Lo que habrá que ver, eso sí, es la respuesta que darán a este desafío los magistrados del Constitucional. 

Homs y la nueva CDC

Mientras tanto, en el seno del Partit Demòcrata Català, la nueva y renovada Convergencia prometida por Artur Mas, apoyan igualmente esta iniciativa de llevar al pleno del Parlament las conclusiones de la comisión del proceso constituyente. Lo hizo en la mañana del lunes, sin cerrar las puertas a un posible referéndum unilateral de independencia.

Además, han querido cerrar filas en torno a uno de sus representantes en el Congreso de los Diputados, Francesc Homs, quien va a tener que comparecer el próximo mes de septiembre ante el Tribunal Supremo por el 9-N. Desde la nueva Convergencia hablan de una “persecución desde el Estado”.

Artur Mas y Neus Munté, el pasado sábado.

Artur Mas y Neus Munté, el pasado sábado.

Sin embargo, desde el nuevo partido de Artur Mas aún se marcan distancias en cuanto a la hoja de ruta soberanista. Por ejemplo, en cuanto a la inclusión de un referéndum unilateral. “Es una posibilidad que no vamos a descartar aunque tiene algunos riesgos”.

La frágil situación política

En el Parlamento catalán todo está relacionado con todo. Por ello, ahora que la negativa de la CUP a los presupuestos generales de Puigdemont ha llevado al hemiciclo catalán a una nueva situación de fragilidad y bloqueo, desde el Partit Demòcrata Català cuestionan si el partido anticapitalista estará de parte del ejecutivo de Puigdemont en la cuestión de confianza, poniendo sobre la mesa la hoja de ruta independentista.

Es por eso por lo que la coordinadora general del partido, Marta Pascal, ha asegurado que han telefoneado a los representantes de la CUP para sondearles de cara a la posible ratificación de Puigdemont en septiembre. Pascal y su partido les incitan a concretar si los anticapitalistas están “entre los que construyen o los que bloquean”.

Todo esto llega en medio de una frágil situación política en la que casi todos los líderes de los partidos catalanes han bajado su nota en la encuesta del CEO, el CIS catalán. Todos excepto En Comú Podem descienden en la percepción que los ciudadanos tienen de ellos. Al mismo tiempo, la opción de la independencia cobra fuerza en la sociedad catalana, siendo la primera vez que la opción del “sí” al brexit catalán supera al “no” desde que se hacen encuestas sobre si se desea una Cataluña independiente.