Felipe VI

El rey propone a Sánchez como candidato a la presidencia del Gobierno

A 44 días del 20-D, la España inédita echa a andar: el líder socialista se declara “fuerte”. 

El líder del PSOE, este martes en el Congreso.

El líder del PSOE, este martes en el Congreso.

Tras 44 días de tiempo muerto, el rey ha puesto en marcha el reloj constitucional: España está más cerca ya de tener un nuevo Gobierno o de celebrar otras elecciones generales. Este martes, la jornada más larga e intensa desde el 20-D, Felipe VI ha tomado una decisión política clave: nominar a Pedro Sánchez para que se presente a un pleno de investidura que podría celebrarse dentro de un mes aproximadamente.

Sánchez ha aceptado la propuesta del monarca con “responsabilidad” y “sentido del deber”. Lo ha hecho sereno y serio, entre guiños a Albert Rivera, reproches velados a Pablo Iglesias y fuertes críticas a Mariano Rajoy: “Yo voy en serio. Yo no soy Mariano Rajoy”.

"Progresista y reformista"

El Gobierno que persigue formar Sánchez es “progresista, reformista y transversal”. La hoja de ruta que empezará a negociar este miércoles es la que requiere “esta nueva era de la política española”. Sánchez ha huido del frentismo y ha hecho un discurso kennedyano de inclusión y de diálogo. “Todos los ciudadanos tienen que tener cabida en el proyecto de cambio independientemente de la edad y del partido que hayan votado”.

Sin mencionarlo, le ha echado en cara a Iglesias su premura en formar un Ejecutivo: “La formación de Gobierno no es un fin en sí mismo. No se trata de sillones sino de soluciones”. Esa hoja de ruta, cuyo acuerdo final votarán las bases socialistas, incluye reformas económicas (nuevo estatuto de los trabajadores y planes de empleo juvenil) pero también el control del déficit público y de la deuda pública “desbocada”, así como una serie de reformas fiscales, energéticas, educativas, de lucha contra la desigualdad (España es el país más desigual tras Letonia, ha dicho), de pelea contra el “terrorismo machista”, de regeneración democrática y de la lucha contra la corrupción.

Unidad de España

Ha querido tranquilizar a los barones de su partido con una clara defensa de la unidad de España: “Que nadie tenga ninguna duda; el Partido Socialista defenderá siempre la integridad de España, la Constitución y el respeto a la ley. Pero con la ley no basta. Hace falta política. Hay que reformar la Constitución y avanzar hacia un estado federal”.

“España se encuentra en una encrucijada. Pero tengamos confianza. Amparándonos siempre en lo que nos une, no en lo que nos separa. Hoy el cambio está más cerca: unidad, progreso, diálogo y soluciones. Hoy la esperanza de una España mejor está muy viva. Soy muy consciente del desafío que afronto. Pero a lo largo de mi vida nunca he olvidado lo que dejó escrito Cervantes: que a cualquier mal buen ánimo repara”, ha concluido Sánchez.

España se encuentra en una encrucijada. Pero tengamos confianza. Amparándonos siempre en lo que nos une, no en lo que nos separa

La España inédita y fragmentada que emergió del 20-D ha empezado así finalmente a andar hacia unas negociaciones políticas que se presentan muy complicadas. Si Sánchez fracasa en el intento, en el mes de mayo el monarca volvería a disolver las Cortes y en junio se podrían celebrar nuevas elecciones. Todo sigue en el aire, pero Felipe VI ha puesto fin al menos a la incertidumbre temporal.

Sánchez ha pedido “al menos un mes” al presidente del Congreso, Patxi López. En ese tiempo hablará con “todas las fuerzas políticas”. Este mismo miércoles dará a conocer su equipo negociador. El día ha sido maratoniano para él: ha empezado a media mañana con simple líder del PSOE en La Zarzuela y ha terminado como presidenciable oficial por la tarde-noche en el Congreso de los Diputados, donde ha tenido que dar dos ruedas de prensa.

El monarca no pudo iniciar el proceso el pasado 22 de enero como hubiera querido porque Mariano Rajoy declinó su oferta. Por eso Zarzuela tuvo que emitir un comunicado para explicar lo que había hecho el presidente en funciones, según fuentes de la Casa del Rey. Este viernes, sin embargo, Felipe VI no ha vuelto a ofrecérselo. Lo ha explicado el propio Rajoy en una rueda de prensa breve y sombría en La Moncloa. “En ningún caso”, ha respondido cuando se le ha preguntado por la posibilidad de renunciar a ser candidato otra vez si Sánchez fracasa y vuelven a convocarse elecciones. Esa es la opción acariciada por el PP desde el 20D: que este verano los españoles vuelvan a las urnas y que a los populares les vaya mejor.

"Ni un minuto más"

Durante la audiencia de hora y cuarto con el rey, Sánchez se ha ofrecido para la nominación previa renuncia de Rajoy horas más tarde. “No se puede esperar ni un minuto más. Hay que sacar a España de esta situación de bloqueo”, le ha dicho Sánchez al monarca, según explicó él mismo en su primera rueda de prensa. Había muchos periodistas y mayor expectación, pero Sánchez se ha mostrado seguro, firme y parco en palabras, a sabiendas ya de lo que le espera. Se ha declarado “fuerte” para acometer la misión, y ha insistido en que está “legitimado” a pesar de las presiones que sufre dentro de su partido y de la endiablada aritmética que tiene por delante.

Por la tarde, el monarca habló con Rajoy tan sólo 45 minutos, la cita más breve de las mantenidas con los cuatro grandes (Rajoy, Sánchez, Iglesias y Rivera). Tanto Iglesias y como Rivera también han querido estar presentes en este día histórico y han comparecido ante los medios. Iglesias ligeramente crispado pidiéndole a Sánchez que se decida por Podemos. Rivera en el mismo tono conciliador que ha usado desde el principio.

El rey ha estado encerrado en La Zarzuela casi un mes. Su último acto fuera del recinto del monte de El Pardo fue la Pascua Militar en el Palacio Real. Antes, el discurso de Navidad en el mismo lugar. La reina ha asistido a tres actos, todos en Madrid. Por el camino ha quedado un viaje programado a Arabia Saudí. Pendientes quedan las visitas de Estado al Reino Unido y a Japón, además de uno de trabajo a Puerto Rico. Ahora empieza el tiempo de la política.