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Hay muchas formas de dar la bienvenida al otoño, pero pocas tan apetecibles como encender el horno y dejar que la calabaza haga su parte. Es tiempo de cremas, de verduras asadas y de esos platos de cuchara que vuelven a apetecer en cuanto refresca.

La calabaza encuentra sitio en todos ellos, aunque también merece salir del repertorio habitual y ganar protagonismo en arroces, pastas o recetas con un toque de especias.

¿Y qué ponemos en la copa? La respuesta no tiene por qué ser siempre la misma: no pide lo mismo una crema suave que un risotto con queso o una calabaza asada con sabores picantes.

Para acompañar esa variedad de recetas, seleccionamos siete vinos con los que llevar uno de los ingredientes de la temporada a la mesa y dar una vuelta a los menús de otoño.

Edetària La Terrenal

Un risotto de calabaza con parmesano es una buena ocasión para descubrir hasta dónde puede llegar la garnacha blanca. La Terrenal está elaborado exclusivamente con esta variedad, procedente de viñas viejas plantadas en vertientes soleadas y suelos arcillosos.

La Terrenal

La Terrenal Edetària

Edetària describe un blanco de gran complejidad aromática, con carácter mineral, entrada cálida y un recorrido concentrado y estructurado que desemboca en un final muy fresco. Nuestra propuesta es llevarlo a una receta cremosa, donde el arroz, la calabaza y el queso den espacio a un blanco con personalidad y peso en boca. Precio: 55 euros

Orben

La calabaza también puede ocupar el centro de un plato contundente, como un pastel salado con carne y setas. Para acompañarlo proponemos Orben, un tinto de Rioja elaborado íntegramente con tempranillo.

Orben

Orben Bodegas Orben

Una referencia para quienes prefieren mantener el vino tinto en el menú otoñal y explorar la calabaza más allá de las cremas y los arroces. Aquí la elección del plato importa: la carne y las setas permiten construir un conjunto de sabores más amplio, en el que la hortaliza aporta su contrapunto dulce sin asumir todo el protagonismo. Precio: 29,20 euros

Clos Cor Ví Pago de los Álamos

Para una calabaza asada con setas y hierbas aromáticas, un tinto que también se sale del guion más previsible. Pago de los Álamos reúne bobal y garnacha con un pequeño porcentaje de macabeo, una variedad blanca que participa en la mezcla.

Pago de los Álamos

Pago de los Álamos Clos Cor Ví

Las uvas proceden de la finca La Madroñera, en el entorno de las Hoces del Cabriel, y el vino se cría en tinas de madera y tinajas. Es una de las novedades de Clos Cor Ví bajo el asesoramiento de Javier Revert y una oportunidad para descubrir la bobal acompañada, en lugar de como protagonista exclusiva. Precio: 19,85 euros

Las Cenizas El Puentarrón

La calabaza asada puede ser mucho más que una guarnición de trámite. Junto a una pieza de cerdo al horno y unas cebollas lentamente cocinadas, encuentra un lugar en nuestra propuesta para El Puentarrón.

El Puentarrón

El Puentarrón Las Cenizas

Este vino pertenece al proyecto Las Cenizas, con el que Eduardo y Víctor Hernáiz recuperan su vínculo con Cenicero y los viñedos familiares. Nace de una parcela que, después de años elaborándose por separado, mostró personalidad suficiente para convertirse en un vino propio.

La bodega lo describe como fresco, enérgico y preciso: una expresión individual del paisaje riojano para acompañar una receta plenamente otoñal. Precio: 45 euros

Olarra Crianza

Para quienes prefieren un rioja clásico, Olarra propone recuperar el estilo fino y equilibrado que dio fama a la denominación en los años setenta. Este crianza procede de tempranillos viejos de Rioja Alta y Rioja Media, con otras variedades tradicionales entreveradas en algunas parcelas.

Olarra Crianza

Olarra Crianza Bodegas Olarra

Pasa entre 14 y 16 meses en barricas de segundo y tercer uso, buscando que la madera no domine el conjunto. Frutos y flores rojas, matices balsámicos y una boca pulida dibujan su perfil. Nuestra propuesta: una calabaza rellena de setas y carne picada, una receta con suficiente entidad para llevar el tinto a la mesa. Precio: 15 euros

Pago de Tharsys Millésime Rosé Reserva

Las burbujas no necesitan esperar al brindis, también pueden acompañar un menú de otoño. Este cava rosado de Requena, elaborado íntegramente con garnacha tinta y criado durante 30 meses en rima, reúne aromas de fresa silvestre, frambuesa y piel de pomelo rosa con recuerdos de mantequilla y bollería.

Millésime Rosé Reserva

Millésime Rosé Reserva Pago de Tharsys

Su perfil fresco, textura cremosa y burbuja fina nos llevan a proponerlo con una crema de calabaza terminada con unas lascas de queso curado. Una forma de dar protagonismo al espumoso desde el primer plato, sin reservarlo para el final de la comida. Precio: 21,50 euros

Williams & Humbert Canasta Zero

La última propuesta se reserva para el postre: una tarta de calabaza con canela y una base de frutos secos. Canasta Zero parte de un oloroso de palomino con seis años de vejez y conserva, según Williams & Humbert, el perfil dulce de su emblemático Canasta en una versión sin azúcar.

Canasta Zero

Canasta Zero Williams & Humbert

Sus aromas de frutos secos tostados, madera y uva sobremadura, junto a una boca cálida y aterciopelada, inspiran este encuentro con la repostería otoñal. La idea es acompañar el dulce sin sumar el azúcar del cream tradicional, no compensar ni reducir el que contiene el postre. Tiene un 19% de alcohol. Precio: 9,15 euros