Un pintor gallego conquista Bangkok con su universo propio

Un pintor gallego conquista Bangkok con su universo propio Cedida

Cultura

Un pintor gallego conquista Bangkok con su universo propio: "No pinto personas, pinto una especie"

Pablo Ozo estrenará su primera exposición individual en Asia bajo el título 'States of Alignment: el arte de alinearse con uno mismo en una época en la que casi todo empuja a encajar en una medida ajena'

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El pintor grovense de 25 años, Pablo Ozo estrenó su primera exposición individual en Asia. Bajo el título 'States of Alignment', el joven artista reunió en Bangkok dieciocho cuadros al óleo y carboncillo en una muestra acogida por la familia Phornprapha y comisariada por Cristina Alonso.

Además, Ozo ha llevado su obra a Shenzhen (China), donde participa en una muestra colectiva.

Autodidacta, Ozo se ha formado sin escuela ni galería a sus espaldas, llegando a construir un lenguaje propio basado en una premisa singular con el que lo llevó a exponer en ciudades como Madrid, Londres o París.

"No pinto personas, pinto una especie", resume el artista. Sus criaturas, de ojos grandes, nariz redonda, orejas alargadas y manos desproporcionadas, habitan un mundo con reglas propias y se mueven guiadas solo por el instinto, ajenas a cualquier norma externa. De ahí el concepto que da título a la muestra, counter-alignment: el arte de alinearse con uno mismo en una época en la que casi todo empuja a encajar en una medida ajena.

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La inauguración, celebrada en el 515 Victory Hall de Bangkok, congregó a destacadas figuras del mundo empresarial y de la vida pública tailandesa, y contó con la presencia del embajador de España en Tailandia, Felipe de la Morena, y del número dos de la embajada, Vicente Cacho. Varias de las obras pasaron a formar parte de colecciones privadas.

Se trata de un hito en la vida del pintor, que da un salto más allá con su obra cruzando el océano. "Ver mis cuadros colgados a más de diez mil kilómetros de mi pueblo fue el momento en el que pensé: esto ya está pasando de verdad", recuerda. Del público asiático destaca su entrega y la seriedad de una escena que, en sus palabras, "no está alcanzando a nadie: está marcando su propio ritmo".