Dice la leyenda que Ulises fundó Lisboa tras abandonar la guerra de Troya. La ciudad fue bautizada por los griegos como Olissipo, nombre que ha sido interpretado como una referencia a Odiseo (Ulises) y cuyo mito ha servido para forjar el espíritu de Lisboa. Es, tras Atenas, la capital más antigua de Europa y también una de las ciudades con más historia del continente. 

El patrimonio, la cultura y gastronomía que conforman la oferta turística de Lisboa han convertido esta región portuguesa en uno de los destinos favoritos para los viajeros europeos en los últimos años. En los últimos meses, sin embargo, el turismo ha quedado prácticamente paralizado a causa de la pandemia de coronavirus. El sector se repone poco a poco, y Lisboa es uno de los destinos más recurrentes para los turistas españoles por su cercanía. Además, en estos momentos, el país no tiene restricciones especiales para los visitantes procedentes de España. 

Lisboa se presenta así como un destino seguro y preparado para recibir turistas. La mayor parte de los hoteles, restaurantes y atracciones turísticas ya cuentan con el sello Clean & Safe, una certificación que garantiza que se cumplen con todas las medidas de limpieza y seguridad frente al coronavirus en los establecimientos.

La capital portuguesa y sus alrededores son un destino de vacaciones inmejorable, por la amplia variedad de experiencias que puede ofrecer: para un viaje en familia, en pareja, solos o para disfrutar con amigos. Una historia milenaria, la deliciosa gastronomía local y la diversidad de su patrimonio natural y cultural te aseguran un viaje inolvidable

¿Qué ver en Lisboa?

Sé, la Catedral de Lisboa, es la iglesia más antigua de la ciudad. Su construcción comenzó en 1147.

Si este año, aprovechando las últimas semanas del verano, decides hacer de Lisboa tu destino de vacaciones, existen distintas formas de conocer la región y recorrer sus villas para no perderse ningún rincón. En la capital, la mejor manera de moverse es caminando y, cómo no, el famoso tranvía también es una gran opción para moverse entre los barrios más conocidos de la ciudad y acortar distancias. 

En el corazón de Lisboa se encuentra Baixa, centro histórico y uno de los barrios más comerciales en la actualidad. Puedes empezar tu visita a la ciudad desde su plaza más importante, la Plaza del Comercio, construida donde antes estaba el Palacio Real y desde la que se puede ver la desembocadura del río Tajo. En esta zona también son parada obligatoria la Avenida de la Libertad, la Plaza de los Restauradores y la Plaza de Rossio. A un paso de esta última encontrarás el elevador de Santa Justa, un ascensor construido en 1902 para conectar la parte alta y baja de la ciudad. 

La plaza del Comercio ha sido un lugar clave en la historia de Lisboa.

La zona de La Baixa alberga al oeste el barrio de Chiado y al este el de Alfama, que forma parte de la historia más antigua de Lisboa. Barrio de pescadores y cuna del fado, aquí podrás visitar la Sé o Catedral de Lisboa, el Castillo de San Jorge, el Panteón Nacional y, junto a él, la Feria da Ladra, un mercadillo callejero de auténtica esencia lisboeta

Plaza Luis de Camões.

Al oeste de la ciudad, cafés, librerías y arte en las calles te darán la bienvenida al entrar en Chiado, el barrio más alternativo de Lisboa. La plaza principal de este distrito es la de Luis de Camões, donde se encuentra el tradicional café A Brasileira. Allí también se encuentra una escultura de bronce del mejor retratista de Lisboa, Fernando Pessoa. Puedes continuar la visita a Chiado hasta el Barrio Alto, epicentro de la vida nocturna de Lisboa con numerosos restaurantes, bares y discotecas. 

A las afueras, el barrio de Belém

A las afueras de la ciudad nos toparemos con la torre de Belém, en el barrio del mismo nombre. Esta zona destaca por su arquitectura manuelina y por acoger algunos de los edificios más famosos de la capital portuguesa, desde la Torre de Belém hasta el Monasterio de los Jerónimos, que es Patrimonio de la Humanidad, o el Monumento a los Descubridores, un monolito de 52 metros de altura que homenajea a los navegantes y exploradores portugueses que participaron en las expediciones a América. 

Monumento a los Descubridores.

Aunque Belém no es un barrio céntrico, se puede llegar fácilmente en tranvía, por lo que no hay excusa para no visitar esta parte de Lisboa. Como tampoco puedes marcharte de la ciudad sin haber probado los famosos pasteles de Belém. Frente al Monasterio de los Jerónimos está la Antigua Confitería de Belém, donde comer estos pastelitos de nata hechos con la auténtica receta.

Lisboa es una combinación única entre naturaleza y patrimonio. Una ciudad de confluencias que abre sus puertas a todo tipo de viajeros.

Otro punto de vista 

La organización sin ánimo de lucro Turismo de Lisboa nace en 1998 a través de una alianza de organismos públicos y privados para promocionar la ciudad de Lisboa y sus alrededores como destino turístico. Con este propósito, la asociación quiere mostrar a los visitantes la variedad y hospitalidad de la región, mediante unas originales rutas para conocer Lisboa desde otros puntos de vista, visitando monumentos menos conocidos, lugares especiales en su historia y cultura o entornos naturales inolvidables. 

Lisbon Stories te propone una serie de itinerarios para descubrir la ciudad portuguesa de la mano del poeta Fernando Pessoa o a través de los personajes del premio Nobel José Saramago, para conocer los orígenes del fado o explorar la naturaleza costera sin tener que salir de la ciudad.  

Más allá de la ciudad

Por otro lado, las regiones colindantes a Lisboa te permitirán continuar con un viaje de ensueño en Portugal. Lugares como Sintra, que es Patrimonio Mundial de la Unesco, Cascais, el Parque Natural de Arrábida o Ericeira, una de las mecas del surf, completarán tu viaje a unos pocos pasos de la capital.

Siéntete de la realeza en Cascais

En Cascais abundan las casas y villas de lujo.

La ciudad de Cascais es una antigua villa pesquera y uno de los destinos más frecuentados por la antigua realeza europea. Un ambiente urbano y sofisticado te esperan en este municipio junto al mar, de tradición marinera y playas tranquilas. Cabe destacar el barrio de los museos, donde se encuentra el Cidadela Art District, donde el antiguo Palacio de la Ciudadela se ha reconvertido en un espacio dedicado al arte contemporáneo

Adéntrate en los misterios de Sintra

El lugar más romántico de Portugal está en Sintra, un municipio situado en las faldas de la montaña y repleto de palacios, fincas y mansiones de los siglos XIX y XX. Está considerada Patrimonio Mundial de la Unesco por el singular paisaje que ofrece: sofisticados edificios rodeados de un denso bosque, sorprendidos a menudo por súbitos bancos de niebla. 

Los palacios afloran entre la vegetación y colinas de Sintra.

Lo más recomendable para moverse por Sintra es disponer de un transporte propio, ya que los monumentos están dispersos por la sierra. Así podrás sumergirte en este entorno natural e histórico -merece la pena visitar el Palacio da Pena, el Castelo dos Mouros o Quinta da Regaleira- y dejarte llevar por sus senderos. 

Arrábida, vacaciones en plena naturaleza

En la región de Arrábida convergen sierra y mar para dar lugar a una de las zonas más especiales y diversas de la región de Lisboa. La reserva natural del estuario del Sado la convierte en un destino ideal para hacer turismo de naturaleza y visitar playas recónditas. Pero también es una región variada en su gastronomía: las bodegas de vino y moscatel en la villa de Azeitão, la manzana riscadinha de Palmela, que solo puede disfrutarse en verano o los asadores de pescado en Setúbal. 

El Parque Natural de Arrábida fue catalogado como tal en 1976.

Ericeira, epicentro del surf para los aventureros 

A 50 kilómetros de Lisboa se encuentra Ericeira, una villa marítima con más de ocho siglos de historia para aquellos que desean pasar sus vacaciones en el mar. Esta zona bañada por el Atlántico destaca, además, por ser uno de los destinos preferidos por los surfistas, gracias a sus ocho kilómetros de costa con olas de calidad para este deporte. La playa Ribeira d'Ilhas es quizá la más conocida para practicar deportes acuáticos, ya que en los mejores días se forman algunas de las olas más largas de Europa

La playas de Ericeira son muy reconocidas entre los surfistas.

La región de Lisboa es una combinación única entre naturaleza y patrimonio, fruto de un emplazamiento estratégico en la desembocadura del Tajo y una historia milenaria. Un entorno de confluencias, que abre sus puertas a todo tipo de viajeros, ya sea para aquellos que quieren un recorrido más cultural, paseando entre monumentos y museos; en busca de una gastronomía que les sorprenda, para unas vacaciones en familia o para disfrutar del ocio y unos días de descanso.