Andrea Pilan
Andrea Pilan: "El éxito de una marca personal no tiene por qué ser proporcional a la cantidad de seguidores"
El emprendedor gallego Emilio Froján entrevista a la creadora digital Andrea Pilán, que cuenta con una comunidad de 70.000 personas que buscan orientación sobre empleabilidad tech, procesos de selección y movilidad internacional
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A los 22 años, Andrea Pilán dio un salto que cambió por completo su trayectoria: consiguió un puesto en Amazon Luxemburgo después de estudiar en una universidad pública y crecer en un barrio humilde de Madrid. Allí descubrió un entorno laboral que contrastaba con la realidad que conocía: jóvenes de todo el mundo con buenas condiciones, oportunidades reales de crecimiento y una cultura empresarial que confiaba en el talento.
Esa experiencia despertó en ella una idea clara: muchos jóvenes españoles, pese a estar muy preparados, desconocen que acceder a Big Tech es posible. Y ese desconocimiento frena carreras con un potencial enorme. Por eso comenzó a crear contenido, primero para sus amigos y para la Andrea del pasado; hoy, para una comunidad de más de 70.000 personas que buscan orientación sobre empleabilidad tech, procesos de selección y movilidad internacional.
Su crecimiento orgánico no es casual. Andrea analiza datos, diseña contenidos con estrategia y se centra en aportar valor real. Su meta no es acumular seguidores, sino abrir puertas: que más españoles descubran oportunidades fuera y dentro del país, y que puedan construir carreras que antes parecían inaccesibles.
En esta entrevista, reflexionamos sobre el talento joven, la fuga de profesionales, la cultura laboral española y las claves para desarrollar una carrera global.
¿Qué fue lo que te impulsó a empezar a crear contenido y a compartir abiertamente tu conocimiento sobre empleabilidad tech y marca personal?
Cuando conseguí mi trabajo en Amazon Luxemburgo con 22 años, descubrí una realidad muy distinta a la que conocía en España. Me encontré rodeada de jóvenes de todo el mundo trabajando con buenas condiciones, con sueldos que nos permitían ahorrar, viajar y construir una carrera de alto impacto.
El hecho de haber accedido a esa oportunidad viniendo de un barrio muy humilde y de una universidad pública me despertó la necesidad de compartirlo. Muchos jóvenes españoles, a pesar de estar muy preparados, desconocen este sector y piensan que es imposible trabajar en empresas como Google, Amazon o Meta. Me dolía ver tanto talento desaprovechado por falta de información.
Por eso empecé a crear contenido: por mis amigos de toda la vida, y también por la Andrea del pasado, que habría agradecido descubrir que esas oportunidades existían.
Eres experta en carreras profesionales en las Big Tech ¿Cuál es el error más común que ves en los candidatos que se preparan para entrevistas en estas empresas y cómo se puede evitar?
El error más común que veo en candidatos que se preparan para entrevistas en Big Tech es subestimar la preparación específica del proceso. Cada empresa tiene su propio enfoque y evaluar solo tu CV no es suficiente. Lo que realmente buscan son profesionales que hayan generado impacto medible en sus carreras, y eso se demuestra con resultados claros de
experiencias anteriores, algo que muchos candidatos no saben cómo presentar.
Otro aspecto clave es la cultura de la empresa. Las Big Tech valoran que encajes con sus valores y manera de trabajar. Por ejemplo, en Amazon los Leadership Principles no solo se evalúan en la entrevista, sino que están presentes en el día a día del trabajo.
Para evitar este error, recomiendo dos cosas: trabajar tu red de contactos para acceder a oportunidades de forma estratégica, y preparar ejemplos concretos de éxitos en otros trabajos, vinculándolos siempre a resultados medibles. Piénsalo así: las empresas no te contratan por quién eres, sino por lo que puedes aportar.
Vemos una tendencia constante de jóvenes españoles, muy bien formados, que emigran a otros países europeos. Más allá del salario, ¿cuáles son las principales razones de fondo que impulsan esta decisión?
Sin duda, el salario es importante, pero no es el único factor. Hablando con cientos de jóvenes que viven fuera y también desde mi propia experiencia, siempre destacan aspectos como las condiciones de trabajo (beneficios adicionales), la flexibilidad, las opciones de teletrabajo, la mentalidad de los líderes y la confianza de la empresa para que cada persona gestione su tiempo de manera autónoma.
Otro elemento clave es el reconocimiento profesional ya que en países como Alemania, Luxemburgo o Suiza existen oportunidades reales de desarrollo de carrera, con progresión tanto en responsabilidades como en salario. Incluso la figura del becario es muy distinta, muchas prácticas son remuneradas, permiten independencia económica y ofrecen
posibilidades reales de contratación.
Los jóvenes quieren ver que su trabajo realmente tiene impacto y valoran la meritocracia auténtica. Además, muchos buscan un entorno multicultural que enriquezca la empresa, aporte nuevos puntos de vista y favorezca la innovación. En comparación, en muchas empresas españolas sigue predominando la mentalidad de “siempre se ha hecho así”, con menos apertura a nuevas formas de trabajar.
¿Crees que esta migración es un fenómeno irreversible o ves señales en el mercado laboral español (especialmente en el sector tech) que puedan revertir la tendencia e incluso atraer talento extranjero?
Creo que la migración de talento tech desde España seguirá en aumento, tanto por el contexto internacional como por la situación actual del país. España es muy atractiva por su clima, su cultura y su calidad de vida, pero eso no basta para independizarse. Y no se trata sólo del factor económico o de las condiciones laborales; cada vez más gente tiene curiosidad por vivir la experiencia de trabajar fuera.
Sin embargo, muchos de esos jóvenes que se marchan terminan volviendo al cabo de unos años, con la posibilidad de acceder a mejores oportunidades. España puede retener talento si se ofrecen las condiciones adecuadas. Un reto adicional es que la mayoría de las oportunidades están concentradas en Madrid, y en menor medida en Barcelona. Sería positivo diversificar estas opciones por otras ciudades del país para hacer el mercado más accesible y atractivo para todos.
Para un recién licenciado o alguien con poca experiencia, ¿recomendarías primero ganar experiencia en España o lanzarse directamente al mercado internacional?
Yo recomiendo salir lo antes posible, porque trabajar en el extranjero te abre la mente y te expone a experiencias que no conseguirías quedándote aquí. Pero para mí lo más importante es esto: no esperar a terminar la carrera para adquirir experiencia, porque teniendo en cuenta la competitividad del mercado, vas a empezar con desventaja.
Es verdad que muchos deciden quedarse porque sienten que no están preparados, pero no hay un momento en el que te sientas 100 % listo para salir de tu zona de confort por lo que es un error. Muchas veces, aquellos que se quedan después de terminar los estudios terminan acomodándose en España y construyendo su vida aquí, lo que hace que luego sea más difícil dar el salto al extranjero.
Por eso recomiendo salir cuanto antes; te permite un aprendizaje rápido y te ofrece perspectivas que aceleran tu crecimiento profesional.
Transparencia salarial
El tema de los salarios en España siempre es tabú. ¿Por qué crees que es tan importante hablar de números abiertamente y cómo puede ayudar esto a los profesionales?
Creo que es un tema muy cultural, ya que he tenido la oportunidad de hablar con personas de otros países donde la mentalidad es muy diferente. En España, hablar de dinero siempre ha sido un tabú, y eso hace que muchos profesionales no sepan realmente qué esperar ni cómo negociar su salario. Personalmente, he aprendido muchísimo gracias a hablar abiertamente de dinero con otras personas, y eso me ha dado claridad sobre lo que es razonable esperar, tanto trabajando en empresas como Amazon, como ahora siendo emprendedora y colaborando con marcas.
Hablar de números de manera transparente ayuda a profesionalizar las expectativas, a que la gente sepa su valor real y a fomentar una cultura en la que negociar y pedir lo que mereces deje de ser incómodo. Curiosamente, en nuestra cultura muchas veces ver a alguien que genera dinero se percibe de manera negativa, en lugar de inspirarnos a esforzarnos por llegar a ese nivel… pero bueno, eso ya es otro tema.
Dicho esto, creo que las empresas deberían ser más transparentes con lo que ofrecen, especialmente si vas a invertir muchas horas preparándote para un proceso de entrevistas. Entre personas, sin embargo, la cultura hace que hablar de salarios todavía genere incomodidad, envidias o comparaciones, por eso es un tema delicado.
El crecimiento orgánico: Has crecido de 10.000 a más de 70.000 seguidores de manera orgánica. ¿Cuál fue el cambio de estrategia o mentalidad más importante que implementaste y que marcó la diferencia en ese crecimiento exponencial?
Mucha gente infravalora la psicología que hay detrás de la viralidad en redes y lo atribuye a la suerte, pero no es así. Hay que obsesionarse con entender qué hace que una publicación funcione y cuidar todos los detalles, como el gancho, la estructura visual del texto y la imagen que vas a usar. Eso es exactamente lo que he hecho.
Algo que aprendí en Amazon es analizar datos y sacar conclusiones, y esa misma mentalidad la he aplicado a mi marca personal. Pero lo más importante en una red como LinkedIn es aportar valor real a quienes consumen tu contenido. Por eso me ha funcionado tan bien, porque no se trata solo de hablar de ti o de tus éxitos, sino de mostrar cómo tu experiencia puede ayudar a las personas que te están leyendo.
¿Cuál es el error número uno que comete la gente al empezar a construir su marca en LinkedIn y que frena su crecimiento desde el minuto uno?
Todo el mundo dice que lo más importante para construir tu marca personal es ser constante. Sin embargo, yo siempre les digo a mis alumnos que no se trata solo de ser constante, sino de ser constantemente bueno.
Cuando empiezas, es normal experimentar y probar de todo: diferentes formatos, temas, estilos y horas de publicación. Pero después de haber publicado varias veces, llega el momento de pararte a analizar qué ha funcionado y por qué. Hay que identificar los elementos que generan engagement, como el tipo de contenido, el tono, el formato o el gancho inicial, y aprender a replicarlos en futuras publicaciones.
Sin esta mentalidad analítica, crecer en LinkedIn es muy difícil. La constancia por sí sola no garantiza resultados. Lo que marca la diferencia es publicar contenido que aporta valor de forma consistente y entender qué conecta realmente con tu audiencia.
Para ti, ¿qué es más importante: las métricas de engagement (likes, comentarios) o el impacto real en la carrera de las personas (mensajes directos con ofertas de trabajo, agradecimientos)? ¿Cómo se mide el éxito de una marca personal?
Si te soy sincera, me paso el día persiguiendo métricas de engagement como cualquier creador de contenido, pero al final el cerebro lo percibe solo como un número que te genera dopamina barata. Sin embargo, lo que realmente me mueve por dentro es el contacto real con las personas, el trato con mis alumnos, los mensajes de agradecimiento y las historias de cada persona que dedica un tiempo de su día a ver mi contenido. Ese es el verdadero motivo que me impulsa y la razón por la que decidí centrarme en esto. Me di cuenta de que lo que realmente me gusta es mejorar la vida de las personas, y no tanto hacer ganar dinero a otras empresas.
Huyo de las personas que imponen su propia definición de éxito de marca personal, porque cada quien la construye con un objetivo. Y es más, decir que las métricas de engagement no importan me parece absurdo: la mayoría de creadores las perseguimos. Pero no hay que olvidarse de que eso es solo una parte de la marca personal y que el éxito no tiene por qué ser proporcional a la cantidad de seguidores que tienes.