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Ya no queda nada para que el sueño de la F1 en la ciudad de Madrid se convierta en realidad. La capital comienza a respirar esa tensión y esos nervios propicios de la mayor competición automovilística del planeta.

Muchas propuestas, muchos eventos y nuevas experiencias diseñadas para que se hable de poca cosa más en Madrid durante estos días: motores, coches, alta velocidad e incluso cascos comestibles.

El gran fin de semana del motor por antonomasia en Madrid ha llevado al Four Seasons a diseñar unos pasteles exclusivos para quienes quieran curiosear el sabor de la F1.

Cuatro cascos, cuatro creaciones

La alta pastelería también tiene su hueco en la amplia oferta gastronómica desarrollada durante estos días en Madrid.

Cada casco creado por el carácter creativo del equipo pastelero del propio hotel, trata de ofrecer una versión propia de lo que muchos otros lugares de Madrid están tratando de comunicar: ¿a qué sabe la F1?

Ante esta pregunta, el equipo del Four Seasons parece haber encontrado su respuesta particular: la F1 sabe a dulce.

Cada una de las creaciones de los pasteleros del hotel tiene un color, un sabor y una visión diferente del elemento de seguridad principal de los pilotos durante las carreras. Cada uno de ellos siempre personaliza su propio casco, desde la bandera de su país hasta dibujos animados. Ahora, se vuelven comestibles.

Los cascos para saborear el dulzor la F1.

Los cascos para saborear el dulzor la F1. E.E.

Dentro de los cuatro hay tres de ellos a los que se les nombra por su color externo: azul, rojo y naranja, y que sirven de envoltorio para las diferentes elaboraciones de su interior. Además, con o sin intención, cada uno de los mismos se puede relacionar con tres escuderías míticas por su color: Williams, Ferrari y McLaren.

El primero de ellos, presenta un exterior azul intenso y oscuro. En su interior, las protagonistas son las bayas de cassis, parecidas a los arándanos, en dos formatos: ganache y compota. Se acompaña con un cremoso de vainilla, ese ingrediente que nunca hace mal a nadie ni a ningún postre.

El casco rojo continúa la línea del anterior, una cobertura cargada de color que casi se podría denominar granate. Dentro se encuentra una combinación que pocas veces falla: cheesecake y frambuesa junto con un bizcocho red velvet.

El casco similar por fuera al color papaya de la escudería McLaren, contiene en su interior otra mezcla de ingredientes ganadora: chocolate negro, vainilla y avellana con sendos pralinés que prometen mucha textura en su interior.

El deslumbrante Casco Tiffany

El deslumbrante Casco Tiffany E.E.

Tiffany tiene su espacio

El cuarto y último casco, pero no por ello menos importante, viene asociado al color de la marca estadounidense de joyería, Tiffany & Co. Su exterior celeste y aturquesado, protege un interior disruptor con los anteriores.

Los cítricos son los protagonistas. Mediante la combinación de varios frutos y el protagonismo al yuzu, se convierte en la opción más fresca y ligera de las cuatro creaciones pensadas para degustar, desde una versión particular, de la F1.

Las citadas elaboraciones tendrán un precio de 17€ por unidad, y estarán disponibles del 10 al 13 en el espacio "El Patio" del propio hotel.