El arroz está íntimamente ligado a la cultura valenciana, de ahí que cada temporada, con su anual recogida, tenga su fiesta.
Más de 4.000 personas se han reunido este domingo en el Port de Catarroja para celebrar la Fiesta de la Siega, una jornada organizada por la Denominación de Origen Arroz de Valencia junto al Ayuntamiento de Catarroja que reivindica el cultivo, la tradición y la cultura del arroz valenciano.
Y también a quienes, desde el campo y los fogones, mantienen viva una de las señas de identidad gastronómica de la Comunidad Valenciana.
No falta el clásico paseo en barca por La Albufera para dar comienzo a la Fiesta de la Siega.
La cita ha convertido un año más el entorno de l’Albufera en el escenario de una fiesta que mira tanto al origen como al plato. Paseos en barca, demostraciones de siega manual, showcookings, talleres infantiles, música, el tradicional Concurso de Cant de Batre y degustaciones de arroces a precios populares han completado una mañana dedicada íntegramente al cereal.
“Estamos muy contentos con la acogida del público, que vuelve a poner en valor la tierra, a los trabajadores del campo y al producto”, ha explicado Santos Ruiz, gerente de la D.O. Arroz de Valencia, que un año más se ha encargado de congregar a todos los presentes.
Del campo a la paella
La jornada comenzó con una visita guiada en barca para descubrir las aves de l’Albufera y el Tancat de la Pipa, de la mano de SEO/BirdLife y AE-Agró. Una forma de recordar que el arroz no se entiende sin el paisaje en el que se cultiva y que los campos de arroz forman parte del particular ecosistema de este humedal valenciano.
El arroz caldoso no ha faltado en el menú para 4.000 asistentes.
Después, la gastronomía ha tomado el relevo. Dos de los cocineros vinculados a la cocina valenciana han protagonizado sendos showcookings. Vicente Patiño, chef de Saiti, ha preparado un arroz cremoso de mostaza, berenjena a la brasa y blanquet de conejo. Rubén Ruiz, de La Matandeta, ha optado por un meloso de arroz de la variedad Albufera con pollo de corral, cordero confitado y boletus.
A estas elaboraciones se ha sumado este año el Paseo del Arroz, un recorrido gastronómico por algunas de las recetas más populares de la cocina valenciana, que los asistentes han podido probar a precios populares. Los más pequeños también han tenido su espacio con talleres gratuitos en el Museo del Arroz.
Pero la imagen más vinculada a la esencia de la fiesta ha llegado con la demostración de siega manual. Agricultores vestidos a la vieja usanza han entrado en un campo próximo al Port de Catarroja para recuperar los gestos de una labor que durante generaciones ha marcado el calendario agrícola valenciano: segar, desgarbar y trillar el arroz.
Al final de septiembre, cada año, da comienzo la siega del arroz.
Segador de Honor 2026
Tras la demostración se ha entregado uno de los reconocimientos más simbólicos de la jornada: el de Segador de Honor 2026. El elegido ha sido Vicente Rioja, chef y maestro arrocero del Restaurante Rioja, en Benissanó, y autor de El gran libro (secreto) de la paella, publicado el pasado año, en el que aborda la historia de esta receta y analiza su elaboración desde una perspectiva también científica y técnica.
Rioja ha recibido el homenaje acompañado de una albà personalizada. “Me emociona mucho y sé lo importante que es este homenaje. Estas tradiciones no se pueden acabar. Tenemos que defender que hoy, en nuestras tierras, tenemos el mejor arroz para hacer una paella”, ha señalado tras recibir el reconocimiento.
Vicente Rioja, maestro arrocero y Segador de Honor 2026.
El nombramiento pone en valor la conexión entre quienes cultivan el arroz y quienes lo cocinan. Una relación especialmente evidente en una jornada en la que el producto deja de ser un ingrediente abstracto para mostrar todo su recorrido: desde los campos de l’Albufera hasta las paellas y arroces que forman parte del recetario valenciano.
La tradición también ha tenido su propia banda sonora con el octavo Concurso de Cant de Batre, un antiguo canto de trabajo que acompañaba a los agricultores durante las largas jornadas de siega. Nerea Carreres se ha impuesto en esta edición, por delante de Agustí Jiménez, Brigitte Sanchis González y Francisco Soriano “Poero”.
La actuación del grupo de danzas La Xicalla de Catarroja y las degustaciones populares han puesto el punto final a una fiesta que, más allá de celebrar la llegada de la cosecha, reivindica toda una cultura alrededor del arroz. Una cultura en la que agricultores, cocineros y paisaje comparten protagonismo.