Juan Carlos Villanueva, jefe de la Unidad Helitransportada de Bomberos Forestales de la Generalitat Valenciana.
Juan Carlos, bombero forestal en la Vall d'Uixó, denuncia falta de medios: "Un tercer turno ficticio nos ha pasado factura"
El profesional critica que, para suplir la carencia de personal, se haya creado una bolsa urgente de 12 días extras que "salen de la ampliación de jornada".
Más información: Una semana del incendio que arrasa la Vall d'Uixó: el 12% del parque natural de la Sierra de Espadán ha quedado calcinado
Falta de equipamiento, hasta 100 bomberos forestales de menos y un "tercer turno ficticio". Son las quejas de Juan Carlos Villanueva Zahonero ante un incendio más en la Comunitat Valenciana que, según dice, era "previsible".
Es jefe de la Unidad Helitransportada de Bomberos Forestales de la Generalitat Valenciana y atiende a EL ESPAÑOL cuando todavía no se ha dado por estabilizado el incendio que arrasa 9.599 hectáreas, declarado el pasado sábado en la Vall d'Uixó.
Lleva días trabajando contrarreloj para intentar sofocar unas llamas que han llegado a ser incontrolables en un terreno que, asegura, es "muy inaccesible".
Pero el esfuerzo ha ido dando sus frutos: de las 10.000 personas evacuadas, solo quedan 2.800 por regresar a sus casas.
Ya se ha quemado, al menos, un 12% del parque natural de la Sierra de Espadán, indicó este viernes el conseller de Emergencias, Juan Carlos Valderrama.
Luchar contra el fuego está siendo una tarea ardua, pero es lo habitual en incendios de esta magnitud. "Justamente Castellón es la segunda provincia con más montaña por detrás de Asturias", apunta Villanueva.
"Todo lo que ha pasado era previsible y lo venimos diciendo nosotros desde hace ya bastante tiempo. La falta de personal y la creación de un tercer turno ficticio, en el que faltan compañeros, nos iba a pasar factura, y es lo que ha pasado", sentencia sin pudor.
Porque el incendio de la Vall d'Uixó es un siniestro más, pero sus reivindicaciones vienen de largo: "Faltan más de 100 bomberos forestales, además de infraestructura y equipamiento. No disponemos de autobombas en el servicio ni tampoco de mandos naturales".
Villanueva se refiere, con su declaración, a que reciben directrices de otros cuerpos que "no están especializados en el ámbito forestal". Por ende, valora que su trabajo se ve mermado.
"En la propia empresa pública -SGISE- lo que tenemos son cargos políticos, pero no tenemos cargos propios. Los bomberos forestales de la Generalitat deberíamos tener nuestros mandos naturales, y que sean bomberos forestales. Y eso no pasa", reitera.
Efectivos de bomberos trabajan en Betxí (Castellón).
"La Generalitat Valenciana, en las provincias de Valencia y Castellón, le encomienda la gestión a los consorcios provinciales. Es decir, los consorcios son quienes nos mandan las directrices", agrega.
Para Villanueva, esto "no tiene sentido cuando la transferencia es estatal hacia las comunidades autónomas, y no a las diputaciones". "No se entiende por qué el Gobierno valenciano lleva 30 años haciendo esto", dice.
Bomberos como Juan Carlos piden ser un cuerpo autónomo, adscrito a una única institución -consorcios provinciales o Generalitat-, pero no "una cosa y la contraria" porque, de esta manera, la gestión es "nula".
"Si la Generalitat asumiera sus competencias podríamos tener, con el dinero que está presupuestado para nosotros, un servicio consecuente, con capacidad, con músculo y con una gestión adecuada", afirma.
Falta de personal
A la falta de mando, se suma el mencionado "tercer turno ficticio" que "no se ha rellenado", señala.
Incide en que, en la práctica, son las mismas dos rotaciones de personal que ya existían, solo que se van alternando para cubrir un turno que en teoría debería estar dotado con más plantilla.
Una jornada laboral de un bombero forestal consta de 12 horas pero, en la realidad, no siempre se cumplen: "Se está extendiendo porque movilizar a los equipos cuesta y, hasta que no llega el relevo, no puedes abandonar tu puesto; entonces, sufres".
A su juicio, para suplir la carencia de personal "se han inventado una bolsa urgente de 12 días extras": "Puedes trabajarlos, pero salen de la ampliación de jornada. Como somos los mismos bomberos forestales, nos estamos saturando".
Actualmente, el cuerpo de bomberos forestales de la SGISE (Sociedad Valenciana de Gestión Integral de los Servicios de Emergencias) ronda unos 700 efectivos.
Además del turno de trabajo correspondiente -uno de trabajo y dos de descanso-, muchos profesionales se acogen a la ampliación de jornada y ya no pueden volver al tercer día.
"La situación se aguantaría si el incendio durara un día o dos. Pero eso ha fallado. La situación se agrava. Si el primer día ya faltaban 100 personas, cada vez faltan más, porque se van cargando de horas de trabajo y somos menos", denuncia.
Bomberos forestales contemplan el incendio desde el puesto de mando de Vall d'Uixó.
En cuanto al material, señala que faltan 32 pickups que se compraron hace 22 meses y todavía "no se han carrozado". "Si los coches tienen 20 años, no están operativos. El habitáculo sirve para llevar gente, pero no para llevar material, con lo cual no lo pueden utilizar las unidades".
SGISE
Juan Carlos pertenece a la Sociedad Valenciana de Gestión Integral de los Servicios de Emergencias (SGISE), una empresa pública de la Generalitat Valenciana que tiene como objetivo la gestión del personal y la resolución de las necesidades logísticas que se derivan de los servicios de extinción de incendios forestales y de las emergencias de naturaleza diversa que se producen en la Comunitat Valenciana.
La entidad asume la gestión de los medios tanto personales como materiales que precisa el Servicio de Bomberos Forestales de la Generalitat, bajo la comandancia operativa de la Agencia Valenciana de Seguridad y Respuesta a las Emergencias (AVSRE) que ostenta las competencias en materia de protección civil.