Matilda te saludará en la recepción del Hotel Algonquin

Matilda te saludará en la recepción del Hotel Algonquin Facebook/Matilda

Los Viajes

Matilda, la gata que vive mejor que tú en un hotel en Nueva York

En la jungla. Tiene ocho años y se aloja en el lujoso hotel Algonquin donde no se priva de ningún cuidado. 

Patricia Morales

Matilda es una gata con suerte: tiene Twitter, Facebook e Instagram y su único 'trabajo' es vivir en el Hotel Algonquin de Nueva York. Esta felina, famosa en el mundo gatuno y con una legión de seguidores detrás, es la tercera hembra que reside de manera permanente en este hotel. Antes que ella, otras dos Matildas y otros 7 Hamlets fueron los peculiares huéspedes del Algonquin.

Aquí está trabajando duro:

Just another day at the office

Posted by Matilda - The Algonquin Cat on martes, 9 de febrero de 2016

La gata está continuando la tradición empezada en este hotel en 1920 y es la encargada de recibir a los turistas que se alojan en sus habitaciones. Su vida allí consiste en cepillados diarios, fiestas de cumpleaños y pasarelas gatunas benéficas. Y ha pasado de vivir en un refugio de animales a ser la Cenicienta felina. Así es el día a día de Matilda.

Y aquí, recibiendo las caricias de Alice, su cuidadora cuyo cargo es "chief cat officer":

Es una apasionada de las nuevas tecnologías y lee el periódico en un iPad:

Always enjoy reading my PURess @cntraveler #catsofinstagram

Una foto publicada por Matilda (@directfur) el 4 de Feb de 2015 a la(s) 5:51 PST

Aquí podéis ver su casa. Está orgullosa de ella:

My PURRfect new home. #nyc #pettreehouses #catsofinstagram #fluff

Una foto publicada por Matilda (@directfur) el 11 de Feb de 2015 a la(s) 8:21 PST

Sí, lo de las pasarelas gatunas era verdad:

Zeus is relaxing before getting into his outfit for tonight's fashion show. #AlgonquinCat #catfashion

Una foto publicada por Matilda (@directfur) el 5 de Ago de 2015 a la(s) 1:00 PDT

Es tan moderna que hasta retransmite en Periscope:

El postureo gatuno también existe: peli, manta y sofá

Y sí, se va al Spa