Un joven de 23 años ha fallecido al sufrir un accidente de moto a la altura de Malvas, Pontevedra. Una desgracia que, desafortunadamente, ocurre con bastante frecuencia en las carreteras españolas. Sin embargo, la noticia ha suscitado la polémica en el municipio en el que residía el joven, San Miguel de Oia (Vigo) por unas supuestas declaraciones vertidas por el párroco.

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Según cuenta la Voz de Galicia, la familia de la víctima han enviado un escrito al sacerdote en el que reprochan a su párroco, Benito Rodríguez, culpar al joven de su propia muerte por no ser creyente. Concretamente, las palabras utilizadas han sido "achacar la muerte a una falta de cristianismo".

Los familiares han explicado al medio que una semana después del accidente, durante una misa, el párroco afirmó que "el chico que falleció en el accidente no era cristiano y no acudía a misa". Este comentario habría provocado una gran indignación en la comunidad, quien no entendía la necesidad de opinar ante los fieles de esa manera.

"No le había sido suficiente con sembrar ese día la rabia y las ganas de cortarle mientras estaba hablando para poder entre todos dar un discurso más bonito y entrañable, que en una misa posterior se le ocurre achacar una muerte a una falta de cristianismo", considera la familia.

Benito niega las acusaciones

Al preguntarle a él mismo por esas palabras, Benito Rodríguez negó las acusaciones. "No dije nada de eso. No conocía de mucho a la víctima y es una calumnia que me están levantando", ha declarado al diario La Voz de Galicia.

El joven de 23 años resultó herido de gravedad el pasado 19 de agosto, cuando se salió de la vía por la que circulaba. Era el kilómetro 5 de la PO-340. Fue trasladado con carácter de urgencia al hospital Álvaro Cunqueiro, pero allí no pudieron salvarle la vida. Falleció al día siguiente.

Fue enterrado en el cementerio de la parroquia. "Ese día lo único que necesitábamos era, en especial su hermano y su madre, un acercamiento, un momento de tranquilidad. Nadie necesitaba que comenzara a decir lo primero que le salía por la boca", ha afirmado la familia del fallecido en la carta dirigida al sacerdote.