Uxía Táboas en su perfil de Instagram.
Uxía Táboas, la viguesa llamada a brillar en la danza: "Mi sueño es hacer una gira mundial"
Dirige su propio centro de danza en Cabral, es miembro de la orquesta santiaguesa Metropolis y ha participado como coreógrafa y bailarina en eventos relacionados con la ciudad de Vigo, como o Circo do Nadal. Esta bailarina forma parte, además, en la actualidad, del elenco de concursantes de "Bailamos", de la Televisión de Galicia
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Uxía Táboas Barral (Vigo, 1999) desprende frescura, alegría y talento innato encima de cualquier escenario. Esta viguesa orgullosa ha nacido para bailar, y esto es un hecho más que objetivo. Muchos de los asistentes al Circo do Nadal, uno de los eventos más potentes de la Navidad de Vigo, pudieron disfrutar de ella en una de sus últimas ediciones: Un reto que asumió como coreógrafa y bailarina paralelamente al show que el legendario Circo de Los Aragón trajo a la ciudad olívica. Lo hizo, según ella, para aprender, pero lo cierto es que defendió todos los pases con la soltura de quien ya nació aprendido en esto del espectáculo.
Uxía conoció, muy joven -mucho más de lo que todavía es- la cara B de la vida, pero ella supo verla bonita y lo hizo bailando. Ni un linfoma de Hodgkin detuvo los pasos de esta viguesa encima del escenario, aunque fueran muchos menos y algo más cansados. De esta enfermedad, ya superada, extrajo varios aprendizajes, quizá el más importante es que hay que dedicarse a lo que a uno le llena y le hace feliz. Por esto y a pesar de no tener, actualmente, un trabajo de ocho horas y un sueldo fijo a final de mes, Uxía decidió bailar a tiempo completo desmarcándose de ese objetivo cortoplacista del salario y pensando en alcanzar su gran sueño: Participar en giras mundiales de la mano de artistas internacionalmente conocidos.
En el Día Mundial de la Danza, Uxía comparte con Treintayseis sus proyectos artísticos, hace balance de su paso por el programa de la cadena pública gallega y demuestra que los sueños solo están al alcance de los valientes.
¿Siempre tuvo claro que quería dedicarse a la danza?
Me gusta bailar desde pequeña. Siempre le he dedicado muchas horas de mi día. Luego, con el paso de los años, lo dejé un poco de lado porque no pensé que pudiera ser mi futuro. Pero cuando estuve enferma esa visión me cambió, y sí que quise dedicarme a ello 100%.
¿Cuándo estuvo enferma? ¿Qué le ocurrió?
En 2021 me diagnosticaron linfoma de Hodgkin. Tuve que dejar de hacer todo, aunque seguí bailando y dando alguna clase, como una hora a la semana. Me quedé con un grupo solo, y las bailarinas tuvieron también mucha paciencia conmigo porque alguna vez podía estar algo más cansada. Fueron un gran apoyo para mí, la verdad. Era mi única vía de escape y descubrí que era lo que me llenaba.
¿Ya está recuperada? ¿Cómo fue ese proceso?
Sí. El proceso duró un año. Era muy joven, pero es que los linfomas de Hodgkin atacan más a la gente más joven. Por suerte el tratamiento funcionó y todo salió bien. Hasta febrero estoy sujeta a revisiones, pero luego ya me darán el alta.
¿Cómo lo enfrentó?
Pues siempre tuve una actitud positiva. Nunca pensaba en lo que me podía pasar, vivía al día. Al final fue algo que cambió mi manera de pensar.
¿Está contenta con la decisión de dedicarse al 100% a la danza?
Sí, mucho. Me ha surgido la oportunidad en la televisión, en la escuela tenemos un grupo bastante grande y estoy en una orquesta. Yo no paro quieta.
Y sobre el concurso, ¿cómo surgió la posibilidad?
Me anoté al casting. No iba con la idea de que me cogieran, pero al final fue así. Y muy contenta la verdad.
¿Cómo resultó la experiencia?
Pues ha sido muy buena. El programa terminará en mayo y, durante el tiempo que duró, aprendí mucho, especialmente, de mis profesores. Yo nunca había hecho nada así, ni sabía cómo funcionaba la televisión. Al mismo tiempo fue exigente porque fuera de cámaras me pasaron cosas un poco traumáticas: Falleció mi abuelo y también mi perro, que llevaba conmigo 20 años. Sobrellevé el programa como pude a nivel psicológico. Bailar en parte también me ayudó, pero la autoexigencia me pasaba un poco por encima y al no estar muy bien anímicamente el cuerpo a veces tampoco me respondía.
¿Con quién se queda? ¿Ha hecho algún amigo o amiga?
Pues conocí en el programa a mi pareja (ríe). ¡Me llevé algo! Es concursante, se llama Mattia. Es italiano pero vive en Vigo.
¿Esta experiencia le ha abierto más puertas?
Todavía no ha terminado, pero creo que sí que tengo puertas abiertas y más visibilidad.
¿Cómo ve el mundo de las escuelas de danza en Vigo? ¿Hay buenas opciones?
En Vigo hay muchísimas escuelas, pero también hay que entender que no todo el mundo va a baile para dedicarse a ello profesionalmente. Es respetable. Hay quien va a bailar para pasárselo bien con sus amigas, y quien quiere competir. Pero es que creo que en Vigo hay un sitio para todas esas personas hoy en día. Para lo que ellas quieran.
Después de "Bailamos", ¿en qué se va a focalizar?
En mi grupo de baile y, de cara al verano, volcarme en la orquesta, en donde canto y bailo. De cara a septiembre y octubre, quiero hacer nuevos proyectos como bailarina o coreógrafa.
¿Cuál es su sueño o su meta?
Hacer una gira con un artista reconocido. Es difícil, pero por eso quiero seguir formándome para poder llegar a ese punto.
¿Tendría que irse de Galicia o podría luchar por su sueño desde aquí?
Hay artistas gallegos que llevan bailarines, como Tanxugueiras o Dirty Suc. Pero es difícil. Por ejemplo, otros como Maluma que hacen giras europeas y por todo el mundo los castings también son en Madrid, entonces bueno, sé que tendría que moverme. Soy consciente, pero al mismo tiempo es que me encanta Vigo.
El baile es motivación y disciplina.
Mucha disciplina, mucho ensayo. Si no tienes una pasión detrás no es fácil tener esa disciplina. Es un trabajo propio, de ti mismo. No es un campo que tengas asegurado el trabajo de aquí a unos meses, no sabes si lo tendrás. Lo de vivir un poco en el día a día y no tener un horario fijo o un salario fijo, a veces me inquieta un poco, pero merece la pena.