Un hombre que responde a las iniciales D.G.D. de 54 años ha perdido la vida este domingo en Villestro, en Santiago, a consecuencia de la picadura de una avispa velutina, tras comprobar que había un nido de estos ejemplares junto a las colmenas que él cuidaba y que se sitúan muy cerca de su casa.

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De la muerte ha informado Emergencias y los pormenores se han conocido porque el fallecido iba acompañado de un amigo que, como él, cría abejas. Este acompañante fue el que dio la voz de alarma y al lugar, a la parroquia de Reborido, acudió el 061, pero nada pudieron hacer sus efectivos.

El insecto aguijoneó la ceja de este varón que, a los pocos minutos, se desvaneció, con desenlace fatal. En las últimas semana se está observando un aumento de esta especia por el territorio español. De hecho, en Santiago, según informa La Voz de Galicia, han aumentado las casos de reacciones alérgicas por este tipos de picaduras en los últimos años.

Así, Margarita Armisén, especialista de alergología del hospital Cínico de Santiago, ha alertado de que no es la primera muerta ocurrida cerca de la ciudad gallega por esta causa. Según ella, cuatro personas han fallecido como consecuencia de una picadura de la avispa velutina desde 2015.

Sin depredadores naturales

Esta especie de avispa, sin embargo, no tiene depredadores naturales y expande su territorio año a año. La vespa velutina, más conocida como avispa asiática, está acabando con las abejas autóctonas y aterra a los que lidian con ella día a día, tanto por el peligro de su picadura como por su tamaño.

Suelen ser más grandes que las avispas autóctonas y, a día de hoy, esta especie, recogida desde el año 2013 dentro del Catálogo español de Especies Exóticas Invasorias, se ha extendido por todo el norte de España: País Vasco, Navarra, Cantabria, Galicia y Cataluña y Asturias.

En Asturias, de hecho, la avispa asiática se cobró la vida de Miguel, un hombre de 32 años natural de Goje, el pasado año. Alérgico a la picadura de avispa, pudo inyectarse adrenalina, pero no sirvió de nada; fue trasladado al Hospital Universitario de Asturias (HUCA) y falleció.