Celta-Juventus
Celta 1-Juventus 2: El Celta se quedó en la orilla ante la Juventus
La Juventus doblega al Celta por 1-2 con un tanto de Kolo Muani en el último instante
Europa no paga errores y los grandes como la Juventus te castigan. El Celta murió en la orilla con un tanto doloroso de Kolo Muani en el último instante. Un partido igualado en el que el Celta fue mejor en el primer tiempo, pero un fallo garrafal de Marcos Alonso equilibró el choque. Los celestes salen dañados, pero con la certeza de que compiten contra cualquiera.
El escenario era inmejorable. Balaídos estaba abarrotado, con ese aroma de partido gigante, y no era para menos. Se trataba del regreso de la Juventus a Vigo con el recuerdo imborrable de aquella noche mágica del 4-0. Baiuca y la ‘Oliveira dos Cen Años’ encendieron los motores de un estadio que no cesó ningún segundo en animar.
Los primeros minutos fueron de tanteo. Aproximaciones de la ‘Vecchia Signora’ y mucho respeto por parte del Celta que esperaba cualquier error de los transalpinos para correr. El partido estaba en un punto muerto. Sin ocasiones claras para ninguno de los dos equipos y sin un dominio claro de las ideas impuestas por Claudio Giráldez y Luciano Spaletti.
Lo mejor del Celta en el primer tiempo, junto un Ilaix Moriba titánico en el centro del campo, fue la conexión por banda derecha con un Hugo Álvarez inspirado. En una transición, que buscaba el equipo de Giráldez y donde la Juventus se mostraba débil, se originaría el tanto que abrió la lata. Una buena acción de Yoel Lago y Carreira llegó a Jutglà que encontró a Javi Rueda entrando en el sector diestro. El carrilero recortó bien cediendo para Williot que, con su sangre fría (en ocasiones horchata), asistió a Hugo Álvarez que batió a placer a Vicario. Un gol del más puro estilo fútbol de salón, ausente en el tiempo reciente.
Balaídos era una fiesta y el Celta se hizo dueño del partido en el último tramo de primera parte. Superior en los duelos, Ilaix y Febas se adueñaron del mediocampo y Hugo Álvarez campaba a sus anchas en el último tercio de campo rival. La Juventus únicamente generó peligro a través de un balón largo a Woltemade. El alemán le ganó la partida a Yoel Lago, pero su disparo fue desviado. Los primeros 45 minutos finalizaron con un Celta superior en el marcador y en el juego.
El primer tiempo fue de disfrute y el segundo todo lo contrario. El sufrimiento se adueñó del Celta ante una Juventus que apretó el acelerador. Desde el costado derecho, con Conciençao como principal arma, los bianconneri asediaron al conjunto celeste. El portugués fue el más peligroso en los primeros compases de segunda mitad y un potente disparo suyo necesitó de una gran intervención de Radu.
La Juventus mostraba por qué es un equipo siempre temido en Europa. Frente a estas escuadras la concentración debe ser máxima y el mínimo error se paga. Pues imaginaros un error grosero. Marcos Alonso, el jugador más habituado a este tipo de partidos, cometió un fallo infantil tratando de dejar el balón con su pecho. El esférico quedó muerto dentro del área y lo aprovechó Woltemade para batir al guardameta rumano.
Los cambios dieron oxígeno al cuadro de Claudio Giráldez que trató de recuperar la pelota. Tendría la más clara en pies de Javi Rueda. El carrilero estuvo incombustible, pero con muy poca finura en los últimos metros. Su remate se fue al lateral de la red.
El partido llegaba a su final y todo parecía destinado a un empate, aunque el Celta quería más. Sin éxito en sus acometidas, que no generaron peligro a la meta defendida por Vicario, la suerte cayó del lado turinés. La experiencia en estas competiciones se nota y la Juventus se llevó un partido que solo lo hacen los grandes de Europa. Un centro de Cambiaso encontró libre de marca a Kolo Muani, solo en el área pequeña. Su cabezazo se coló entre las piernas de Radu y Balaídos enmudeció.
El esfuerzo fue en vano. La Juventus se llevó los tres puntos de su visita a Balaídos. El Celta lo dejó todo en el terreno de juego, pero la experiencia premia y los errores en Europa se pagan. El conjunto de Claudio Giráldez tendrá su reválida el próximo jueves ante el Celtic con la obligación de ganar.