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Uno de los dichos que mejor describen la verdadera belleza de Granada es ese en el que se pide a una mujer que le dé limosna a un invidente porque no hay mayor pena en el mundo que la de ser ciego en la ciudad nazarí.

Aunque muchos no lo sepan, este dicho nace de los versos del poeta mexicano Francisco de Icaza, inspirado en su propia experiencia durante su luna de miel con su esposa granadina. No es el único escritor que cayó rendido ante esta ciudad. Hemingway llegó a decir que si sólo pudiéramos visitar una ciudad en España, esta debería ser Granada.

El paso del tiempo parece no alterar la riqueza de un patrimonio que hace a esta ciudad única: La Alhambra, los Jardines del Generalife y la Catedral donde los Reyes Católicos descansan eternamente pelean por ocupar el cielo de una Granada que se debate entre ser reina o sultana.

Darse un baño frente al increíble templo renacentista es un lujo.

Darse un baño frente al increíble templo renacentista es un lujo. Gran Hotel Claridge Granada

También es gitana a ratos, sobre todo, si subimos al Sacromonte y entramos en sus cuevas y en sus tabernas o simplemente deambulamos por sus calles sin esperar nada y encontrándolo todo.

Sin embargo, estamos acostumbrados a disfrutar de estos gigantes históricos desde abajo, con los pies bien puestos en el suelo y la mirada alzada hasta donde nos llega la vista.

Así que Destinos te cuenta algo distinto: ¿y si pudiéramos mirar cara a cara, por ejemplo, a la impresionante Catedral y descubrir todos sus secretos desde arriba?

El interior del hotel mantiene la esencia de una ciudad donde el tiempo no pasa.

El interior del hotel mantiene la esencia de una ciudad donde el tiempo no pasa. Gran Hotel Claridge Granada

Ese privilegio es, precisamente, el que nos ofrece el Gran Hotel Claridge Granada, miembro de Preferred Hotels, que ha abierto este año sus puertas en una de las ubicaciones más deseadas de la ciudad.

A escasos metros del increíble templo, en la Plaza de Villamena, su azotea se ha convertido en una extensión de uno de los edificios más bellos y permite saborear la Catedral desde puntos de vista que no puedes ni imaginar cuando estás a pie de calle.

Las habitaciones tienen unas vistas privilegiadas a la Catedral.

Las habitaciones tienen unas vistas privilegiadas a la Catedral. Gran Hotel Claridge Granada

Además, desde el Gran Hotel Claridge también podemos vislumbrar la Alhambra o Sierra Nevada y todo mientras nos damos un baño en la piscina, tomamos un cóctel o cenamos bajo la imponente sombra catedralicia.

La clave es que este hotel de lujo, con 70 habitaciones, se ha concebido desde su origen como una puerta de entrada a la arquitectura y a la cultura atemporales de la ciudad para convertirse en una atalaya única.

Desde su azotea las vistas de la Alhambra y de Sierra Nevada son impresionantes.

Desde su azotea las vistas de la Alhambra y de Sierra Nevada son impresionantes. Gran Hotel Claridge Granada

Junto a las habitaciones que dan a la plaza, donde se vive el ritmo de un histórico barrio que se despliega a sus pies, también están las Deluxe interiores que asoman a un patio de inspiración nazarí, con vistas a una exuberante vegetación y una luz suave y difusa.

También podemos optar por las habitaciones Premium Cathedral View y Premium Cathedral Terrace, desde donde uno tiene la sensación de que la Catedral de Granada se ha convertido en un acompañante más durante esos días de descanso.

Por eso, además de las vistas y del acceso a exposiciones y monumentos de una forma tan cercana, el complejo ha apostado por un arte eterno en Granada: la gastronomía, creando un restaurante inspirado en la tradición culinaria andaluza, Inizio.

El chef Rafa Arroyo.

El chef Rafa Arroyo. Gran Hotel Claridge Granada

Es el chef Rafa Arroyo el que quiere rendir homenaje a su ciudad con un proyecto donde cada comida es un viaje al pasado con una mirada contemporánea y concibiendo la alta cocina como algo más que un oficio.

En este caso, se trata de un menú degustación de 10 pases inspirado en 10 momentos de la parte más feliz de Arroyo, su infancia, como explica el propio chef en una carta.

En este caso, sólo 12 privilegiados por turno pueden disfrutar de una experiencia que empieza con un gazpacho "fresquito de la nevera" para seguir con el puchero de abuela Ana, un pinchito "de la feria" y el pollo asado donde "yo quiero pechuga y échale caldillo", entre otras preparaciones.

Hay otros espacios del hotel donde sentirse muy dentro de Granada: en la biblioteca del lobby bar donde se puede leer una de las obras de Federico García Lorca con una copa de vino o tomar un té de una carta de infusiones que recuerda la historia de la ciudad, incluyendo un ritual propio de la época nazarí.

Al atardecer, es uno de los lugares más románticos de la ciudad de Granada.

Al atardecer, es uno de los lugares más románticos de la ciudad de Granada. Gran Hotel Claridge Granada

En el Claridge el descanso del alma es una obligación para sus huéspedes y se completa con el descanso del cuerpo en un espacio wellness boutique con tratamientos de spa y programas de fitness personalizados.

Hay que tener claro que, desde la planta baja hasta la azotea, una vez que entras en este impresionante hotel frente a la Catedral es imposible ser inmune al embrujo de Granada, en todas sus versiones.