El Mediterráneo es un destino ideal para disfrutar de unas buenas vacaciones o una escapada de fin de semana, especialmente si hablamos de Tarragona, donde podemos encontrar un pueblo en el que se comen las mejores ostras de España.
Se trata del pueblo pesquero de San Carlos de la Rápita, que colinda con la provincia de Castellón y que se encuentra situado en pleno Delta del Ebro, un entorno ideal para poder disfrutar de unos días de playa y relajación, pero también de excursiones por la naturaleza.
Actualmente llamado simplemente La Rápita, después de que en 2022 se cambiase el nombre oficial del municipio, es un destino de turismo familiar más que recomendado por todo lo que puede ofrecer al visitante.
Qué ver y hacer en San Carlos de la Rápita
San Carlos de la Rápita es un pueblo con una fuerte vinculación con el mar, con el día a día en el que hay actividad en la lonja y el puerto refleja una tradición que permanece viva y que se traslada de forma directa a la gastronomía local. Tiene mucho que ofrecer al visitante, por lo que te damos algunas recomendaciones para disfrutar al máximo de este pueblo tarraconense.
Paseo marítimo y puerto pesquero
En un momento en el que muchos prefieren optar por destinos que estén libres de masificación, este bonito pueblo ofrece una alternativa basada en una combinación de naturaleza, gastronomía y calma que conquista a todo visitante.
Si se visita San Carlos de la Rápita, no se puede perder la oportunidad de disfrutar de su gran paseo marítimo, que entre pinos y casas recorre las principales playas y calas del pueblo. Es un paseo muy tranquilo junto al mar, en el que hay puestos de artesanía y restaurantes.
También es recomendable darse un paseo por el puerto, a donde llega la mayor cantidad de pescado que se consume en la zona. También está el puerto deportivo cerca, desde donde salen las embarcaciones para visitar las mejilloneras.
Hacer la excursión de las mejilloneras
Las ostras de Sant Carles de la Ràpita son famosas por su sabor equilibrado, textura carnosa y matices salinos únicos.
La Rápita es zona de mejilloneras, por lo que a bordo de unas embarcaciones es posible dar un paseo hasta estas pequeñas construcciones dedicadas al cultivo del mejillón. Es una excursión curiosa, pero muy interesante. En la oficina de turismo se pueden adquirir los tickets, pero también en el mismo puerto.
Además, para los amantes de los deportes acuáticos, existe la posibilidad de ir hasta las mejilloneras haciendo paddle surf, dentro de una actividad que incluye la degustación de mejillones y ostras.
Mirador de la Guardiola
En las afueras del pueblo está el mirador de la Guardiola, una de las cosas más típicas para hacer en San Carlos de la Rápita. Subir hasta él permite disfrutar de un pequeño pero bonito paseo con el que conocer el entorno y contemplar una antigua torre de vigilancia.
Desde este lugar se tiene una panorámica muy bonita con vistas tanto al pueblo como a parte del Delta del Ebro. Sin duda, merece mucho la pena acercarse hasta este mirador e inmortalizar el momento.
Playas y calas de La Rápita
En este bonito pueblo de la costa mediterránea hay un gran número de pequeñas playas y calas perfectas para darse un buen chapuzón en los meses de verano. Llama especialmente la atención la poca profundidad del mar en estos arenales, por lo que son ideales para familias con niños pequeños.
Las principales playas de San Carlos de la Rápita son las playas de Garbi y de las Delicies, aunque con tan solo andar un poco más se puede disfrutar de otras opciones interesantes como la Playa del Faro, la del Trabucador o la de la Punta de la Banya. Para llegar a estas dos últimas, que son muy bonitas, hace falta coger el coche.
Subida a la Foradada
En los alrededores del pueblo está la Sierra del Montsiá, un conjunto de pequeños montes en los que poder disfrutar al máximo del senderismo. Existen distintas rutas, pero una de las más populares es la subida a la Foradada, una roca que se abre a modo de venta con vistas al Delta del Ebro y La Rápita.
No es una ruta con una subida demasiado exigente, por lo que en menos de dos horas podrás llegar hasta el lugar y disfrutar de unas vistas únicas.
Explorar el Delta del Ebro
Dada la ubicación privilegiada en la que se encuentra, en pleno Delta del Ebro, zona con arrozales, parques naturales y pequeñas lagunas llenas de aves, es muy recomendable explorar el lugar, visitando todo lo que la naturaleza nos ofrece, incluyendo los pequeños pueblos con encanto en las proximidades de la desembocadura del río Ebro.
En la zona se pueden realizar una gran cantidad de excursiones guiadas que sirven para conocer todos los encantos y rincones que nos ofrece el Delta del Ebro.
Disfrutar de la gastronomía de La Rápita
La Rápita está en pleno Delta del Ebro, una de las tres denominaciones de arroz que hay en España, por lo que comerse un buen arroz es algo imprescindible para los amantes del buen comer.
También se recomienda degustar otros productos de alta calidad, el langostino de la Rápita o sus deliciosos mejillones y ostras que son cultivados en la bahía. De hecho, cada vez está más demandada la visita de las mejilloneras y el poder degustar estos productos directamente en el mar.