Mireia Martínez, fundadora de Miareola, el proyecto que diseña prótesis realistas para mujeres con cáncer.
Mireia diseña prótesis realistas de pezones para mujeres con cáncer: "Pierden su identidad, para ellas es una mutilación"
La técnica que emplea le ha llevado a ser subcampeona mundial de micropigmentación de areola.
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Mireia Martínez se embarcó hace un año en un proyecto apasionante: acompañar a mujeres con cáncer que, tras pasar por un proceso oncológico, sienten que pierden "parte de su identidad".
En muchos casos, el tumor maligno se aloja justo detrás del pezón, por lo que debe extirparse el pecho. "Es una parte del cuerpo tan femenina que para ellas es como una mutilación", explica, en una conversación con EL ESPAÑOL.
La también subcampeona mundial de micropigmentación de areolas fue pionera en emprender y ofrecer este servicio en la provincia de Castellón. Desde La Vall d'Uixó, Mireia investigó hasta dar con la clave: diseñar unas prótesis hiperrealistas que se asemejaran lo máximo posible a un pezón. Así nació Miareola.
Según los últimos datos que recoge el Observatorio de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC), en España se diagnosticaron alrededor de 35.875 nuevos casos de cáncer de mama en el año 2024. A día de hoy es la primera causa de muerte por esta enfermedad en las mujeres.
Su propósito es que las mujeres puedan "cerrar con tranquilidad ese ciclo", del que muchas veces "necesitan verse reconstruidas".
La profesional no solo trata de devolver la autoestima a quien lo necesita, sino que también realiza un acompañamiento emocional durante todo el proceso.
Como experta en micropigmentación, Mireia realizaba areolas tridimensionales, con resultados ópticos, "muy visuales y muy bonitos", pero en los que no existía el volumen.
De ahí que diera un paso más y apostara por las prótesis: una alternativa complementaria al tratamiento estético, realista, no invasiva y personalizada para mujeres que han pasado por una mastectomía.
"Ninguna sustituye a la otra, sino que se pueden complementar, y así puedes ofrecer a la persona las dos opciones", subraya.
Una de las prótesis que diseña Mireia Martínez, de su proyecto Miareola.
Lo cierto es que una areola, al tacto, presenta las mismas rugosidades y matices de color que puede tener la piel de un pezón real. "Es superelástica y se adhiere sencillamente con el propio calor del cuerpo", apunta.
El material que emplea para darles forma es silicona de platino médica; la misma que se utiliza para fabricar cualquier tipo de prótesis por ser hipoalergénica.
"Es prácticamente imposible que provoque una reacción y, además, tiene que estar muchas horas adherida al cuerpo, así que debe ser un material que se adapte bien a la piel de cada persona", detalla.
El resultado final, -la forma, tono y volumen perfecto- depende de su creatividad y de un trabajo minucioso, con pigmentos especiales, porque la elaboración es completamente artesanal. "Hoy por hoy somos una pequeña marca y las realizo yo a mano", añade.
"Puedes dormir, hacer deporte, ducharte..., pero siendo consecuente de que es algo que está adherido a modo de ventosa", aclara la castellonense.
Mireia recomienda evitar el uso diario del adhesivo para que la prótesis quede fija; en primer lugar, porque la piel llega castigada después de haber pasado por radioterapias y quimioterapias y, en segundo, porque estos productos pueden deteriorarlas con el tiempo.
Además, la técnica que emplea le ha llevado, entre otras cosas, a obtener un Premio Excelencia a la Salud al mejor proyecto social corporativo dirigido a pacientes oncológicos.
Banco solidario
Para dar con la forma, necesita un molde que también está creado con una silicona especial. Martínez explica las diferentes maneras de proceder.
En el caso de una mastectomía unilateral -cirugía en la que se extirpa el tejido mamario de un solo pecho-, toma como referencia el seno sano: "Para que se parezca lo máximo posible al otro pecho, y sabiendo que las dos areolas nunca son exactamente iguales, creo un molde e intento recrearla".
Pero muchas veces se encuentra con mujeres que, por desgracia, han perdido los dos. Por lo tanto, no tiene ningún tipo de referencia.
Fue entonces cuando Mireia creó un banco de areolas solidario, en el que mujeres anónimas contactan con ella y, sin ánimo de lucro, donan el molde con el que la experta en micropigmentación pueda reproducir diversidad de areolas.
"Porque hay muchísimas, unas más grandes, más pequeñas, más oscuras, más claritas. De esta manera, yo tengo un abanico para ofrecer a las personas y que ellas elijan lo que se asemeja más a lo que ya tenían", resume.
Mireia Martínez, fundadora de Miareola, el proyecto que diseña prótesis realistas para mujeres con cáncer.
Por el momento, entre 50 y 60 personas donantes ya han contribuido con Miareola, pero Mireia anima, precisamente, a que muchas más se sumen a este gesto solidario.
Y, aunque principalmente estas prótesis son utilizadas por mujeres que han pasado por un cáncer de mama, también hay otros casos menos conocidos.
"Es el caso de mujeres con pezón invertido; otras que han pasado por una mastopexia o una mamoplastia -procedimientos quirúrgicos estéticos de elevación o modificación del tamaño del pecho- y, por desgracia, han sufrido una necrosis de la areola. Es algo más habitual de lo que parece", señala.
"Es cierto que el cáncer de mama se asocia al género femenino, pero la realidad es que puede afectar a cualquier persona. De hecho, cada vez más se piden prótesis para hombres, pero a ellos normalmente les suele dar más pudor contarlo", precisa Martínez.
También las solicitan personas trans que han realizado un proceso de transición y desean que su pecho tenga una apariencia más femenina.
El importe de una areola personalizada, que conlleva una labor más técnica, ronda los 390 euros; mientras que la media de edad de mujeres que recurren a ella se sitúa desde los 28 años y en adelante.
"Las más jóvenes lo piden desde el minuto uno; sin embargo, las más mayores suelen darle menos importancia a la estética y priorizan la curación. Hablamos de imagen y de feminidad en una sociedad donde siguen teniendo un peso enorme", relata la fundadora de Miareola.
Visibilidad y financiación
El siguiente paso para hacer crecer Miareola es darse a conocer a nivel hospitalario. Lo ideal, dice, sería poder cerrar algún tipo de convenio con el Hospital Provincial de Castellón: "En algunos centros hospitalarios de la Comunitat ya se ofrece micropigmentación, pero las prótesis de areola todavía no se crean aún a nivel público".
"Me encantaría hablar con las unidades oncológicas de los hospitales para que puedan contar con este servicio si así lo desean. Mi intención es que las mujeres puedan acceder de manera gratuita mediante algún tipo de subvención", afirma.
Pese a no contar con ningún apoyo institucional, Mireia realiza cada año, de forma privada, varios procedimientos de micropigmentación totalmente gratuitos para pacientes oncológicas que no disponen de recursos económicos.
"Sé que en los hospitales privados no va a haber problema porque, al final, es un servicio más que pueden añadir, pero lo más importante es llegar a la sanidad pública, porque ahí puedes alcanzar a muchísimas personas que lo necesitan", defiende.
Por el momento, ya ha contactado con la Asociación Contra el Cáncer de Castellón y con varias fundaciones privadas para que le ayuden a difundir esta iniciativa.
Mireia no pierde la esperanza de que alguna empresa se interese por estas prótesis, pero sí piensa que Miareola, más que nunca, necesita un impulso que le permita consolidarse y llegar a muchas más mujeres. "Ojalá dentro de un tiempo pueda contar que hemos llegado y ayudado a 5.000 personas a nivel nacional".