España está repleta de grandes maravillas que merece la pena visitar, tanto por su belleza natural como por su componente cultural y, cómo no, por su buena comida. En el norte del país encontramos muchos de esos destinos ideales para una escapada, y uno de ellos lo encontramos con impresionantes vistas al mar Cantábrico.
Hablamos de Hondarribia, un pueblo medieval de España situado en la provincia de Guipúzcoa que tiene murallas y casas de colores frente al mar, y que además es famoso por sus deliciosos pintxos.
Para llegar a esta ciudad costera del noroeste de Guipúzcoa, situada a 20 kilómetros al este de San Sebastián, la mejor opción es en coche, para lo que se tarda unos 30 minutos desde la capital guipuzcoana. Otra opción es coger un autobús en la Plaza Guipúzcoa de San Sebastián.
En una visita por la ciudad es posible disfrutar de una bonita arquitectura que ofrece contrastes muy interesantes, combinando monumentos de estilo tradicional con casas de colores muy vivos, y es lo que hace especial a esta localidad.
Estas casas son todo un emblema de la ciudad y se encuentran en La Marina, un barrio que hace años pertenecía a los pescadores y que parecen sacadas de cuento por los colores y texturas que podemos encontrar en sus fachadas.
Los famosos pintxos de Hondarribia
Hondarribia es una encantadora ciudad costera y amurallada en Guipúzcoa, País Vasco.
La mejor manera de disfrutar de Hondarribia es caminar sin rumbo por sus calles para poder empaparse de la belleza de este pueblo medieval, repleto de rincones que no te dejarán indiferente.
Sin embargo, antes de hablar de sus numerosos lugares de interés, hay que hablar de los famosos pintxos de Hondarribia, que se pueden disfrutar en la calle San Pedro, donde se concentra gran parte de los bares que ofrecen estos grandes manjares. También se pueden encontrar en la calle Santiago.
No obstante, para quienes quieran llenarse el estómago con platos más contundentes, hay propuestas interesantes en sus restaurantes, con cartas repletas de recetas tradicionales como bacalao al pil pil, marmitako o chipirones en su tinta. Tampoco falta un buen txakoli para maridar.
¿Qué ver en Hondarribia?
Este pintoresco pueblo pesquero y medieval maravilla por su arquitectura tradicional, pero también por los vestigios que aún mantiene de la Edad Media, conservando porciones de las murallas que en su momento lo rodeaban y que muestran su importancia estratégica a lo largo de los siglos como villa fortificada, especialmente durante las guerras con Francia.
A su casco histórico, declarado Monumento Histórico-Artístico, se puede acceder a través de la puerta de Santa María, una de las dos entradas que funcionaron en su momento y de la que aún queda un arco que todavía cuenta con los goznes de la puerta en su interior.
Sobre este hay un escudo de la ciudad de 1694 y, a la izquierda, el Cubo de Santa María que data del siglo XVI. Esta puerta es un lugar perfecto para comenzar la visita por el pueblo. Repasamos algunos de sus principales lugares de interés.
Plaza del Obispo
Tras entrar al pueblo, es una buena opción desviarse por la primera callejuela a la derecha para acceder a la Plaza del Obispo, una de las más antiguas de Hondarribia y que destaca por estar rodeada de bonitas casas tradicionales con sus balcones y ventanas de madera de colores vivos.
Además, cuenta con una estatua de Cristóbal de Rojas y Sandoval, arzobispo de Sevilla, capellán de Carlos V y protector de Santa Teresa.
Kale Nagusia
Tras pasar por la Plaza del Obispo, se puede volver a la Kale Nagusia o Calle Mayor, que es la principal arteria del casco antiguo y que tiene alguno de los edificios más bonitos para visitar en Hondarribia.
Es una calle estrecha y adoquinada llena de encanto que lleva hasta la Iglesia de Santa María de la Asunción y del Manzano, mientras se transita entre edificios con aleros de madera y balcones de hierro forjado, como la Casa Iriarte, el Palacio Zuloaga, la Casa Consistorial, la Casa de Casadevante o la Casa Ladrón de Guevara, con ladrillo azul vitrificado.
Iglesia de Santa María de la Asunción y del Manzano
Al final de la calle Mayor se encuentra la Iglesia de Santa María de la Asunción y del Manzano, que fue construida sobre un tramo de la antigua muralla y una antigua iglesia románica. Es de estilo gótico y cuenta con elementos renacentistas y barrocos.
Levantada entre los siglos XV y XVIII, destaca por su campanario barroco, las dos portadas, las bóvedas de crucería y el retablo de la capilla mayor.
Plaza de Armas
Cerca de la iglesia está la Plaza de Armas, otro de los rincones bonitos que tiene Hondarribia, rodeada de bonitas casas tradicionales de colores y el imponente Castillo de Carlos V, hoy en día convertido en parador.
Muralla de Hondarribia
Si visitas este pueblo medieval, es imprescindible recorrer los tramos de muralla que rodean la parte vieja y que aún se encuentran en buen estado. Los puntos más interesantes son la Puerta de San Nicolás, otro de los accesos a la ciudad amurallada y por el que se cruza un puente levadizo, y el Baluarte de la Reina, en una de las esquinas de la muralla.
Playa de Hondarribia
Para finalizar, hay que mencionar la Playa de Hondarribia, situada detrás del puerto nuevo. Esta es una playa de aguas tranquilas de 800 metros de longitud y 200 metros de ancho que es considerada una de las mejores playas de todo el País Vasco. Cuenta con parking y todos los servicios, siendo ideal para terminar la visita por este pueblo medieval.