En Galicia podemos encontrar una amplia cantidad de pueblos pintorescos y llenos de encanto que merece la pena visitar. Algunos de ellos son poco conocidos, mientras que otros han conseguido darse a conocer apareciendo en diferentes rankings de medios especializados.
En aquellos que hacen referencia a los pueblos más bonitos de España, no falta Combarro (Pontevedra), un pueblo ideal para poder comer pulpo de lujo mientras se recorren sus calles, siendo un Conjunto-Histórico pegado al mar.
Este pueblo, perteneciente a la parroquia de Poio, es el pueblo más antiguo de Pontevedra y destaca por encima de todo por conservar su arquitectura histórica con el paso del tiempo. Declarado Conjunto Histórico-Artístico en 1972, es uno de esos lugares que habría que visitar al menos una vez en la vida.
Este pueblo posee varias decenas de hórreos, muchos de ellos muy próximos al agua, hasta el punto de que sus pilares en algunos casos llegan a inundarse cuando hay marea alta. A través de los cruceiros de piedra se orientan los visitantes, con calles llenas de encanto y un casco viejo ideal para visitar a pie.
¿Qué visitar en Combarro?
Combarro fue declarado Conjunto Histórico-Artístico en 1972 y su origen se fecha en el siglo XVIII, de manera que el casco antiguo está lleno de historia. Se trata de uno de los ejemplos mejor conservados del patrimonio tradicional de las Rías Baixas y de toda Galicia, en general.
La calle de San Roque concentra viviendas, plazas y elementos que llaman la atención de todo visitante, destacando sus iglesias y cruceiros. Además, destaca por sus casas marineras, pequeñas, adosadas y orientadas al mar. Estas cuentan con una planta baja destinada a aperos de pesca o labranza y una superior con balcones.
Combarro, parroquia del municipio de Poio, en la provincia de Pontevedra (Galicia).
Estos balcones, que tradicionalmente eran fabricados en madera, hierro o piedra, acostumbraban a ser pintados con los restos de pintura de barcos, con lo que ayudan a dar un toque de color en estas construcciones.
Uno de los elementos más representativos de este pueblo son los hórreos, unas construcciones que se encuentran elevadas sobre pilares para proteger el grano de la humedad y de los roedores.
Actualmente se conservan unos 60, la gran mayoría situados junto al mar y combinando piedra y madera. Igualmente, se encuentran varios cruceiros de granito, entre los que destacan especialmente el de la Praza da Fonte (1771) o el de San Roque (1802).
Algunos de ellos tienen "pousadoiros", que es como se denomina a las piedras usadas para colocar los ataúdes en los funerales. Teniendo en cuenta todos estos elementos, nos encontramos ante un bonito pueblo marinero perfecto para una escapada.
Para visitar Combarro es suficiente con una mañana o tarde, pero si se quiere disfrutar de este bonito pueblo con más calma, es posible quedarse a dormir en alguno de sus alojamientos.
En cuanto a la visita, la mejor época del año para visitar por el clima es el verano, aunque en primavera y otoño también es una buena oportunidad porque permite disfrutar del lugar con menos afluencia de turistas. De hecho, en temporada alta puede ser complicado, aunque hay un parking público a la entrada del pueblo.
Al tratarse de una visita que implica caminar por sus calles empedradas, se recomienda llevar ropa y calzado cómodo, pudiendo de esta manera centrarse en disfrutar de una visita que merece mucho la pena, una mezcla de tradición, mar, historia y buena comida que enamora a todo aquel que lo visita.
Combarro y su gastronomía
Combarro no solo tiene muchos puntos interesantes para visitar, sino que también es un destino ideal por su gastronomía, que, como no podía ser de otra manera, se basa en una cocina tradicional ligada al mar, con predominio de productos frescos de la ría y otras recetas típicas gallegas.
En sus restaurantes se pueden encontrar distintas propuestas de mariscos y pescados de gran calidad. Como no puede ser de otra manera, no falta el delicioso pulpo a la gallega, ni tampoco las zamburiñas a la plancha, las almejas a la marinera o los mejillones al vapor, entre otros.
Lugares que visitar en los Combarro
Tras visitar Combarro y disfrutar de sus bonitos hórreos y degustar su exquisita gastronomía, se puede continuar con la visita por sus alrededores, que también tienen mucho que ofrecer. Entre otros, hay que destacar:
- Monasterio de San Xoán de Poio: este monasterio, declarado Monumento Histórico-Artístico, se sitúa a menos de 3 kilómetros del centro. Se trata de un monasterio benedictino medieval del siglo X, que cuenta con una iglesia con un precioso retablo, el claustro de las procesiones y, sobre todo, el claustro del cruceiro con su mosaico del Camino de Santiago.
- Isla de Ons: desde Combarro o poblaciones cercanas como Portonovo o Sanxenxo se puede coger un barco para llegar en menos de una hora a esta isla, que es otra de las grandes joyas de Galicia. Está situada en el Parque Nacional de las Islas Atlánticas, donde disfrutar de espectaculares rutas de senderismo y darse un buen baño.
- Ruta de la Piedra y del Agua: para los amantes del senderismo, una buena opción es hacer esta ruta que lleva a lo largo de 8 kilómetros hasta el Monasterio de Armenteira, disfrutando de fantásticos paisajes naturales a orillas del río Armenteira hasta llegar a este lugar donde destaca su iglesia románica y su claustro renacentista.