Polémica

Los otros timos de los creadores del iPhone de la bellota

Zetta revendía móviles Xiaomi a un precio superior, pero no es lo único con lo que intentaban hacer negocio estos cuestionables emprendedores extremeños.

Los cargadores externos con la bellota mordida aparecen como agotados en la web.

Los cargadores externos con la bellota mordida aparecen como agotados en la web.

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Ni se llamaba Zetta ni era de Extremadura a la hora de la verdad. La empresa de la bellota mordida, que ha protagonizado en la última semana una polémica que ha llegado incluso al otro lado del charco, se llama en realidad Movishark Europa S.L.U, su domicilio social se encuentra en el madrileño barrio de Vallecas y su administrador único es el chino Cui Bonjun, también conocido como Eric Cui.

Los móviles con los que pretendían hacerle la competencia a Apple desde Zafra (Badajoz) eran, como es bien sabido a estas alturas, teléfonos de Xiaomi con algunas modificaciones estéticas. No obstante, la actividad de Zetta iba más allá del mundo de los smartphones y, de hecho, había otros productos a la venta con el ya infame logo de la bellota, ese símbolo que salió de Google Imágenes para recibir un bocado a posteriori.

En uno de sus diversos paseos por los platós de Canal Extremadura, el ya célebre Unai Nieto y Antonio Ribero, otro de los cofundadores de la compañía, hablaron de los inminentes lanzamientos de Zetta. Sucedió el verano pasado, en el programa X la tarde de la cadena autonómica, en el que Nieto aparecía montado sobre un "patín electrónico".

"En mi día a día en el trabajo hago unos 11 kilómetros, y este patín me alivia un poco desplazarme por mi establecimiento", explicaba entonces Nieto. Tras repasar las bondades de los hoverboards, el rostro público de Zetta hizo el gran anuncio: solo un mes más tarde, el patín en cuestión sería comercializado bajo la marca de la bellota mordida.

Y no era la única novedad que prometía Nieto para la tienda que planeaban abrir en la localidad de Zafra: "Vamos a presentar esta serie de productos: el mando, un dispositivo Bluetooth, aparte de unas power bank con nuestro nuevo logotipo", enumeraba. Había, eso sí, una diferencia respecto al polémico móvil que ha resultado ser un Xiaomi camuflado. El cofundador de Zetta no afirmaba en ningún momento que estos dispositivos serían fabricados por ellos o siquiera en la comunidad extremeña.

Del misterioso "dispositivo Bluetooth" (Nieto no aclaró en qué consistía) no hay ni rastro a día de hoy en la tienda online de Zetta, y lo mismo sucede con el llamativo hoverboard que Nieto mostró en el plató televisivo. Lo que sí puede encontrarse aún en la web de la compañía es la power bank con la bellota mordida, un segundo cargador externo de características inferiores (y sin el logotipo) y el GamePad, un mando inalámbrico que Zetta describe como compatible con Android 4.0, Windows, el sistema operativo de Apple para Mac y Smart TV.

El mando de juego de Zetta costaba 20 euros.

El mando de juego de Zetta costaba 20 euros.

Los productos de esta terna costaban menos de 20 euros: hacerse con el cargador externo de mayor capacidad implicaba un desembolso de 16,95 euros, el otro modelo costaba 8,95 euros y el mando 19,95 euros. Hablamos en pasado porque, en el momento de escribir estas líneas, ambos productos aparecen como agotados en la web de Zetta, al igual que todos los modelos de sus polémicos teléfonos móviles.

Sobre ruedas

Un viaje al pasado a bordo de la máquina del tiempo de internet permite comprobar que, efectivamente, Zetta ha llegado a vender muchas más cosas que simples smartphones de una compañía china retocados para que parezcan propios. A finales del pasado año, sin ir más lejos, era posible comprar a través de su web una "pulsera deportiva Zetta Smartphone" por 15,95 euros.

En aquella época, la compañía también comercializaba el supuesto hoverboard del que Nieto presumía en televisión, aunque con la poco apropiada denominación de Segway, que en realidad es un producto distinto y de una marca en concreto. Su precio, en oferta, era de 495 euros en diciembre de 2015, rebajado desde un supuesto precio original de 650 euros.

Junto a él, y aunque no podemos acceder a la imagen (la herramienta Wayback Machine de Internet Archive a veces se deja cosas por el camino), se ofrecía un modelo superior, el SegWay Zetta "todoterreno y ecológico", a un precio de 2.695 euros. De nuevo, se trataba de una generosa promoción de la compañía extremeña, que indicaba que el supuesto precio original de este producto era de 3.495 euros.

En menos de un año, Zetta ha cambiado completamente el diseño de su web, abrazándose a esa ya célebre bellota que parece una parodia de Apple, y no queda ni rastro de algunos de estos productos con los que los extremeños trataron de hacer negocio: ni wearables deportivos ni caros medios de transporte alternativos y ecológicos. Solo el power bank y el mando inalámbrico podían presumir hasta hace poco de haber sobrevivido todo un año tras aquella televisiva puesta de largo.

Sin embargo, el escándalo de los smartphones fraudulentos no ha dejado títere con cabeza. En estos instantes, la web de la compañía solo permite comprar fundas para móviles y protectores de cristal templado. Todo lo demás es, a día de hoy, lo que la bellota se llevó.