Elecciones Generales

Rajoy saca la artillería electoral con los mayores, el gran caladero del bipartidismo

Ofrece, a diez días de las elecciones y sin concretar detalles, que no paguen IRPF los mayores de 65 que sigan trabajando 

Rajoy en las Palmas de Gran Canaria.

Rajoy en las Palmas de Gran Canaria. Efe

El programa electoral del Partido Popular para las elecciones del próximo 20 de diciembre tiene 223 páginas. A fiscalidad se dedican cinco: tres para decir por qué hicieron lo contrario a lo que decía su programa de 2011 y dos para “medidas”. Ninguna de las ocho que plantean incluye la supresión del IRPF que prometió ayer el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, aprovechando su aparición en Los desayunos de TVE. Ninguna habla de que las personas que decidan seguir trabajando una vez superada la edad de jubilación no pagarán impuesto de la renta, como les ha anunciado el presidente.

Y hasta aquí pudo leer. Poco más se sabe de la medida. No se ha dado a conocer el límite de renta por encima del cual no se aplicará la exención, ni el coste para las arcas públicas por menores ingresos, ni el ahorro de retrasar el pago de las pensiones de quienes permanezcan en activo.

Es una oferta a diez días de las elecciones que hace guiños a los beneficios del sistema de pensiones, pero no se acompaña de un plan completo para solventar la situación actual de dicho sistema, que presenta un déficit cronificado de la Seguridad Social y un Fondo de Reserva que, en una sola legislatura, se ha dejado reducido a la mitad.

La medida se anunció con tan poco detalle que las críticas no tardaron en saltar a las redes sociales. Entre ellas, destacó un tuit del ex ministro socialista Miguel Sebastián criticando que dos tercios de los mayores de 65 años que siguen ocupados no se verían beneficiados por la medida puesto que ya no pagan IRPF, al situarse su renta por debajo del límite de tributación. La apreciación se basa en las tablas de la Agencia Tributaria, que sitúan el salario medio anual de los mayores de 65 en 16.857 euros y el total de asalariados en 134.322, de los que las dos terceras partes no alcanzan el umbral de pago de IRPF. 

Además, añadía Sebastián, de los que sí pagan habrá una parte que se corresponda con funcionarios del Estado, por lo que no abonarles la pensión no supone un ahorro y no recibir su IRPF sí una merma de los ingresos. 

El voto bipartidista de los mayores de 55

Sea errado o no por falta de cálculo, el tiro se dirige a un segmento muy concreto de la población. Los mayores de 55, el gran caladero de votos que aún mantiene el bipartidismo, según el CIS.

Los primeros beneficiarios de la oferta de Rajoy estarían entre las personas por encima de 65 años que siguen hoy en activo, es decir, aquellas a las que el Estado en cualquier caso no les está pagando hoy por hoy una pensión de jubilación y a las que, sin embargo, sí se les va a eximir del pago del IRPF. Según la Encuesta de Población Activa del tercer trimestre de 2015, la última publicada, hay 151.000 ocupados que superan esa edad, en línea con los datos de la Agencia Tributaria.

Pero el gran océano de votos de la medida está en aquellas personas que traspasarán la edad de jubilación a lo largo de la próxima legislatura. Según la EPA, hay 898.800 personas ocupadas con edades entre los 60 y los 64 años.

El PP y el PSOE son los partidos con más votantes y simpatizantes entre personas de 55 años en adelante, tanto las ya jubiladas como las que se encuentran cerca de pasar el umbral legal de jubilación, situado hoy en los 65 años y tres meses.

Según el CIS, el PP cuenta con el voto de un 29% de los mayores de 65 y el PSOE con un 19%. Ambas formaciones son también las preferidas entre aquellos que pronto podrían jubilarse: el PP tiene el voto o la simpatía del 19% de personas entre 55 y 64 años y el PSOE del 22%, En este segmento hace entrada sin embargo una tercera formación que empieza a coger fuerza entre los votantes: Ciudadanos, con el 13%.

Un electorado atractivo por varias razones. Primero, porque es numeroso: el 40% del censo electoral supera los 55 años. Pero también porque los mayores participan más en las elecciones y son muy sensible a las decisiones respecto a pensiones: sus ingresos están, claro, muy condicionados por esas decisiones.

El problema de las pensiones

La medida se anuncia además en uno de los momentos más delicados del sistema de pensiones en España. La legislatura cierra con un déficit cronificado del que nadie ha explicado cómo se va a salir, puesto que los ingresos de la Seguridad Social siguen fuertemente afectados por el alto nivel de desempleo, las bajas rentas derivadas de la devaluación salarial y el empeño del Ejecutivo en esta legislatura de fomentar la creación de empleo eximiendo a las empresas de pagar parte de las cotizaciones sociales. 

El colchón para las malas rachas también queda fuertemente mermado tras la legislatura. Rajoy, que eliminó el límite anual que puede extraerse de la hucha de las pensiones, la ha dejado en la mitad de como se la encontró. Cada vez que hay una paga extra, se echa mano de la hucha, que actualmente tendría saldo sólo para afrontar cuatro pagas extra más. 

Y podría añadirse la duda del relevo generacional en el mercado de trabajo. En la presente legislatura son las franjas de edad por debajo de 40 años las que más han sufrido la pérdida de empleo, a pesar de ser las que están llamadas a sostener durante un mayor periodo de tiempo el sistema de pensiones. 

Rajoy anunció ayer también una medida pensada para los jóvenes, la exención del IRPF durante un año para aquellos que consigan su primer empleo. Tampoco parece muy claro cuántos se beneficiarían de la misma teniendo en cuenta que es en esos trabajos en los que no suele superarse el límite para tributar.