José Ángel Gómez Iglesias, más conocido como Defreds.
El gallego Defreds: "Si me comparas con Neruda salgo perdiendo, pero tampoco quiero salir ganando"
Podría hablarse de José Ángel Gómez Iglesias como el escritor anónimo más popular en redes sociales. Un superventas que suscita admiración, pero que también contó con detractores que le hicieron dudar de su valía, especialmente, con el boom de este género: "Me ponían como líder de la poesía 2.0. Yo nunca busqué eso", declara. "¿Que hay literatura mejor que la mía? Muchísima. Pero quizá yo tengo realidad y acompaño a mucha gente"
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José Ángel Gómez Iglesias se mueve entre la popularidad y el anonimato de una manera que muy pocos han podido experimentar. Tras más de una década escribiendo reflexiones que llegan a casi un millón de personas en redes sociales y conectando con sus lectores hasta tal punto de cosechar una prolífica carrera literaria integrada por 14 títulos, este vigués -vigués de los que sacan la bandera- se siente hoy por hoy "más que satisfecho".
Defreds, como así se le conoce, ha cambiado, como es natural, a lo largo de todo este tiempo. Esto se refleja en sus publicaciones que, con el paso de los años, han adquirido un punto mucho más reflexivo, transitando, como denota su último libro, "Mientras duela", el duelo, la imperfección o las heridas vitales.
¿Cómo se lleva a ser una persona anónima y, al mismo tiempo, tener casi un millón de seguidores en Instagram?
Mi perfil es de escritura. La gente me sigue más por eso, y porque le gusta ver qué publico por las noches o qué libros saco. Pero bueno, inevitablemente hay gente que te conoce y más después de tantos años. Es cierto que voy caminando por la calle y no voy pensando "me conoce la gente", lo que pasa es que a veces sí que ocurre. Me ha pasado de pararme en un semáforo y que se me ponga una persona al lado y me diga "me gustan tus libros". Yo lo llevo con naturalidad. Todavía hace dos días iba en un avión y se me acercaron las azafatas y el piloto a saludarme y a pedirme fotos. Es algo que me hace ilusión. Pero ya te digo, yo vivo tranquilo, aunque ya reconozco un poco cuando alguien me mira porque coincide que mira, o lo hace porque sabe quién soy.
¿No te tentó dar ese paso "natural" de empezar a mostrar un poco tu vida personal tras ser conocido y reconocido tu trabajo como escritor?
Es verdad que ya salgo más que antes en redes y sí que hago más cosas en ese sentido, colaboraciones y demás. He hecho campañas publicitarias con El Corte Inglés o B Travel, hasta un documental.
¿En qué crees que te diferencias de otros creadores de contenido que tienen ese importante número de seguidores, pero a base de mostrar su vida privada?
En mi caso es que, además, yo creo que también es importante mantener un poco ese misterio, porque lo que verdaderamente gusta es lo que yo escribo. Pienso que lo que hago es un poco más secundario. Está bien de vez en cuando salir y que sepan, pero tampoco es necesaria esa exposición de "estoy aquí ahora, dentro de 10 minutos estoy en otro lado". No lo necesito y no lo quiero tampoco. Yo cuando empecé tampoco se llevaba eso y pienso que si cambio lo que hago dejo de ser yo. Y bueno, yo creo que lo que me diferencia es que tuve la suerte o no suerte de empezar a hacer esto cuando nadie lo hacía prácticamente. Cuando las redes estaban creciendo. También he intentado cuidar mucho a la gente. Al principio podía recibir unos 300 mensajes diarios, y siempre sacaba un momento para tratar de contestar a todo. La gente es lo más importante que me ha dado mi carrera literaria, más allá de que los libros sean mejores o peores. Si un chico me escribe y me pide que le firme un ejemplar para su novia, si puedo, lo hago.
Hoy por hoy Instagram está plagada de frases o citas, ¿te consideras un pionero de esta corriente?
Creo que soy pionero en ser de los primeros que empezaban a publicar en redes. Ahora hay muchas maneras de publicar, mucha gente intenta hacerlo, sacar libros, escribir y demás. Y lo hace de manera súper chula, súper estética y súper viral. A mí realmente lo que siempre ha funcionado es, no lo cutre, sino lo de andar por casa, ¿sabes? A mí me funciona eso porque la gente, en mi caso, es lo que busca, lo que espera. Puede que también haya tenido el factor suerte o el estar en el momento adecuado, pero, como todo, sin trabajo tampoco hay suerte que valga. Hubo un boom muy grande de este estilo de libros, pero sabía que en algún momento esto iba a frenar. Eran cifras fuera de mercado. Te hablo de que mis libros vendían más que las novelas más exitosas de esos años en el país.
Defreds, en una imagen de archivo.
¿Ese "freno" está ocurriendo ahora? ¿Notas que ha descendido tu popularidad?
No, no hablo tanto de popularidad. Pero, evidentemente, cuando sacas uno, dos, tres, cuatro libros que alcanzan unas cifras de ventas tan elevadas y que solo han acariciado novelas muy exitosas, pues eres consciente de que eso se va a tranquilizar. No quiere decir que las cifras de ahora sean malas, sino que las otras eran muy grandes. Hoy por hoy las ventas de mis libros, para tratarse de poesía, siguen siendo muy buenas. Es un género que en España nunca ha vendido mucho.
¿Te consideras poeta?
No (ríe). Es la pregunta clásica de mis primeros años. Es verdad que tuve un poco de "jardín" con eso porque cuando algo tiene mucho éxito pasa que hay gente que lo entiende y respalda lo que haces, pero salen muchas otras personas que no lo hacen y tampoco lo respetan. Es parte de mi trabajo entender que hay críticas. Ahora en esto también estoy más tranquilo, porque cuando ya no eres tan popular pues los haters van a buscar a otro al que le vaya muy bien.
¿Cómo defines entonces lo que haces?
Para mí es narrativa corta, relatos, pensamientos, algún mini poema o reflexiones. Son reflexiones que a la gente le gusta leer antes de dormir o enviárselas a algún amigo. Creo, volviendo al tema de antes, que tengo un público muy fiel. Las redes cambian. Antes todo era mucho más "like, like", ahora la gente pues comparte más las cosas en lugar de dar tanto "me gusta". Pero lo importante es que llegue. Creo que he sabido mantenerme muy bien estos diez años.
¿El secreto del éxito está entonces en escribir una poesía un poco mainstream?
Un poco sí. Todos somos muy iguales, pero también muy diferentes. A veces tampoco pienso en si una frase va a ser más o menos viral, comparto, sin más.
¿Vivencias tuyas personales?
Yo observo a mi alrededor y reflexiono sobre cosas que me pasan. Leo textos de mi primer libro y también del último y compruebo que he cambiado mucho. Al final han pasado 10 años. Hace una década no escribía sobre mi hija porque no la tenía, no escribía sobre depresión porque no la había tenido, no pensaba tanto en la muerte o en la enfermedad, porque no las sentía tan cerca. Sinceramente creo que hay mucha soledad y mis textos sirven para que la gente se sienta acompañada. Para mí es lo bonito. Tampoco pienso en darle un nombre porque está claro que, si comparas lo que yo escribo con Neruda o con Miguel Hernández pues salgo perdiendo, pero es que tampoco quiero salir ganando. A mí me ponían como el "superventas" de la poesía 2.0, el líder de una generación, y yo es que nunca he buscado ser nada de eso.
El escritor vigués Defreds.
Pareces muy crítico contigo mismo. Has llegado a decir que no te comprarías tus libros.
Pero no porque no los valore, sino porque igual me apetece más leerme una novela. Mis libros los escribo yo con reflexiones que salen de mi cabeza. Ya las tengo ahí, pero no significa que no le dé valor a lo que hago. En los primeros años sí que podía tener más dudas porque escuchaba de todo, que si "poesía de la mala" que si "mierda de poesía"... Pero bueno, a día de hoy pienso que es normal que pasara eso. ¡Le pasa a Messi! Solo hay que aprender a gestionarlo. Yo me siento afortunado, creo que me lo he trabajado y me siento orgulloso. ¿Que hay literatura mejor que la mía? Muchísima. Pero yo a lo mejor tengo, pues no sé, esa realidad que hay en los libros, o el trato con la gente. Eso me parece todavía más importante que el contenido del libro, o la calidad literaria que tenga. Puede tratarse de un libro con una calidad literaria increíble y que no sea capaz de llegar al público.
Eres muy celtista y muy vigués, ¿te consideras profeta en tu tierra?
Sí, totalmente. Hago mis calendarios de firmas y eventos tratando de que no coincidan con los partidos del Celta. Y si el club me llama para colaborar, accedo encantado. Y sí.Yo allá adonde voy siempre hablo de Vigo, la gente sabe que soy de aquí. Pienso que se podrían hacer muchas cosas a nivel cultural y yo estaría dispuesto a participar.
En tu último libro, "Mientras duela", toca hablar de dolor, y de imperfección.
Sí, es un poco lo que repasábamos antes. Los libros van madurando conmigo también y toco otros temas que antes pues no me salían, no me sentía preparado para hablar de ellos, no los vivía, o no los veía tan de cerca. "Mientras duela" es un título que, como ocurre con todos los que tengo, es un poco abierto, porque puede haber dolor de muchas maneras. Habla un poco sobre el duelo tras una relación, ante una amistad que se rompe o por un fallecimiento o una muerte. Considero que cada uno lo lleva a su manera.