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Dabiz Muñoz es uno de los chefs españoles con mayor reconocimiento a nivel mundial, al tratarse de uno de los mayores exponentes de la gastronomía de vanguardia. Ha sido galardonado en varias ocasiones como mejor chef del mundo y posee un total de 4 estrellas Michelin.

Conocemos muchos detalles de la vida del cocinero madrileño, pero lo que muchos desconocen es que su refugio personal está en un pueblo de apenas 150 habitantes con las calles empedradas y que es uno de los restaurantes más exclusivos de España.

Se sitúa entre las montañas de la Serranía Alta de Cuenca, donde el creador de DiverXO tiene grandes vínculos emocionales y familiares. Se trata de Huerta del Marquesado, un municipio español situado en la provincia de Cuenca, en la comunidad autónoma de Castilla-La Mancha.

Situado a una altitud de 1.257 metros sobre el nivel del mar, se encuentra en un entorno que destaca por su alto valor ecológico y su proximidad al Parque Natural de la Serranía de Cuenca.

El refugio emocional de Dabiz Muñoz

Huerta del Marquesado es un pequeño municipio conquense del que provienen los familiares directos de Dabiz Muñoz, lo que hace que se pueda ver paseando al cocinero madrileño como un vecino más, que se encuentra muy arraigado a este lugar.

Allí puede disfrutar de momentos de tranquilidad y alejarse del bullicio de la ciudad y sus exigencias del día a día, además de convertirse en un refugio en el que se encuentra blindado frente al ruido mediático. Allí disfruta de anonimato y silencio, aspectos que valora mucho el chef

Huerta del Marquesado, situado en plena Serranía Alta de Cuenca.

Huerta del Marquesado, situado en plena Serranía Alta de Cuenca. E.E.

Aunque allí todos le conocen, él se relaja en un lugar que le sirve para recuperar energía, pero no solo eso, sino que tampoco descuida su paladar durante su visita, ya que aprovecha para visitar el restaurante Fuentelgato.

Dirigido por Olga García y Álex Paz, es uno de los restaurantes más exclusivos de todo el país, y cuenta con un Sol Repsol, lo que es todo un mérito teniendo en cuenta el lugar en el que se encuentra.

Lo hace gracias a una propuesta en la que se respeta por completo el producto local, pero elevado al lujo en su máxima expresión, lo que deja claro que el talento culinario no entiende de lugares.

A pesar de estar acostumbrado a los menús de máximo lujo, a Dabiz Muñoz le encanta este establecimiento, donde puede disfrutar de toda una vanguardia rural entre los fogones.

Todo aquel que quiera disfrutar de sus platos debe reservar con semanas de antelación, ya que cuenta con una gran popularidad y su éxito ha provocado que muchos no se quieran perder la oportunidad de disfrutar de esta experiencia gastronómica.

Al marido de Cristina Pedroche no solo le ha conquistado el restaurante Fuentelgato, sino que también lo ha hecho el restaurante Paloma II, regentado por los hermanos Artero Polo, un lugar en el que disfruta de un delicioso arroz con bogavante.

Todo ello nos demuestra que, más allá de todo lo que rodea al mundo XO, hay un cocinero que valora el esfuerzo de los pequeños productores y la cocina de toda la vida, una energía que trata de trasladar a sus propios platos, aunque siempre dándoles su toque personal.

Huerta del Marquesado

El pueblo que tanto visita Dabiz Muñoz se sitúa entre montañas, manantiales y pinares, un pueblo serrano que combina tradición y arte con un entorno natural privilegiado. Sus esculturas al aire libre, sus fuentes de agua cristalina y su característico Molino del Batán lo convierten en un destino muy interesante.

Huerta del Marquesado es un lugar perfecto para conectar con la esencia de la naturaleza y la vida rural conquense, todo ello en un paisaje donde el agua es la gran protagonista. Sus riachuelos, fuentes y manantiales acompañan a locales y visitantes a través de los senderos naturales y rincones de arquitectura tradicional.

Entre sus principales lugares de interés nos encontramos con la iglesia de Santa María Magdalena, reconstruida con piedra local, así como el antiguo lavadero restaurado, que en ambos casos nos hacen transportarnos a épocas pasadas.

Gracias a su entorno natural y boscoso y su altitud, permiten disfrutar de un aire limpio y unas bonitas panorámicas sobre la Serranía Alta de Cuenca, destacando especialmente el pico Collado Bajo, que con 1.853 metros de altitud es uno de los más altos de la comarca.

Este pequeño pueblo ha sabido integrar su historia en el paisaje, contando con paisajes de montaña con bosques de pino que se unen con pinturas callejeras del Museo del Agua Clara y las figuras del Paisaje ilustrado que narran la vida tradicional del pueblo.

Pasear por sus calles supone poder disfrutar de la arquitectura popular dentro de un conjunto de esculturas y figuras artísticas diseminadas por el entorno, ofreciendo un recorrido que junta la memoria rural con el arte contemporáneo.

El Museo del Agua Clara celebra la relación de la comunidad con agua, murales y distintas exposiciones que se desarrollan al aire libre, mientras que el Molino del Batán es uno de los pocos molinos pañeros aún en funcionamiento en España, completando de esta forma el patrimonio de Huertas del Marquesado.

Huerta del Marquesado sigue siendo el destino favorito para Dabiz Muñoz, y no resulta extraño porque permite disfrutar de una experiencia que suma calma y naturaleza.