Durante dos días, mercaderes, artesanos y personajes de otra época volverán a tomar las calles de un pequeño pueblo madrileño. Entre puestos de madera, aromas de comida y espectáculos callejeros, el presente quedará momentáneamente al otro lado de la puerta.
Será los próximos 28 y 29 de agosto, cuando Ambite celebre la sexta edición de la Feria Medieval 'El Caballero de Ambite', una cita que transformará este tranquilo municipio de la Vega del Tajuña en un pequeño escenario inspirado en la Edad Media.
Situado en el sureste de la Comunidad de Madrid, Ambite conserva ese carácter rural que invita a caminar sin demasiada prisa. Casas tradicionales, pequeñas calles y paisajes junto al Tajuña servirán de telón de fondo para un fin de semana marcado por la artesanía y la animación.
Un mercado de otra época
Durante la feria, las calles cambiarán su aspecto habitual para llenarse de puestos de artesanía, mercaderes y feriantes, además de diferentes espacios temáticos que ayudarán a recrear la atmósfera medieval.
El paseo permitirá curiosear entre productos artesanales mientras la animación se sucede alrededor. La programación contará también con espectáculos de teatro y actividades para diferentes públicos convirtiéndola en una propuesta especialmente atractiva para disfrutar en familia.
Más allá de las compras, uno de los encantos de estas celebraciones está precisamente en dejarse llevar por el ambiente. La decoración, los personajes y el movimiento de los puestos harán que el casco urbano recuerde durante unas horas a los antiguos mercados.
Tampoco faltará la gastronomía, otro de los grandes alicientes de este tipo de ferias y la excusa perfecta para hacer una pausa antes de continuar descubriendo el pueblo.
Un pasado de casi mil años
La elección de Ambite como escenario resulta especialmente apropiada. La historia de la localidad se remonta varios siglos atrás y sus primeras referencias documentales aparecen ya durante la Edad Media.
El municipio figura citado en documentos del siglo XII y estuvo históricamente vinculado a la Tierra de Alcalá. Con el paso de los siglos fue adquiriendo mayor autonomía hasta aparecer reconocido como villa en el siglo XVI.
Hoy apenas supera los 700 habitantes, una dimensión que ayuda a conservar esa sensación de pequeño pueblo castellano alejado del ritmo de la capital, pese a encontrarse dentro de la Comunidad de Madrid.
Qué ver en Ambite
La feria puede convertirse también en la excusa perfecta para descubrir algunos de sus rincones históricos. En pleno centro aparece la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, cuyo edificio actual comenzó a tomar forma en el siglo XVI.
Otro de sus monumentos destacados es el Palacio del Marqués de Legarda, levantado en el siglo XVII sobre una zona elevada desde la que se domina parte del valle del Tajuña.
Roble centenario de Ambite.
Aunque el palacio es de propiedad privada, junto a él espera una de las grandes curiosidades de Ambite: su famosa encina, catalogada como árbol singular de la Comunidad de Madrid.
El ejemplar alcanza alrededor de 20 metros de altura y una copa de unos 28 metros. A su alrededor han nacido incluso leyendas populares relacionadas con enamorados y bellotas dulces o amargas que todavía forman parte del imaginario local.
Un monumento entre árboles
Más inesperado resulta el conocido Monumento a los Ojos, situado a las afueras del casco urbano. Tres arcos blancos decorados con azulejos y motivos relacionados con la mirada aparecen entre la vegetación creando una estampa difícil de olvidar.
Su origen se relaciona con Federico Díaz, vecino y viajero de Ambite que habría impulsado su construcción durante la década de 1960. Su peculiar aspecto lo ha convertido en uno de los lugares más curiosos del municipio.
Entre patrimonio, naturaleza y calles de aire rural, la Feria Medieval ‘El Caballero de Ambite’ ofrece así algo más que un mercado. Durante el último fin de semana de agosto, este pequeño rincón madrileño volverá a mirar hacia su pasado entre artesanos, gastronomía y espectáculos.