Literatura

Una Gomorra en el Caribe

El jamaicano Marlon James gana el Man Booker con una novela sobre el atentado contra Bob Marley, la CIA y el tráfico de drogas.

La duquesa de Cornualles con Marlon James, en la gala del premio

La duquesa de Cornualles con Marlon James, en la gala del premio Reuters

  1. Literatura
  2. Sector editorial
  3. Premios literarios
  4. Escritores
  5. Agentes literarios
  6. Bob Marley

Kingston, diciembre de 1976. Pocos días antes de que Bob Marley protagonizase el célebre concierto Smile Jamaica, con el que se buscaba promover la paz en la isla, es tiroteado en la puerta de su mansión por un grupo de siete pistoleros. El músico, su mujer y su mánager recibieron varios disparos, aunque milagrosamente ninguno resultó muerto. Jamaica era en aquellos días previos a las elecciones una olla a presión: un país enfrentado por los dos partidos tradicionales, el Partido Laborista de Jamaica y el Partido Nacional del Pueblo, cuya rivalidad se traducía en las calles en forma de una guerra entre matones locales.

Marley, incómodo para todos por pacifista y apolítico, ya era entonces un superventas en Gran Bretaña, un enemigo o un amigo en función del momento y los intereses electoralistas. Y estaba en la lista de los más vigilados por la CIA debido a su popularidad. Gánsteres y pandilleros habían empezado a cuestionar su figura y a acusarlo de venderse. Tras el atentado, y a pesar de las heridas, el cantante se subió al escenario, arrancó con War y actuó frente a 80.000 personas. Una vez terminó, salió del país y no volvió hasta un año y medio después.

Cuatro años investigando

El intento de asesinato de Marley es el punto de partida de A Brief History of Seven Killings, la novela que la noche del pasado martes le hizo ganador del premio Man Booker al también jamaicano Malon James (1970). Pero a pesar de que los titulares apuntan a “una novela sobre Bob Marley”, el astro del reggae está prácticamente ausente de su trama, o más bien está presente pero como apenas un fantasma. De hecho, en el libro nunca se le llama por su nombre porque todos se refieren a él como el Cantante.

A su alrededor, sin embargo, James ha construido un complejo artefacto de 700 páginas que le ha costado cuatro años de investigación y reescritura en los que ha puesto especial atención en cuidar el lenguaje de todos y cada uno de los miembros del colosal coro de personajes que maneja: entre 60 y 70, convenientemente presentados en un dramatis personae al comienzo de la novela para que el lector no se pierda.

Malhablada y violenta, A Brief History of Seven Killings se despliega de esta forma hacia muchas direcciones: sigue el eco del atentado a Marley y se extiende durante las tres décadas posteriores, saltando desde la pobreza de los guetos del Kingston de los setenta, donde los críos eran reclutados para ser entrenados como pistoleros, al Miami alucinado de los ochenta –el mismo de Corrupción en Miami– y, finalmente, a los barrios del crack en el Nueva York de los noventa, siguiendo los caminos del tráfico de drogas y de armas.

‘Narcos’ y realismo mágico

Hablando de drogas y armas: este año, la fantástica serie Narcos (Netflix) ha sorprendido al espectador desubicándolo, adoptando un tono híbrido entre el documental y el realismo mágico, lo que le ha permitido presentarnos a un Pablo Escobar que hace malabares entre la comedia y el drama, un personaje entre la realidad y la ficción que, sin embargo, es perfecto para retratar los excesos de una época. De forma parecida, Marlon James ha optado por darle a su novela la forma de una falsa historia oral, construida a partir del testimonio de matones, gánsteres y capos de la mafia, jefes y agentes de la CIA, infiltrados, espías, periodistas y algunos jamaicanos desesperados por escapar de la isla.

James, que se topó por primera vez con la historia tras leer un artículo en 1991 en la revista musical Spin, reconoce haber tenido dos libros de cabecera a la hora de organizar todo el material y las ideas dispersas que ha ido reuniendo desde entonces (“borrador tras borrador, páginas y páginas, personaje tras personaje sin una línea narrativa”, cuenta en la página de agradecimientos final). Por un lado, el texto Frank Sinatra has a cold de Gay Talesse para Esquire. Por otro, Los detectives salvajes de Roberto Bolaño.

Su primer libro fue rechazado 78 veces por editores. James estuvo a punto de darse por vencido y abandonar la escritura

Y es por aquí por donde se mueve, entre el periodismo literario y de largo aliento propio de las revistas como Rolling Stone o Esquire, y la tradición de la ficción norteamericana, que abarca desde los clásicos a la Gran Novela Americana, pero también el cine negro y la televisión, ágil, imparable, con vocación de pelotazo. De hecho, desde que la revista The Fader la saludase como la Gran Novela Jamaicana, A Brief History of Seven Killings no ha parado de crecer y ser ubicada, más cerca o más lejos, en algún lugar entre Faulkner, Ellroy y El Padrino. Pese a todo, le costó que alguien se fijara en sus obras: su debut, John Crow’s Devil, fue rechazado hasta 78 veces por editoriales, según relata The Guardian. James estuvo a punto de abandonar.

Estamos, por tanto, ante una obra de ficción –entre los personajes con voz propia, James se permite incluir al fantasma de un político asesinado, que le habla al lector desde la tumba– escrita, según su autor, desde la distancia necesaria que requiere la no-ficción. Porque en aquella Jamaica, todos, desde los políticos a los matones y la CIA, tenían algún tipo de interés en vivir en medio de una guerra y en deshacerse de Marley.

El premio se abrió hace dos años a autores de todo el mundo que escribieran en inglés y publicaran en Reino Unido

James le da la vuelta a su escenario y muestra al lector algunos hilos de los que hoy somos más conscientes y el contexto internacional de una época marcada por la paranoia anticomunista y la propaganda de la guerra fría. Como reconoce uno de sus personajes para referirse a las relaciones entre EEUU y los políticos locales, “los americanos que vinieron con las armas saben que quien controle West Kingston controla Kingston, y quien gane Kingston gana Jamaica”.

Lejos de quedarse en la isla, James también ha dirigido su escritura en reflejar el cambio de actitudes y de mentalidad a lo largo de estas tres décadas, en mostrar cómo sus personajes dejan el slang jamaicano en la isla para sustituirlo por expresiones propias del hip-hop una vez están en América, cómo la marihuana y la cocaína dejaron paso al crack, cómo después del reggae llegó la música disco y luego al rap y también la forma en la que machismo de las bandas se va difuminando ante los nuevos aires de ciudades como Miami o Nueva York.

Identidad y diversidad

Hace dos años que el premio Man Booker decidió abrirse a escritores de todo el mundo, siempre que estuvieran representados por una novela escrita en inglés y publicada en el Reino Unido. ¿Es ésta la edición más diversa de los Booker?, se preguntaba The Guardian el pasado septiembre, tras conocerse la lista de finalistas al premio: dos mujeres y cuatro hombres, entre ellos un nigeriano y un jamaicano.

Con un pie en sus raíces en la isla y otro en la cultura popular norteamericana que lo ha amantado, James se considera a sí mismo un escritor “post-postcolonial”, tal y como reconocía en una entrevista con The New York Times, que lo ubicaba dentro de una nueva generación de escritores caribeños (junto a Junot Díaz y Edwidge Danticat) preocupados por cuestiones como la identidad y la autenticidad, en la tradición de otros que llegaron antes como Derek Walcott y V. S. Naipaul.

En su discurso de agradecimiento, Marlon James citó como influencias a Shakespeare y las lecturas de su padre, pero también a Bob Marley y Pete Tosh, “los primeros en reconocer que la voz que sale de nuestras bocas era una voz legitimada para la ficción y la poesía”. Tanto James como Michael Wood, presidente del jurado del premio, tuvieron palabras para la “diversidad”.

Entre Faulkner y Tarantino

Crecido en Jamaica, James también ha agradecido a sus padres que lo sacaran del país en unos años en los que “el crimen y la política estaban en todas partes”. A Brief History of Seven Killings es su tercera novela y en sus páginas hay también hueco para una reflexión sobre el propio acto de enfrentarse a la escritura de una novela y las dificultades de un periodista por poner fin a la que puede ser la historia de su vida.

En España, la encargada de hacerse con sus derechos ha sido la editorial Malpaso, en cuyo catálogo están obras de Kurt Vonnegut, Neil Young, Pete Townshend y Martin Amis. Según el editor Malcolm Otero Barral, A Brief History of Seven Killings es “una novela diferente a todo y que rompe los esquemas. En ella encontramos la ambición de la gran novela americana aderezada con la modernidad más salvaje. Como decía el New York Times, tiene algo de Faulkner y Tarantino con la banda sonora de Bob Marley, que en ningún caso es el corazón de esta novela”. La editorial tiene previsto el lanzamiento para el primer trimestre del año que viene.