Coches circulan por una calle inundada tras las fuertes lluvias caídas en Valencia.

Coches circulan por una calle inundada tras las fuertes lluvias caídas en Valencia. EFE / Ana Escobar

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Alcantarillado, obras, uso del Es-Alert... el temporal de lluvias en Valencia reabre el debate sobre las emergencias

La Generalitat evita elevar el tono contra la Aemet mientras la oposición afea la tardanza de la alerta.

Más información: Pérez Llorca defiende que la hora del envío del Es-Alert fue en previsión de un aumento de caudales

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Valencia
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El episodio de fuertes lluvias del pasado miércoles en Valencia, que dejó calles, bajos y garajes inundados en diversas poblaciones, ha reabierto el debate sobre la gestión de las emergencias con el recuerdo de la dana de 2024 y ante el temor de que se repita de nuevo.

Cuestiones como el alcantarillado, las obras hidráulicas o el uso del Es-Alert vuelven de nuevo al análisis por parte de los vecinos de los municipios más afectados o de los ayuntamientos. Y, por supuesto, son usadas en la contienda política de los partidos.

En cuanto al alcantarillado, el temor sigue siendo el mismo cada vez que se aproxima el otoño. La reparación de esta infraestructura sufre un considerable retraso debido a que, después de la dana, primero se abordaron las actuaciones de emergencia y posteriormente se ha tenido que realizar todo el proceso de licitación y adjudicación de las actuaciones de reparación y reconstrucción.

Desde la Generalitat acusan al Gobierno central de desentenderse del asunto debido a que el Ejecutivo transfirió a los ayuntamientos 300 millones de euros para este fin pero, a su vez, delegó en ellos la ejecución de los trabajos. El Gobierno valenciano cifra esa ejecución en el 11%.

Precisamente este jueves, Global Omnium, la empresa gestora del ciclo integral del agua en la mayoría de los municipios afectados por la dana, comunicaba que tras el complejo procedimiento administrativo comenzaría las obras de reparación del alcantarillado de 28 municipios a principios de octubre.

La Saleta

En cuanto a las obras, casi dos años después de la dana que arrasó la provincia de Valencia, el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico sacó a licitación el pasado agosto la primera gran obra de prevención frente a inundaciones.

Se trata del proyecto para adecuar el barranco de La Saleta, una actuación durante años reivindicada en l'Horta Sud que permitirá desviar las avenidas de agua hacia el nuevo cauce del Turia y reducir el riesgo de inundación en varios municipios.

El contrato alcanza los 132,1 millones de euros -IVA incluido- y tiene un periodo de ejecución de 42 meses para acometer las obras correspondientes al tramo principal del proyecto, entre Aldaia y la vía verde.

Un plazo del que se desprende que las obras, en el mejor de los casos, no estarán listas al menos hasta 2030. Un marco temporal que, de hecho, desde la Confederación Hidrográfica del Júcar, dependiente del Gobierno, barajaban ya para el encauzamiento del Poyo, cuya ejecución se retrasará todavía más en el tiempo.

Si otro debate ha reabierto el aguacero del miércoles es el de la gestión política de la emergencia. La oposición -especialmente el PSPV en la figura de la delegada del Gobierno, Pilar Bernabé- ha cargado contra el presidente de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, por el envío tardío del Es-Alert. Éste llegó a las 22:08, cuando ya había pasado el episodio de intensas lluvias y en muchas poblaciones había inundaciones.

El jefe del Ejecutivo autonómico, junto al conseller de Emergencias, Juan Carlos Valderrama, trataron de explicar este jueves que la alerta se envió no como prevención ante las lluvias, sino ante el riesgo de aumento del nivel de los caudales, pues en barrancos como el del Poyo a la altura de localidades como Paiporta comenzó a subir el nivel.

Ambos dirigentes evitaron elevar el tono contra la Aemet, aunque hicieron hincapié en que la intensidad de las lluvias en un espacio corto de tiempo "se ajustaban más a un criterio de alerta roja que de naranja".

En cualquier caso, el debate en el seno del Cecopi en la tarde-noche del miércoles existió, de acuerdo con fuentes conocedoras de la reunión. ¿Era necesario enviar un Es-Alert cuando, a diferencia del día de la dana, la Aemet había decretado aviso naranja?

La conclusión fue que sí a raíz de la activación de las alertas hidrológicas y debido al riesgo en la subida en el nivel de los caudales. Éstas se recibieron a las 21:21 y a las 21:46 horas. A ello se unió la multiplicación de incidentes importantes, según explicó Valderrama.

Las lluvias, aunque fueron torrenciales, no llegaron a alcanzar los umbrales del nivel rojo que marca la Aemet y que se sitúa en los 90 litros por metro cuadrado. Sólo el municipio de Real lo superó, con 92 litros por metro cuadrado en una hora.

De hecho, el conseller de Emergencias señaló que a las cinco de la tarde del miércoles, durante el Cecopi, preguntó a los representantes de la Aemet si la alerta podía llegar a rojo y la respuesta fue que no era probable.

El debate con el Es-Alert

El problema es que la sensación de la población fue que el mensaje les volvió a llegar cuando había coches atrapados en carreteras, zonas inundadas y agua por las rodillas. Así que la siguiente pregunta para muchos en este asunto es cuándo hay que mandar un Es-Alert y cuándo no.

Los técnicos, ante la alerta naranja, consideran que lo primero que hay que dar son los avisos correspondientes a la población por las vías de comunicación habituales (medios, redes sociales, etc). Esto sí que se produjo. Las cuentas tanto de Emergencias de la Generalitat como del Ayuntamiento de Valencia advirtieron de la alerta naranja desde varios días antes con recomendaciones a la población como evitar desplazamientos innecesarios, evitar zonas inundables y bajos y garajes o permanecer en un lugar seguro.

Lo siguiente sería el Es-Alert cuando existe un riesgo para las personas. Para numerosos técnicos, su efectividad reside en que tiene que advertir de un fenómeno que se va a producir de manera inmediata o que ya se está produciendo. Es decir, que no sirva para avisar con varias horas de anticipación. El motivo es que entienden que la población no vería realmente la gravedad del riesgo.

De ahí que las preguntas que algunos dejan en el aire son si se podría utilizar una alerta como herramienta verdaderamente preventiva de anticipación o si se podría protocolizar de manera clara qué hacer en los diferentes escenarios de avisos de la Aemet.