Psicología

Los hijos de las parejas gays son mejores. Eso dice la ciencia

Un mayor estatus económico y social y el tener que enfrentarse al estigma hace a los padres reforzar más la educación de su prole.

Ricky Martin con sus hijos en el parque.

Ricky Martin con sus hijos en el parque. Getty Images

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"Cualquier persona sin esa identidad está incompleta en lo más íntimo", "Un niño 'paternizado' por una pareja homosexual entrará necesariamente en un conflicto en sus relaciones personales con otros niños. Se comportará psicológicamente como un niño en lucha constante con su entorno y con los demás. Creará frustración y agresividad. ¿Y cuántas cosas más?". Estas son algunas de las opiniones vertidas por psiquiatras españoles al diario La Razón tras la aprobación en 2005 de la Ley que permitía el matrimonio homosexual y la adopción a estas parejas.

Un año antes, la Asociación de Psicólogos Estadounidenses (APA) había hecho público un comunicado sobre el asunto, reconocido posteriormente por otros colegios profesionales de todo el mundo, en el que se afirmaba que los resultados de las investigaciones sugieren que el desarrollo, ajuste y bienestar de los niños con padres y madres gays o lesbianas "no se diferenciaban del de los niños con padres heterosexuales".  

Así, la ciencia había hablado y había acabado con los temores bienpensantes, el principal de los cuales era que los vástagos de parejas gays tuvieran una peor salud psicológica que sus congéneres más numerosos. Ahora, un nuevo metaanálisis (el nivel más alto de la evidencia científica) va más allá y se atreve a lanzar una provocadora conclusión: que no sólo es que no haya diferencias, sino que estos chavales puntúan mejor en diversos parámetros psicológicos.

Justificación de un estudio

Los autores del trabajo, publicado en la revista especializada Psychology of Sexual Orientation and Gender Diversity, de la APA, justifican este nuevo análisis en que han cambiado ciertas cosas en los últimos tiempos. En primer lugar, sólo en EEUU los matrimonios homosexuales han crecido de 700.000 a 1.000.000 entre 2013 y 2014. En España, ya hay registradas más de 32.000 uniones de este tipo.

Elton John, su marido y sus hijos.

Elton John, su marido y sus hijos. gtresonline

Por esta razón, los psicólogos de la Universidad de Tennessee pensaron que era el momento de actualizar los resultados de las investigaciones al respecto. A su juicio, si esa revisión concluyera que había diferencias entre ambos niños, era crucial para la comunidad científica saberlo, para ayudar a las parejas tanto hetero como homosexuales a ser mejores padres.

Los autores decidieron revisar la literatura científica que se había producido en los últimos años y asegurarse de incluir estudios que analizaran la paternidad de parejas de hombres homosexuales; hasta entonces, la mayoría analizaban la paternidad gay de parejas lesbianas, más frecuente. En el actual trabajo, sólo se incluye a parejas de dos hombres que han tenido descendencia.

Así, localizaron diez estudios en los que se analizaban 35 parámetros que incluían desde problemas de conducta a hiperactividad, pasando por ajuste social o actitud empática. Su objetivo era saber si seguía vigente el veredicto inicial, es decir, si seguía sin haber diferencias entre unos niños y otros.

Razones del resultado

Sin embargo, el metaanálisis desveló un resultado distinto al esperado. Los autores encontraron evidencia científica de que los hijos de padres gays presentaban mejores resultados que los de progenitores heterosexuales en los diversos parámetros psicológicos analizados.

Los psicólogos que firman el estudio creen que hay varias razones detrás de este dato. En primer lugar, los matrimonios del mismo sexo son más proclives a tener una mejor situación económica, menos pobreza y mayor nivel educativo que los heterosexuales. Un estatus socioeconómico más alto es un predictor de un mejor desarrollo infantil.

Neil Patrick Harris, con su marido y sus hijos.

Neil Patrick Harris, con su marido y sus hijos.

La segunda razón se refiere a la preparación paterna. Tener un hijo en una familia gay supone todavía enfrentarse a un estigma y, en muchos casos, los propios progenitores se sientes acomplejados con respecto a su capacidad de ser buenos padres. Como resultado, en muchos ocasiones buscan apoyo y recursos educativos antes de lanzarse a la aventura de ser padres. Esta paternidad no es nunca, como ocurre en el casi 50% de las heterosexuales, no deseada, lo que también influye positivamente en la educación de los menores.

También se atribuye el resultado inesperado a la propia composición de las familias homoparentales, que se distribuyen los roles de manera más igualitaria.

Limitaciones del trabajo

Sin embargo, los propios autores de la investigación reconocen que existen ciertas limitaciones al respecto. La principal es que se trata de un campo de estudio "muy joven", por lo que la muestra de los trabajos analizados es pequeña. En otras palabras, aún no hay muchas parejas gays con hijos para poder estudiar la evolución de los pequeños.

Esta misma falta de número muestral hace que sea más difícil analizar cada subcategoría, lo que a su vez limita la validez de los resultados de este trabajo. Otro problema está en el propio diseño del estudio: para incluir a padres tradicionalmente discriminados por el análisis científico, se han fijado sólo en hombres homosexuales; ¿habría que hacer otro metaanálisis sólo con estudios de madres lesbianas?

Lo que los autores tienen más que claro es que aún falta mucho por averiguar en este campo y que es imprescindible realizar más y más estudios según va aumentando el número de parejas homosexuales que se convierten en padres. Todos podemos aprender de ello.