Fuerzas Armadas

La sorpresa navideña de las familias de los militares españoles

2.200 efectivos del Ejército pasan la Navidad desplegados en 16 operaciones diferentes.

Nacimiento y adornos navideños en la base española Belén de Cervantes, en Líbano.

Nacimiento y adornos navideños en la base española Belén de Cervantes, en Líbano.

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“Mi marido se fue destinado a Líbano un mes después de que naciese nuestro hijo, estas fechas las llevamos como podemos”. A Neus se le quiebra la voz. Y guarda silencio. “Siempre se vive con inquietud -afirma, tras reponerse-, con mucha ansiedad porque no sabes nunca lo que va a pasar”. Una inquietud que, si cabe, se le acentúa estos días. Pero también sonríe: “Le voy a dar una sorpresa -cuenta-. El niño y yo hemos grabado un vídeo en el que le felicitamos la Navidad. Creo que se va a emocionar”.

El marido de Neus es uno de los 600 efectivos españoles que el Ejército mantiene desplegados en Líbano. En total, 2.200 militares pasan la Navidad desplegados en una quincena de escenarios. Para intentar hacer más pequeña esa distancia, la Asociación de Familias de Militares Españoles ha coordinado el envío de mensajes navideños desde España a estos lugares. “Hemos reunido unos 30 y los proyectarán en Líbano, Irak, Turquía, República Centroafricana y en la fragata Canarias”, cuentan desde la organización. “Lo hemos gestionado a través de la oficina del Jefe del Estado Mayor de la Defensa (JEMAD) y ninguno de los soldados sabe nada. En esos lugares, una sorpresa así tiene un valor especial”.

Para Zaira, esta es la primera vez en once años que pasará la Navidad separada de su marido. Se casaron en julio, pero comenzaron su relación cuando apenas tenían veinte. “En el mensaje le digo que lo pase lo mejor posible, que estos días no los vamos a olvidar ni él ni yo”, cuenta. Como en el caso de Neus, su esposo está destinado en Líbano.

Al Líbano tras el viaje de novios

No habían pasado más que unos días desde que regresaron de su viaje de novios cuando a Neus le contaron que su marido iba a marcharse a Oriente Próximo. “Estás en un sueño por la boda y el viaje y te planteas si es una broma”, señala la mujer. Lo peor, afirma, “son los días previos a marcharse”: “Tras hacer la preparatoria de las maniobras en Zaragoza y Almería, pasó unos días en casa. Ese tiempo no lo disfrutas, porque lo pasas preparando las maletas y pensando en lo que puede suceder en los seis meses que pasará fuera de casa”.

Felisa es madre de tres hijos y los tres han hecho carrera militar. Este año, uno de ellos pasará la Navidad en el Líbano. “En cuanto me enteré que podíamos grabar un vídeo para mandárselo me puse como loca de contenta”, admite la mujer. “Me puse un poco nerviosa al grabarlo -reconoce-, pero le dije que por aquí estamos todos muy bien, que contamos los días para que vuelva en mayo”.

La felicitación de los militares

Los efectivos españoles, a su vez, han preparado un vídeo en el que también felicitan estas fechas. Los militares de Gabón, sentados junto a un grupo de estudiantes en un colegio, canta Adeste Fideles; los de Turquía, guitarra en mano, improvisan un villancico. El vídeo lo completan una decena de contingentes que participan en otros tantos operativos en el extranjero.

Asimismo, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, contactó este jueves con las tropas que, a su juicio, representan “el proyecto común que es España”: “Confío en ustedes para adaptarse a estos nuevos retos, en su espíritu de sacrificio y en mantenerse firmes en principios y valores”, apuntó Rajoy, antes de despedirse. “Su misión no termina hasta que no regresan a sus casas sanos y salvos”.