Para los nómadas y viajeros, la mejor forma de despedir el año es, sin duda, en un lugar exótico o en un hotel increíble donde poder dar las gracias por todo lo que se ha vivido en 2025 y arrancar el 2026 con todos los sentidos abiertos para las nuevas experiencias que vienen.
En Destinos El Español os recomendamos tres lugares únicos, con diferentes climas y latitudes, para vivir una experiencia de altos vuelos: una Nochevieja diferente.
Podemos elegir entre calor o frío, mar o montaña, Europa o África, pero todos tienen en común grandes complejos hoteleros con grandes experiencias gastronómicas y tratamientos de spa para hacerte sentir muy especial.
Entrada al hotel Royal Mansour Tamuda Bay.
Royal Mansour Tamuda Bay, un capricho junto al Mediterráneo
Este hotel es un capricho sea la época del año que sea. Pero en estos días, la luz, el sonido del mar y la serenidad que se respira en cada rincón, hacen del Royal Mansour Tamuda Bay una de las mejores opciones para pasar una Nochevieja diferente.
Además, en este lujoso complejo situado entre Tetuán y Tánger, en la costa de Marruecos, podemos sentirnos como en casa porque uno de los menús especiales para acabar el año lleva la firma de Quique Dacosta, el chef afincado en Alicante que dirige uno de los grandes restaurantes de este Royal Mansour.
Uno de los restaurantes de Royal Mansour Tamuda Bay.
El hotel cuenta con acceso al mar y también una zona de piscinas.
La cadena, que pertenece a la familia real marroquí y que apuesta por los estándares más altos en servicio y lujo que podamos encontrar en la región, ha creado una experiencia navideña única que, a nivel gastronómico, incluye también un menú de Éric Frechon y otro de los hermanos Alajmo con platos como rodaballo salvaje asado con pimienta de Kampot o ave de corral servida de dos maneras.
No se han olvidado en Tamuda Bay de los más pequeños que ya tuvieron la visita de Papá Noel en Nochebuena y ahora cuentan con una fiesta infantil especial Fin de Año que será un placer para los niños pero también para los mayores cumpliendo su deseo de contar con cierta calma para decir adiós a 2025.
Si se admite una recomendación, no hay mejor forma de dar la bienvenida a 2026 que con el cuerpo y el alma alineados y la forma de hacerlo es con los tratamientos exclusivos en el Medi-Spa, como el ritual de bienestar con yoga y terapias energéticas.
El Grand Hotel Kempinski St Moritz.
Grand Hotel Kempinski St. Moritz, el nevado lujo
Durante más de 160 años, este hotel de cuento de hadas situado en los Alpes suizos ha atraído a quienes buscan en el Manantial de Mauricio unas aguas terapéuticas ricas en hierro y con cualidades revitalizantes.
Sin embargo, durante la época navideña, el Grand Hotel Kempinski St. Moritz se transforma en algo más, sobre todo durante la Nochevieja, ya que organizan una fiesta temática diferente cada año, la favorita de la alta sociedad europea e internacional.
Este año, la apuesta es "Érase una vez en el Olimpo" que viene a celebrar el nuevo restaurante de fuego que ha abierto el hotel: Neora. La idea es transportar a todos los invitados al reino de los dioses griegos para una noche de espectáculo y glamour sin igual.
El iglú de Beluga en el Gran Hotel Kempiski de St. Moritz.
El spa del Grand Hotel Kempinski St. Moritz.
La gala comenzará a las ocho de la tarde con una recepción de bienvenida, seguida de un suntuoso bufé en Les Saisons, una cena de gala en Crazy Pizza o Neora, o una noche exclusiva en Billionaire St. Moritz.
El punto culmen será con las doce campanadas cuando el corazón del hotel cobrará vida y la vibrante música en vivo marcará el crescendo de un año perfecto.
Al día siguiente, el Kempinski St. Moritz ofrece un delicioso brunch en Les Saisons o, si lo preferimos, podemos optar por tomar algo en el Beluga Igloo Bar que se monta a las puertas o cogiendo unos esquís para recorrer las pistas cercanas.
Si no nos atrevemos a tanto, siempre podemos dar un paseo en carruaje por un cuento de hadas invernal al ritmo de los cascos y los cascabeles o tirarnos por la pista iluminada más larga de Europa, de Preda a Bergün, en un tobogán pensado para todas las edades.
Parte del lodge Sabi Sabi en Sudáfrica.
Sabi Sabi, una reserva en mitad de Parque Kruger
Sabi Sabi es una reserva privada en Sudáfrica, limitando con el Parque Kruger, que está considerada uno de los mejores lugares para hospedarse si queremos conocer la vida salvaje africana y realizar algún safari.
Desde 1979, Sabi Sabi ha ido ampliando su oferta para incluir cuatro alojamientos de lujo, cada uno con su propio carácter y estilo que buscan, sobre todo, que el huésped se sienta unido a una tierra con una energía milenaria.
La Amber Villa en Sabi Sabi.
Cena en plena naturaleza y con la puesta de sol al fondo en Sabi Sabi.
Así está Selati Camp, un romántico espacio inspirado en las raíces históricas de esta región; Bush Lodge, un alojamiento que huele, sabe y siente el bosque africano como propio, y su versión más íntima, el Little Bush Lodge. También está Earth Lodge, una mezcla perfecta y equilibrada de lujo y naturaleza.
Desde Sabi Sabi se puede experimentar un safari de lujo en el que disfrutar de los cinco grandes de África pero también de una reserva natural donde la vida se exprime hasta el extremo y la conexión con todo lo que ocurre alrededor es diferente.
El baño del Amber Villa en Sabi Sabi.
Las habitaciones están equipadas con todas las comodidades y podemos, incluso, disfrutar de un baño en la piscina con el rugido de los leones al fondo. Hay una carta de tratamientos relajantes y estimulantes en el spa y un gimnasio por si queremos llevar al cuerpo a las mismas pulsaciones que acelera el alma.
Para Nochevieja, Sabi Sabi ha organizado una cita muy especial con una carta de cócteles y experiencias gastronómicas únicas que incluye, como no, champán a medianoche para ver empezar el año en el punto exacto donde uno puede sentir que el tiempo no lo marca el reloj sino el ciclo de la vida.