Cuando el verano llega al país asiático, se produce el acontecimiento que concentra a centenares de estas criaturas marinas. Este fascinante suceso supone una de las experiencias naturales más singulares y sorprendentes que guardan las aguas del Golfo Arábigo.
Rascacielos que emergen junto a la quietud marina.
Más allá de sus ciudades, su arquitectura vanguardista y su rico patrimonio cultural, la nación desértica goza del privilegio de experimentar este fenómeno estacional y ofrece a los visitantes la oportunidad de contemplar una de las experiencias naturales más extraordinarias de la región, donde naturaleza, conservación y exploración se encuentran en un mismo espacio.
Al tratarse de una maravilla puramente característica y salvaje, la comunidad científica se sigue preguntando el por qué de este hecho anual. Diversas inquietudes como: por qué regresan cada verano a ese punto concreto y cuáles son las condiciones marítimas que impulsan esa movilización, son las que despiertan el interés de turistas y profesionales.
El gigante gentil
Alcanzando casi 20 metros de longitud, el tiburón ballena es nada más y nada menos que el pez más grande del mundo. Aunque por sus grandes dimensiones y aspecto imponente puede dar la imagen de un animal mortífero, este ser vivo se caracteriza por ser inofensivo, pacífico y muy manso.
Su dieta principal se define por plancton, huevos de peces y pequeños organismos marinos. Su apariencia caracterizada por sus patrones de manchas blancas, lo han convertido en una de las especies más reconocibles de los océanos. Sin embargo, sigue siendo también una de las más misteriosas.
El conocido como "pez dama", sumergido en la inmensidad azul en de la península arábiga.
El lugar donde estas criaturas se reúnen cada verano es la región de Al Shaheen, a unos 145 kilómetros de Doha. Mientras que las temperaturas de las aguas de sus alrededores suelen alcanzar entre 32 y 34 grados, las corrientes más frías que confluyen en esta área crean las condiciones ideales para su alimentación.
Conservación marina y turismo responsable
Por desgracia, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) lo clasifica como una especie en peligro, con una población mundial que ha disminuido más de un 50 % en los últimos 75 años. Sus principales amenazas son la pesca accidental, las colisiones con embarcaciones y la degradación de los ecosistemas marinos.
La fantástica oportunidad de observar esta extraordinaria vivencia en primera mano.
A consecuencia de estos datos, Qatar impulsa desde 2010 el programa Qatar Whale Shark Research, que combina seguimiento por satélite e identificación fotográfica basada en el patrón único de manchas de cada ejemplar, para asegurar la protección y conservación de estas magníficas criaturas.
Por otra parte, iniciativas de observación responsable como las Whale Shark Tours, operadas por Discover Qatar en colaboración con Qatar Tourism han permitido a más de 1.200 visitantes contemplar el fenómeno en primera persona, brindando una oportunidad única para observar cientos de tiburones ballena en su hábitat natural.