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Las claves

Martín Arosa es el prototipo de joven emprendedor. Con tan solo 22 años, ha conseguido que sus clientes consigan un crecimiento exponencial en LinkedIn mediante estrategias de marketing B2B, logrando que generen negocio, escalen sus ventas y capten clientes de alto nivel. Incluso compañías del Ibex 35.

En una entrevista con EL ESPAÑOL, Martín Arosa desvela su método VNC: viralidad, nutrición y conversión. Y tiene claro que el éxito en “este océano azul digital”, como así lo define, no depende de la suerte, sino de una metodología rigurosa y contrastada, el uso estratégico de la inteligencia artificial (IA) y la mejora constante en el equipo.

-¿Monetizar en LinkedIn es misión imposible o tan fácil como hacer palomitas?

-Estamos en una fase claramente de océano azul. Muchas empresas ya detectaron la oportunidad, pero todavía no entienden bien su magnitud. LinkedIn se está consolidando como un nuevo canal de adquisición potente especialmente para compañías medianas y grandes. No hablamos de “visibilidad”, hablamos de un pipeline completo: posicionamiento, credibilidad, conversación correcta. Todo esto se traduce en demanda cualificada.

-¿Las empresas están convencidas de que tienen esa vía llamada LinkedIn para conseguir ingresos o estamos todavía en un momento incipiente?

-Estamos en un momento ‘océano azul’, como siempre digo. Se dan cuenta, sí, pero no son conscientes a día de hoy de la importancia, y sobre todo del nuevo canal de adquisición que se abre para empresas grandes estar en LinkedIn.

-¿Por qué? ¿Todavía estamos muy anclados en el pasado y vemos con miedo el utilizar estas herramientas para conseguir monetizar?

-No diría de miedo, sino de desconocimiento. Todavía mucha gente asocia LinkedIn a “buscar trabajo” y lo reduce a un terreno de RR. HH.

Lo que vemos en la práctica (y lo que tenemos validado con cientos de casos) es otra cosa: cuando un directivo está bien posicionado y comunica con claridad respaldando a su empresa, la confianza se multiplica. Lógicamente, cuando hay confianza, cerrar ventas, acuerdos o patrocinios deja de ser una batalla y se vuelve una consecuencia natural de la reputación.

La última etapa de conversión es la más bonita porque es en la que tienes más relación con el dinero

-¿Qué directivos utilizan la herramienta ya de esta manera? ¿Vieja escuela o joven escuela?

-La “vieja escuela” más tradicional no suele estar. En cambio, los directivos y empresarios que creen en la digitalización están apostando fuerte. Entienden que hoy la reputación se construye en abierto y que LinkedIn es el lugar donde están los decisores. No es postureo en redes sociales, es estrategia comercial y de confianza.

-¿Puede darse el caso de empresas consolidadas, con un nombre, incluso del Ibex, que aunque sean vieja escuela sus equipos son jóvenes escuela?

-Sí, totalmente. De hecho, en compañías del IBEX 35 con las que trabajamos, la visibilidad rara vez la asume el presidente, el fundador o la figura más institucional. Quien suele dar la cara es un C-level: CEO, CCO, CTO, etc. Son los perfiles que más confianza generan hoy, porque están cerca de la operación, hablan el idioma del mercado y hacen tangible el valor. La presidencia, en muchos casos, todavía lo percibe como un recorrido largo o poco prioritario.

-¿Esto es un error o se está transformando poco a poco y llegará un momento en que un presidente si dé la cara en LinkedIn?

-No lo llamaría error. Es una decisión de rol y de retorno. Un presidente puede decidir no estar y es perfectamente razonable. En muchos casos su marca ya está consolidada y el upside de exponerse es limitado frente al coste de tiempo y el riesgo reputacional.

En cambio, para un C-level sí suele ser una palanca clara. Cuando un CTO, CCO o CEO comunica bien, sube la confianza y se multiplican oportunidades (negocio, talento, acuerdos). Pasa mucho en grandes tecnológicas: un perfil ejecutivo en una compañía como Microsoft puede publicar un “hola” y generar un alcance masivo y cualificado. Eso eleva su caché porque genera atención y acelera acuerdos.

-Pero hay presidentes de grandes empresas que sí están.

-Sí, y cada vez son más. En España tienes ejemplos claros como Antonio Huertas (presidente de MAPFRE), Marc Murtra (presidente ejecutivo de Telefónica) o Luis Quintiliano (presidente de McDonald’s España). También perfiles muy empresariales como José Elías Navarro (presidente de Audax Renovables) y, en gran distribución, Élodie Perthuisot (directora ejecutiva de Carrefour España).

-Ese CEO, ese COO, si combinara su presencia en LinkedIn con la de la propia empresa, ¿sería hacer bueno el dicho de dos mejor que uno?

-Sí, si se hace con estrategia. Cuando empezamos, lo primero que preguntamos es el objetivo real: si es puramente empresarial (vender más) o si hay un proyecto personal detrás. Normalmente, ambos objetivos son compatibles, pero no se trabajan a la vez sin orden.

“Dos mejor que uno” funciona cuando la comunicación está separada y por etapas. No mezclamos mensajes ni posicionamientos en el mismo periodo. Trabajamos por trimestres, con foco absoluto en una sola prioridad. Por ejemplo: tres meses marca personal, tres meses objetivo corporativo. Un foco, una narrativa, un resultado.

Vamos a sacar un SAS [Statistical Analysis System] bestial y está completamente validado con todos los clientes

-El método viralidad, nutrición y conversión, o VNC, ¿cómo se vende?

-VNC nace de una idea simple: primero atención, después confianza, y por último decisión. Lo desarrollamos entendiendo psicología humana, lo validamos en Instagram y TikTok y lo adaptamos a LinkedIn, donde el público es más cualificado.

La V de Viralidad no es “hacerte viral por hacerte viral”. Es atraer volumen con autoridad: usamos temas comunes del mundo empresarial donde puedas posicionarte con un punto de vista claro. Ejemplo: si Apple lanza una iniciativa potente, la compartes y aportas tu lectura estratégica. Como la marca ya es universal, el post se vuelve “fácil de entrar”. Y ahí el formato es clave: una imagen reconocible en un segundo, que se vea instantáneo y te frene el scroll. Esa primera fase es la que trae el flujo masivo.

-¿Y la nutrición y la conversión?

-Cuando alguien ve el primer post, la pregunta no es “¿me vio?”, sino “¿le interesó o pasó por casualidad?”. Ahí entra la N de Nutrición: filtramos a los que realmente conectaron y construimos confianza con contenido ya ligado al tema anterior, pero más cercano y personal. Si el gancho fue tecnología, y la oferta está en IA, la nutrición baja a tierra: mi cara, un ejemplo, una explicación clara, para que la audiencia entienda que no fue casualidad. Hay método y hay experiencia.

La C de Conversión es el cierre natural del embudo: entra mucha gente y solo una parte avanza, pero los que llegan lo hacen con confianza creada. Aquí no “vendemos por vender”: damos un recurso útil, resolvemos un mini problema y demostramos capacidad. Si te puedo ayudar gratis con algo pequeño, la lógica es evidente: pagando, resolvemos lo grande. Es la fase más bonita porque es donde el contenido se convierte en acuerdos, resultados y trabajo real con empresas y personas.

Y un matiz importante: no siempre la secuencia es V-N-C perfecta. A veces es N-C, otras se alarga la nutrición, o se alternan fases según el momento del cliente y el tipo de negocio. Lo que no cambia es el principio: primero claridad, luego confianza y por último acción.

Por ejemplo, hemos ayudado a una empresa de ventas a hacer 42.000 euros en menos de diez días. También más de 300.000 euros en una sola semana para un bufete de abogados en España. Lo diferencial no es solo el dinero, sino el enfoque que llevamos a cabo. El proceso se documenta en directo en YouTube, con transparencia operativa, para que cualquier directivo o empresa pueda entender cómo se construye una marca que genera demanda, conversación y negocio. La diferencia es que esto no se cuenta en una foto sino que se documenta: en directo.

Y por eso, por estas estrategias no tenemos competidor. Cualquiera puede prometer, pero nadie enseña el sistema funcionando, paso a paso, con total exposición y con números claros.

-¿La publicidad tradicional está muerta?

-No. Lo que está “muerto” es hacer publicidad por inercia. La regla sigue siendo la misma, que es anunciarte donde está tu público ideal. Si tienes un taller, tiene sentido estar en carretera; si vendes a directivos, tiene sentido estar donde están los decisores.

Y además, hoy puedes amplificar la publicidad tradicional llevándola al entorno online: lo físico genera atención, y lo digital la convierte en impacto medible (atención y ventas).

-¿Os ayuda la IA?

-El 99% de mis posts son IA, y de algún cliente también. La IA está en la operativa, no en la identidad. No hablamos de “pedirle un texto a ChatGPT” y ya, sino de un sistema propio entrenado de forma continua con nuestros datos, aprendizajes y patrones de rendimiento.

Es una IA que se nutre cada minuto y que se recalibra con frecuencia para entender qué funciona en cada perfil y en cada sector. Además, tenemos un filtro clave: los clientes revisan y validan cada post antes de publicarlo. La IA acelera, estructura y optimiza. la voz, el criterio y la decisión final siguen siendo humanos. Y ahora damos el siguiente paso: estamos lanzando un SAAS ya validado con clientes para generar posts de cientos de miles y millones de visitas.

Tenemos un proyecto con varios futbolistas y deportistas en activo, importantes, de toda Europa, y de habla hispana.

-¿El contacto personal puede ir pasando a un segundo plano con trabajos como el vuestro?

-Entiendo el punto y lo comparto en parte, pero no al 100%. Precisamente, cuando detectamos perfiles realmente interesantes, derivamos la conversación al equipo interno de la empresa: ahí el contacto humano es irremplazable. Nuestro trabajo no es “automatizar personas”, es hacer que la cuenta se sienta humana de verdad, poniéndonos en la piel del cliente siempre.

Por eso, los primeros quince días son intensivos: hacemos muchas reuniones para entender al 100% quién eres, qué haces, qué quieres y qué no quieres. Solo así la comunicación mantiene criterio, tono y autenticidad.

-¿Cuál es el método de seleccionar clientes?

-No trabajamos con cualquiera, y es por estrategia. Nuestro modelo no es tener miles de clientes, sino elegir a los mejores.

Miramos tres cosas:

1. Negocio validado (no una idea “en prueba”).

2. Experiencia real en el sector: normalmente entre tres y cinco años mínimo.

3. Y lo más importante: presencia digital ya construida.

Porque LinkedIn es un amplificador, no “un canal más”. Pretender despegar solo desde LinkedIn es posible, pero es poco habitual. Por eso solemos combinar ecosistema: LinkedIn para captar y YouTube para nutrir. LinkedIn abre conversación y YouTube consolida confianza para convertir.

-¿Y vuestra formación está certificada?

-Nuestra formación de LinkedIn es la única que tiene una certificación oficial respaldada por la Unión Europea. Nadie tiene esto en toda Europa. Somos únicos. Esto significa que el programa pasa un proceso de verificación y estándares de calidad externos: no es “un diploma bonito”, es un sello europeo de certificación aplicado a educación online. Casi todas las personas que entran en nuestro programa suelen ser mayores de 30 años, profesionales, gente que vende servicios de marketing, inteligencia artificial, expertos en finanzas, consultoría de negocios ... Incluso altos cargos de Microsoft compraron nuestra formación.

-¿Cuáles son los planes de expansión?

-Tenemos un proyecto con varios futbolistas y deportistas en activo, importantes, de toda Europa, y de habla hispana. Queremos que desarrollen sus proyectos empresariales. Les vamos a generar una marca empresarial fuera del terreno de juego, mientras están en activo, o cuando ya no lo estén.