Mar de Ardora en la playa de A Lanzada, a 15 de julio de 2026, en Pontevedra, Galicia (España).

Mar de Ardora en la playa de A Lanzada, a 15 de julio de 2026, en Pontevedra, Galicia (España). Elena Fernández - Europa Press

Ofrecido por:

Galicia

El mar de ardora vuelve a iluminar las playas gallegas antes del eclipse del verano

La bioluminiscencia ya se ha dejado ver en arenales como A Lanzada, mientras Galicia se prepara para observar el eclipse solar total del 12 de agosto

Información relacionada: Así es el Mar de Ardora, el fenómeno que está iluminando de azul la costa de Sada (A Coruña)

Publicada

Las noches de verano vuelven a teñir de azul algunas playas de Galicia. Durante los últimos días, el mar de ardora se ha dejado ver en varios puntos de la costa, entre ellos el arenal de A Lanzada, donde numerosas personas se congregaron para contemplar este fenómeno natural.

La escena se produce en un verano especialmente señalado para la observación del cielo, ya que Galicia será también uno de los mejores lugares para seguir el eclipse solar total previsto para el 12 de agosto.

La jefa de la Unidad de Oceanografía y Fitoplancton del Intecmar, Yolanda Pazos, explica a Europa Press que la bioluminiscencia está provocada por dinoflagelados, unos microorganismos capaces de emitir luz cuando el agua se agita por el oleaje, el viento o cualquier movimiento en la superficie. Su proliferación puede teñir el mar de tonos anaranjados durante el día y generar destellos azulados al caer la noche.

El episodio actual comenzó alrededor del 15 de junio en Chapela y Bueu y, diez días después, el organismo detectó concentraciones de unas 400 células en el entorno de las islas Cíes.

La duración y visibilidad del fenómeno dependen especialmente del viento y de las corrientes. Las mejores condiciones se producen en noches tranquilas y en zonas con poca contaminación lumínica, mientras que los vientos fuertes pueden dispersar o hundir los microorganismos.

En el sur de Galicia predominan especies de mayor tamaño, incluso perceptibles a contraluz, mientras que en el norte el brillo suele aparecer más difuminado.

A Lanzada, Carnota, Nemiña o Balarés se han consolidado en los últimos años como algunos de los enclaves más habituales para disfrutar de este espectáculo natural.