La emperatriz Isabel de Baviera, más conocida como Sissi, viajó hasta cuatro veces a la ciudad de Merano, en el norte de Italia, buscando sanar el alma más que el cuerpo y huyendo de una asfixiante corte.
Sus cuatro visitas entre 1879 y 1897 convirtieron a este entorno paradisíaco de la región italiana del Tirol en uno de los balnearios más demandados por la aristocracia europea de la época.
Este precioso valle cuenta con un microclima casi mágico, ya que está rodeado de las impresionantes montañas Dolomitas que lo protegen del frío viento y recibe casi más horas de sol que la Costa Azul. Además, es famoso por sus termas y aguas milagrosas y por un aire terapéutico que lo convirtieron en el lugar de moda durante todo el siglo XX.
El Palacio Merano lleva más de un siglo siendo uno de los hoteles spa más famosos entre la aristocracia europea.
Ocho años después de la trágica muerte de la emperatriz, en 1906, y al albor de la fama que tenía el valle nació el Palace Merano, diseñado por el constructor Peter Delugan precisamente para satisfacer la búsqueda de ese equilibrio que demandaba en masa la aristocracia europea.
Desde sus inicios, la idea fue crear un espacio que recordara a los grandes hoteles de las capitales europeas por dentro, pero que respetara el valor de las termas que habían hecho famoso a Merano y buscara como único objetivo sanar a quienes atravesaran sus puertas de los males más diversos.
Una recepción con gigantes columnas de mármol, detalles de oro y asientos aterciopelados siguen acogiendo 120 años después a quienes buscan equilibrio, paz y sanación o simplemente huir del resto del mundo.
Merano está ubicado en un valle con un microclima especial protegido por montañas de más de 3.000 metros.
De reyes, condes y archiduques el palacio ha pasado a acoger a actrices de Hollywood como Sharon Stone, aristócratas como Carolina de Mónaco y hasta deportistas de élite como Zinedine Zidane que se ha convertido en un embajador del hotel allá donde va.
Este increíble edificio a 324 metros del nivel del mar pero rodeado de picos de más de 3.000 metros de altura, fue levantado en poco más de 18 meses, lo que habla del impulso que tuvo el proyecto. Y eso que no es pequeño, ya que se trata de un palacio de 76 metros de largo y 27 metros de alto.
Inaugurado oficialmente el 5 de marzo de 1906, el Palace Merano no pudo acoger a la gran emperatriz de Austria pero sí quiso mantenerla en su memoria por lo que bautizaron con su nombre, Sissi Imperial Suite, a la habitación más lujosa del hotel spa que cuenta con 86 metros cuadrados y una decoración totalmente al estilo austriaco.
El spa Merano fue construido en sólo 18 meses, inspirándose en los grandes hoteles de las capitales europeas.
Renacer y sanar
Junto a esa elegancia y legado, lo que caracteriza a este espacio es, sin duda, la creación de un ambiente sanador para cualquiera que se hospede en sus 99 habitaciones, 14 Junior Suites y 30 Suites, distribuidas entre el palacio principal, el castillo y la planta panorámica superior.
Además, dentro de este hotel spa está el Centro Revital de 6.000 m2 y una vanguardista planta médica de 1.500 m2. El spa dispone de 18 cabinas para fango-hidroterapia, 6 para tratamientos de hidrojet y 19 para terapias estéticas.
Este impresionante complejo está considerado uno de los mejores de Europa y se ha caracterizado por incorporar las últimas técnicas e investigaciones de la biología, de la medicina china y de la psicología para crear programas en los que realmente se consigan resultados preventivos y correctivos.
El complejo del Palace Merano cuenta con la aparatología y las técnicas más innovadoras.
De hecho, en la identidad visual del Palace Merano siempre ha estado la pintura Homenaje a la Belleza, que representa a Afrodita, y que ha formado parte del crecimiento histórico de este lugar, pero con un concepto evolucionado desde lo estético hasta la salud preventiva, la desintoxicación, el equilibrio físico y mental, la restauración de la energía y la calidad de vida en general.
En este año tan importante, el Palace Merano ha optado por ofrecer a los huéspedes la oportunidad de experimentar el Método Revital, que incorporó hace 20 años como uno de los pioneros de Italia, y que combina la medicina funcional, alopática y energética con los principios holísticos de la Medicina Tradicional China (MTC).
Además, también se han renovado algunas de sus zonas más emblemáticas como el Tea Bar, que sigue conservando sus materiales refinados que marcaron estilo en los balnearios europeos pero con unos tonos más luminosos; se ha habilitado la antigua Sala de Cine para acoger todo tipo de eventos y se ha incluido nueva aparatología para el tratamiento de los huéspedes y hasta una nueva bañera de hidromasaje en la zona de la piscina.
Entre las opciones para detener el tiempo en este valle a los pies de los Alpes están las zonas de relajación y meditación, una piscina cubierta, saunas, un hammam, un circuito Kneipp y una piscina exterior de 31 metros con tumbonas de hidromasaje, funciones de chorros de agua y servicio de bar.
De hecho, la oferta gastronómica es uno de los aspectos que más distingue a este elegante palacio ya que se adapta perfectamente a los programas que elijamos con opciones detox, de dieta, con nutrición especial pero siempre utilizando ingredientes frescos, de temporada y de origen local.
No es de extrañar que hasta Zinedine Zidane se haya convertido en la voz perfecta para hablar de los beneficios del Palace Merano alto y claro.