Investidura

La CUP da un 'no' final a Mas y pide a Junts pel Sí otro candidato

La formación decide por 36 votos contra 30 que sus 10 diputados se abstengan. El partido pide a Junts pel Sí que presente otro candidato: "Aún tienen tiempo". En caso de que no haya acuerdo, habrá elecciones en marzo.

Los diputados de la CUP Gabriela Serra (c), Sergi Saladié (i) y Xevi Generó.

Los diputados de la CUP Gabriela Serra (c), Sergi Saladié (i) y Xevi Generó. Efe

Los delegados territoriales y representantes de las asociaciones afines a la CUP han decidido finalmente rechazar la investidura del president en funciones, Artur Mas, y forzar unas nuevas elecciones en marzo. Después de una votación muy ajustada en el Consejo Político de este domingo, finalmente las 11 organizaciones afines a la formación anticapitalista han decantado la balanza a favor de forzar unos comicios anticipados.

Los 56 delegados se han reunido durante toda la mañana en Barcelona junto a los 15 miembros del Secretariado Nacional, los 11 representantes de las organizaciones afines y los 10 diputados del grupo parlamentario. Tanto los miembros del secretariado como los diputados no tenían derecho a voto. Los delegados han trasladado las opiniones de las 13 grandes asambleas territoriales que se celebraron el sábado y han llegado al Consejo Político con un empate técnico entre partidarios y contrarios a investir a Mas.

Durante la mañana se han votado las dos opciones que propuso el Secretariado Nacional (investir a Mas o rechazarlo) junto a cuatro propuestas alternativas aportadas por las asambleas territoriales. Entre las cuatro opciones alternativas aportadas este domingo había un “sí con condiciones”, un “sí sin acuerdo”, un “no rotundo” y la opción de dejar libertad a los diputados.

Cada opción menos votada desaparecía de la siguiente votación. Las dos opciones propuestas por el Secretariado (investir a Mas o no) han empatado en una primera votación con 29 votos a favor y 27 en contra cada opción. Finalmente la opción de investir a Mas ha sido eliminada y el Consejo Político ha votado entre la opción de no investir a Mas con abstenciones y la opción propuesta por las asambleas territoriales que contemplaba votar en contra de Mas. Al final se ha impuesto la propuesta del Secretariado y se ha decidido que los 10 diputados se abstendrán en el caso de que se celebre un debate de investidura.

Una de las asambleas territoriales de la formación anticapitalista.

Una de las asambleas territoriales de la formación anticapitalista. CUP

El nuevo rechazo de la CUP a la investidura de Mas aboca Cataluña a unos nuevos comicios en marzo, a no ser que Junts Pel Sí (JxS) consiga recabar algún apoyo alternativo antes del 10 de enero, fecha en la que quedarán convocadas automáticamente nuevas elecciones.

Gabriela Serra, portavoz del grupo antisistema, ha dejado, sin embargo, abierta la puerta a otro posible acuerdo con un candidato diferente de Junts pel Sí: "Quien quiera mover pieza aún tiene días". Opción que desde la CDC han rechazado: "No hay candidato alternativo. No es una cuestión de personas, es lo que representa".

La CUP traslada la presión

En una rueda de prensa posterior a la asamblea, los diputados de la formación asamblearia han intentado trasladar la presión al tejado de Junts Pel Sí (JxS). “Nosotros hemos movido ficha. Hemos hecho todo lo posible para que la CUP no tuviera que votar lo que ha votado hoy”, ha asegurado la diputada Gabriela Serra. “Esperemos que ahora empiecen a mover ficha los que no la han movido”.

El también diputado Sergi Saladié ha incidido en la misma idea. “La decisión no cierra la puerta a que con otro candidato la CUP pueda plantear la investidura”, ha afirmado. “También queremos recordar que Mas dijo que él nunca sería un obstáculo para la independencia”, ha explicado. “La pelota está ahora en su tejado. El famoso pressingCUP esta semana caerá en otro lado”.

Saladié también ha afeado al resto de formaciones de izquierda el poco apoyo que ha tenido la CUP durante estos meses. “La faena la hemos hecho solos y esto es un esfuerzo que comporta cierto desgaste. Hemos aguantado muchas presiones”.

Peligro de ruptura interna

El resultado de la asamblea de este domingo aboca a la formación a un escenario muy complejo en el que nadie descarta la ruptura. Las caras de algunos delegados territoriales a la salida de la reunión eran un auténtico poema y fuentes de la formación no escondían el enfado por cómo han ido las cosas.

Los miembros de la CUP partidarios de investir a Mas consideran que las organizaciones afines que se integran en la CUP bajo el paraguas de Crida Constituent han tenido demasiada influencia y representatividad en la votación. Algunos atribuyen esta relevancia de los votos de las organizaciones a la fuerza que tiene dentro de la CUP el corriente Endavant, contrario a investir a Mas.

“No todos tienen el mismo grado de satisfacción con el resultado de la votación”, ha reconocido Serra. “Pero que nadie se equivoque: hay CUP para rato”, ha afirmado.