Dos familias celebrando un futuro matrimonio. Así es como debía de haber tenido lugar la velada del domingo 26 de julio en el bar Layso, de la localidad de El Álamo de Madrid. Sin embargo, el desenlace final fue muy diferente al esperado, con el hallazgo de dos cadáveres atropellados en la cuneta de la M-404, pertenecientes a una pareja de novios de clanes gitanos diferentes y el cuerpo de otra chica -aún con vida- herida de gravedad.

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Todo ocurrió, según han informado vecinos y comerciantes de la zona a EL ESPAÑOL, después de que tuviera lugar una reyerta en el bar Layso, un local familiar ubicado en la zona del polígono de El Álamo. Las familias, pertenecientes a dos clanes gitanos -uno, de Vallecas y Moratalaz, y otro, de un asentamiento junto al río Guadarrama en el municipio de Navalcarnero- se encontraban celebrando la pedida de mano de dos jóvenes cuando cerca de las 23.30 horas comenzó a producirse una discusión entre varios de los invitados.

La reyerta en el bar Layso

Lo que podría haber quedado como un hecho aislado comenzó a tomar importancia y tanto los involucrados como el resto de componentes de las familias se trasladaron al exterior del establecimiento para continuar con lo que ya no era simplemente una pelea. A ellos, que componían un grupo de 50  individuos, se unieron en cuestión de media hora otros miembros de ambos clanes, llegando a superar el centenar de personas que comenzaron a agredirse físicamente, arrojándose objetos e incluso tratando de atropellar a los miembros del grupo contrario.

"La reyerta entre los clanes era ya muy violenta, lanzaban todo lo que estaba a su alcance, cuando un vehículo conducido por uno de ellos, presuntamente de forma intencionada, atropelló a otras personas implicadas en la reyerta", han explicado desde el Consistorio.

"Desde mi casa escuché gritos, sonidos de disparo y lo que parecían atropellos" ha relatado un vecino de la zona de la Ermita, muy cercana al bar en el que comenzó la reyerta y en cuyos alrededores tuvieron lugar estos hechos. Tras un breve momento de silencio, las sirenas de la Policía Local sustituyeron lo que hasta entonces habían sido ruidos de guerra. Pero al llegar a la zona, los heridos -entre los que se encuentra un niño que fue arrollado por el coche de uno de los participantes- ya habían sido trasladados a distintos centros médicos por sus familiares.

Atropello y fuga

Todo sucedió muy rápido. Testigos presenciales relatan que fue cuestión de minutos. Una de las vecinas consultadas explica a este periódico que un coche "apareció de pronto a una velocidad muy por encima de la que debería y dio un giro muy brusco" en la calzada, que se encontraba en obras. 

El conductor trató de corregir el movimiento con otro volantazo y casi se lleva a la chica por delante, que tuvo que tirarse "rápidamente a la mediana, donde hay unos arbustos, y por suerte no me alcanzó". "Se llevó por delante todas las vallas de la obra de la calle mientras seguía acelerando", comenta. "Al principio pensé que se le había ido el coche porque iría ebrio".

Tras la pelea, las familias rompieron el compromiso entre los jóvenes, por lo que estos anunciaron que pensaban fugarse y se fueron por la carretera, según EFE. 

Según los datos recabados gracias a las últimas investigaciones realizadas por la Guardia Civil, la pareja fue vista paseando con una acompañante por el arcén de la carretera a las 4.40 horas de la madrugada. Momento en el que fueron embestidos por un coche -cuyo conductor no ha sido identificado-, en lo que parece haber sido un atropello intencionado.

No fue hasta horas más tarde -en la mañana del lunes, a las 8 horas- cuando un conductor dio el aviso a la Benemérita de que había dos cuerpos tirados en la cuneta de la carretera a las afueras del pueblo.

Dos mujeres -una muerta y la otra con las piernas atropelladas- yacían en el suelo cuando llegó la Guardia Civil. Y pocas horas después, un segundo cadáver, el de un hombre que se encontraba escondido entre la maleza a las afueras de El Álamo. Este pudo ser encontrado gracias a una operación de rastreo ocular, realizada por el Cuerpo después de conocer los acontecimientos ocurridos.

Finalmente, la Benemérita ha averiguado que los cadáveres del hombre y la mujer son una pareja de invitados a la pedida. En un primer momento se creyó que los fallecidos eran la pareja de novios protagonistas de la pedida, debido a la declaración de los testigos, ya que al producirse la reyerta los jóvenes se fugaron por la misma carretera en la que se produjo el atropello mortal.

Posibles venganzas entre clanes

Lo cierto es que el temor se ha instalado entre los residentes en El Álamo. "Seguimos con el miedo en el cuerpo frente a la situación tan surrealista de ayer", se sincera una habitante de este pequeño pueblo madrileño, rayano con la frontera con Castilla-La Mancha. "Nos sentimos todos un poco inseguros, además de temer a 'venganzas' u otro tipo de problema que pueda venir derivado del encuentro de ayer".

El Consistorio, por su parte, ha solicitado refuerzos a la Guardia Civil, además de la ayuda del Grupo de Reserva y Seguridad (GSR) -que se encuentran investigando desde esta mañana los coches abandonados o quemados que puedan haber provocado el atropello- con el fin de prevenir "posibles venganzas entre clanes". 

La Guardia Civil continúa con las investigaciones y aunque por el momento no se conocen acusados ni hay ningún detenido, las pesquisas no cesan para poder identificar cuanto antes a los ocupantes del vehículo que se dieron a la fuga.