Las claves
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La declaración de la Renta llega en el año 2026 con más deducciones; entre ellas, las destinadas a aquellos propietarios que realicen obras en su vivienda para mejorar la eficiencia energética de la misma.
Esta deducción resulta del Real Decreto 16/2025, publicado el 23 de diciembre del 2025, que modifica la Ley del Impuesto sobre la Renta de Personas Físicas (IRPF) para mantener y extender el plazo para que los propietarios hagan las modificaciones pertinentes.
Para poder aplicar esta deducción estatal en la declaración de la Renta, es importante que las modificaciones a la vivienda supongan una considerable mejora en la eficiencia energética de la misma; por ello, la cantidad varía en cada caso.
¿Cómo se aplica esto?
El objetivo de esta medida es servir como incentivo para los propietarios y las comunidades de vecinos para reducir el consumo energético y mejorar la calificación energética de los inmuebles.
En ese sentido, aquellas viviendas, habitual o alquiladas, que tras las obras hayan conseguido disminuir al menos un 7% la demanda de calefacción y refrigeración, es posible aplicar una deducción del 20%.
Es importante recalcar que, independientemente del valor de las obras, solo se considerarán 5.000 euros; con lo cual, la deducción máxima será de 1.000 euros.
Por otro lado, para conseguir una deducción del 40% en la declaración de la Renta las condiciones son más estrictas. En este caso, es preciso haber reducido en un 30% el consumo de energía primaria no renovable, como el gas o la electricidad de origen fósil.
Otra forma de conseguir dicha reducción consiste en que la vivienda, tras las modificaciones, logre una etiqueta energética de clase A o B, que son las más altas en este certificado.
Ahora bien, en este caso, la base máxima anual que se tendrá en cuenta para el descuento, es de 7.500 euros, llegando a poder descontarse hasta 3.000 euros.
Niveles de certificado de eficiencia energética.
La última deducción aplicable es del 60%; sin embargo, esta no está pensada para una sola vivienda, sino para comunidades de vecinos que hagan obras para mejorar la eficiencia energética de todo el edificio, incluyendo plazas de garaje y trasteros vinculados con el conjunto beneficiado.
Dicha mejora debe ser de al menos un 30% en la eficiencia energética del edificio, pero, al igual que en el caso anterior, es posible aplicarse el descuento si el edificio alcanza una calificación energética A o B.
La base máxima anual por contribuyente es de 5.000 euros; no obstante, es posible trasladar las cantidades pendientes hasta cuatro ejercicios fiscales más con un tope global de 15.000 euros de base acumulada por persona.
Teniendo en cuenta esto último, es posible deducirse hasta 9.000 euros en la declaración de la Renta, siempre y cuando sea dentro del plazo establecido: hasta el 31 de diciembre de 2027.
Así, se pretende impulsar este tipo de reformas que suban la calificación energética de las viviendas o edificios, contribuyendo de esta manera a la transición energética y ofreciendo estos ahorros significativos en impuestos y factura energética a los contribuyentes.
