La centenaria vecina de Salceda de Caselas, Dolores Ferreiro Quintas

La centenaria vecina de Salceda de Caselas, Dolores Ferreiro Quintas Concello de Salceda de Caselas

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Lola, 103 años en Salceda (Pontevedra): "Canto máis coñecemento teñades, menos poderán mandar en vós"

El Concello de Salceda homenajeó a su vecina más longeva, Lola, por su 103 aniversario

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Más de un siglo de vida independiente. Dolores Ferreiro Quintas, más conocida como 'Lola' cumplió este martes 103 años en su Salceda de Caselas (Pontevedra) natal, donde continúa destacando por su amabilidad, lucidez y espíritu curioso.

Por su 103 aniversario, el gobierno local ha decidido homenajear a la vecina más longeva del municipio. La alcaldesa Loli Castiñeira y la concelleira de Benestar Social, Selene González, visitaron este martes a Lola, que goza de una muy buena salud física y mental.

Las representantes locales le hicieron entrega de un recuerdo institucional a esta vecina, quien destaca por su amabilidad, lucidez y un espíritu curioso que mantiene intactas sus ganas de seguir aprendiendo cada día.

Hija de un guardia civil republicano, Lola creció atravesando el impacto de la Guerra Civil y la posguerra. Algunos de sus hermanos tuvieron que emigrar siendo menores de edad, pero ella decidió quedarse y construir su propio camino.

Se formó en Salceda de Caselas con un peluquero que venía desde Barcelona, aprendiendo la típica permanente que estaba entonces tan de moda. Así, se hizo con sus primeras clientas en Ourense, donde destinaron a su marido guardia civil y donde vivieron un par de años.

No mucho más tarde, se mudaron a Redondela, donde asentó su peluquería. El éxito económico del negocio permitió a su marido dejar la Guardia Civil y dedicarse a otras tareas y comprar una vivienda en Vigo. En la ciudad olívica crio a sus hijos.

"Canto máis coñecemento teñades, menos poderán mandar en vós", les insistía entonces a sus dos hijas e hijo. Y es que la trayectoria de Lola es un ejemplo de autonomía y resolución: viúda desde los 80 años, lleva más de dos décadas viviendo totalmente independiente en la planta baja de la casa que construyeron en su Salceda de Caselas natal.

En la actualidad, Lola mantiene su pasión por la repostería y se mantiene activa con ejercicios de rehabilitación que realiza tres veces al día. Además, ha encontrado en la lectura otra gran afición para cubrir su inquietud intelectual.