AGRESIÓN EN PAMPLONA

El abogado del 'Prenda' sostiene que no hubo violación sino relaciones "consentidas"

La defensa de los cinco sevillanos detenidos por una presunta agresión sexual argumentan que la declaración de la denunciante está plagada de contradicciones.

Prenda (centro) junto a Alfonso (izquierda) y Ángel (derecha), minutos después de su detención.

Prenda (centro) junto a Alfonso (izquierda) y Ángel (derecha), minutos después de su detención.

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La declaración de la denunciante está plagada de contradicciones. Esto es lo que argumenta, para justificar la inocencia de sus defendidos, el abogado de los cinco detenidos por la presunta violación a una joven que cumplirá 19 años en octubre durante el inicio de las fiestas de San Fermín, 7 de julio, en Pamplona.

El abogado de los implicados, uno de ellos Guardia Civil y otro soldado de la Unidad Militar de Emergencias y todos ellos de Sevilla, quiere exculpar a sus clientes asegurando que la chica, en todo momento, habló de cuatro atacantes. El hecho de que haya cinco personas en prisión preventiva, sobre la cual el letrado defensor presenta al menos dos recursos de apelación, le hace argumentar que la joven presuntamente atacada "carece de la más mínima verosimilitud por su falta de concreción".

La que se declara agredida sí describió a los cuatro de los que habló. El primero que se acercó a ella es de "complexión fuerte, 165 cm de altura, pelo corto y castaño con un tatuaje en el abdomen de semi esfera con unas letras gruesas". "Otro medía 160 cm, ojos claros pelo castaño y corto, barba de tres días, delgado, reloj con esfera muy grande y un tatuaje parecido al del primero". "El más alto de los cuatro mide unos 175, muy moreno de piel, pelo corto, barba frondosa, ojos oscuros y un gorro rojo". "El último era moreno de piel, pelo corto rapado y sin barba", según informaba EL ESPAÑOL.

Gritos ahogados

Además, continúa el abogado, la joven, que había estado bebiendo durante gran parte del día, llegó a asegurar a la Policía Municipal de Pamplona en un momento de su declaración que no había sido agredida. Lo que sí afirmó ante los agentes fue que "intenté escaparme, pero no pude. Me taparon la boca para que no gritara".

Para esto también tiene respuesta el abogado defensor. Sus clientes dicen que decidieron entrar en el portal en el que ocurrió la presunta violación porque había una persona abriendo la puerta en ese momento. "Un simple grito y/o un mínimo forcejeo, una mínima resistencia activa hubiera necesariamente tenido que alertar al vecindario", alega en su recurso.

Informe clínico

Otro de los puntos con los que se trata de justificar la inocencia de los cinco implicados es el informe clínico de urgencias tras la exploración a la que fue sometida la joven. 

"En la revisión ginecológica, los genitales externos e internos se encontraban normales, al igual que la vagina y el flujo vaginal", dice el parte médico. Otro dato al que se agarra la defensa es "la ausencia de escoriaciones, la absoluta ausencia de daños ungueales, de equimosis, de abrasiones cutáneas, ya sea en muñeca o brazos, como consecuencia de los supuestos agarrones violentos a los que fue sometida, o en piernas y muslos, mamas o perineo, como consecuencia de los embates sexuales", según puede leerse en el escrito que pide la puesta en libertad de los detenidos.

La joven declaró que no la llegaron a pegar, sí que uno de sus presuntos asaltantes la agarraba del cuello y otro de la cadera. "Estaba bloqueada debido a la situación".

La presunta agresión, en vídeo

Fue el juez de guardia de Pamplona que se encontró con el caso quien dio a conocer la existencia de una grabación del momento denunciado en la que "se aprecia la participación colectiva de todos ellos", según palabras del propio magistrado.

El juez añadía al enviarlos a prisión preventiva por delitos de agresión sexual y robo con violencia o intimidación (ya que, al parecer, se llevaron el móvil de la joven) que resultaba "indiciariamente acreditado" que los cinco investigados habían contactado con la presunta víctima. También hablaba de la "superioridad física" de los detenidos.

Para la defensa, los motivos que llevaron a que ese vídeo acabara en manos de la justicia es la colaboración que han mostrado durante todo el proceso sus representados y su afán en demostrar su inocencia ya que, según el abogado, la grabación es una prueba de la que relación sexual fue consentida. También aclara que el documento era para uso privado, sin ánimo de difundirlo.