La consellera de Educación, Carmen Ortí, y el secretario autonómico, Daniel McEvoy. Ana Escobar / Efe
La Generalitat, optimista con las negociaciones para frenar la huelga de profesores: confía en un acuerdo la próxima semana
Los sindicatos aprueban las propuestas para reducir burocracia, pero insisten en el resto de medidas e incluir la subida salarial en el documento.
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La Generalitat Valenciana confía en poder desactivar la huelga educativa indefinida la próxima semana. Y todo, a pesar de la advertencia por parte de los sindicatos de docentes de que la nueva propuesta de mejoras está "lejos" de facilitar el acuerdo.
Cuatro días después de que arrancara el paro, el departamento que dirige Carmen Ortí volvió a sentarse este jueves a negociar con STEPV, UGT, CCOO, ANPE y CSIF para acercar posturas entre las exigencias que estos reclaman y lo que está dispuesta a conceder la administración autonómica.
Un encuentro que difirió significativamente del anterior: duró cinco horas -el pasado fueron apenas unos minutos- y hubo un documento por escrito -en el otro no lo hubo- en el que el Consell fijó negro sobre blanco sus propuestas.
Un texto con el que, eso sí, a punto estuvo de bloquearse de nuevo la negociación. ¿El motivo? No contemplaba la subida salarial que reclaman los profesores y sí las otras cinco reivindicaciones.
Una estrategia del Gobierno valenciano con la que ya había amagado la jornada previa el president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca.
El jefe del Consell afirmó el miércoles que había escuchado a los sindicatos decir que la recuperación del poder adquisitivo no era la cuestión más importante de la negociación. "Si no es lo más importante, vayamos a lo importante", dijo.
En esta línea, el "preacuerdo" presentado este jueves incluía compromisos respecto a las ratios (a los que obliga la legislación estatal), la reducción de la burocracia, las plantillas docentes, infraestructuras, inclusión educativa, promoción del valenciano y Formación Profesional.
Pero nada de sueldos. Y aunque con el enfado inicial parecía que iban a volver a congelarse las negociaciones, las aguas se calmaron al aclarar la Conselleria que estaban abiertos a negociar la cuestión salarial aunque esta no estuviera fijada sobre el papel.
Ortí, de hecho, aseguró a la salida del encuentro que su departamento estaba dispuesto a mejorar la subida retributiva que ya planteó el pasado jueves.
Una nueva propuesta que todo apunta a que se conocerá la próxima semana y podría acabar encarrilando el acuerdo o, en el mejor de los casos, ser aceptado por una parte de los sindicatos que habrían planteado inicialmente posiciones más conservadoras.
Así, la responsable de Educación se mostró convencida de que la próxima semana "habrá pasos importantesen la negociación".
Una semana que será decisiva, más aún teniendo en cuenta que tampoco son pocos los docentes que reconocen lo complicado de mantener el paro sine die teniendo en cuenta el impacto económico que ello les genera.
En este sentido, la responsable de Educación del Gobierno valenciano celebró que "la cosa va por el camino que toca" y haber recuperado el "diálogo".
"Hoy hemos visto todos los condicionantes y hemos salido con un compromiso de trabajo que volveremos a ver el lunes 18 -cuando está convocada la próxima reunión-", dijo para acto seguido reiterar los pasos importantes que se darán los próximos días.
Para que haya acuerdo, la lógica indica que la oferta económica deberá superar a la anterior y acercarse a lo que reclaman los sindicatos. El documento marco firmado por todas las organizaciones exigía 500 euros más al mes, si bien CSIF y ANPE inicialmente contemplaron que fuera algo menos, 300 euros.
La nueva propuesta de la Conselleria, así, estaría más cerca de esta última cuantía que de la otra, que considerarían de máximos.
En cualquier caso, esta deberá incorporarse a los nuevos Presupuestos de 2026 en los que trabaja la Generalitat Valenciana y que podrían llegar a Les Corts Valencianes en julio.
El Gobierno valenciano ya negocia con Vox las cuentas autonómicas, por lo que, de alcanzarse un acuerdo con los sindicatos para subir los salarios de los profesores valencianos, deberá verse reflejado en el Capítulo 1, el denóminas, del presupuesto de la Conselleria de Educación.
Avances en burocracia
El optimismo de Ortí, en todo caso, contrasta con el sabor amargo con el que abandonaron los sindicatos el encuentro, pues criticaron que está "lejos" de todo lo que piden y que no se recoge "ni el 50%" de las demandas.
No obstante, y a pesar de que todos reconocieron que fue un encuentro tenso, el tono utilizado fue distinto al de otras veces. Para muestra, STEPV, UGT, CCOO, CSIF y ANPE celebraron la propuesta presentada por la Conselleria para reducir la carga burocrática del profesorado.
"Las medidas que afectan a la burocracia sí son concretas y pensamos que efectivas", consideraron. Asimismo, manifestaron estar "en la línea de comenzar a negociar", algo que, "hasta ahora no teníamos y ahora tenemos parcialmente", según el portavoz del sindicato mayoritario, STEPV, Marc Candela.
Respecto al resto de medidas, consideran que son "flojas" y esperaron mejoras en las próximas negociaciones. "Ya estamos hablando de todo lo que queremos hablar. Falta que la Conselleria vaya incorporando medidas que no están y tienen que estar", señalaron.
Ratios, infraestructuras e inclusión
Además de la burocracia, el texto de la Conselleria se compromete a cumplir con todo lo que fija la nueva ley estatal en cuanto a las ratios.
El Gobierno central aprobó recientemente una norma que fija que en el curso 2031-2032 debe haber un máximo de 22 alumnos en las aulas de Primaria y 25 en Educación Secundaria Obligatoria (ESO).
También establece reducciones adicionales con atención especial a las zonas en riesgo de despoblación y 8 alumnos en las aulas UECO (Unidades Específicas en Centros Ordinarios) a partir del curso 2027-2028.
Unas medidas que, según la Conselleria, tendría un impacto de 780 millones de euros en cinco años, lo que suponen aproximadamente 156 millones de euros por ejercicio.
El Gobierno valenciano también se comprometería a "revisar y actualizar la orden de plantillas en virtud de las decisiones de la comisión de seguimiento" y "agilizar el sistema de sustituciones".
Especialmente, en los casos de profesorado que atienda a alumnos con Necesidades Específicas de Apoyo Educativo (NEAE) o que imparta clases en 2º de Bachillerato, cuyos alumnos se enfrentan a las Pruebas de Acceso a la Universidad (PAU) a final de curso.
Por lo que respecta a las infraestructuras, el Ejecutivo valenciano pretende poner en marcha un Plan director de infraestructuras educativas que incluya un plan de confort térmico y un plan de accesibilidad a los centros.
Para su ejecución, se plantean reuniones trimestrales de seguimiento con la intención de evaluar el estado en el que se encuentran las actuaciones.
Por lo que respecta al fomento del valenciano, desarrollarían un plan de formación del profesorado, con especial incidencia en las comarcas de predominio lingüístico castellano.
También recuperar los certificados de Capacitación para la Enseñanza en Valenciano y el diploma de Maestro en Valenciano para valorarlos como méritos ante cualquier proceso.