Pocas personas darían las gracias después de tener que pagar 500€ y más si ese pago no es para darse un capricho, sino por una multa de tráfico. En ese caso, la mayoría de seres humanos entraríamos en un estado de autocombustión, asegurando que no habíamos hecho nada, que el alcoholímetro estaba roto y que la profe nos tiene manía. Pero no esta conductora.

La protagonista es una coruñesa que, según explica La voz de Galicia, "había bebido, pero no en exceso". El pasado mes de febrero fue parada por una patrulla y su resultado fue de 0,40, cuando el máximo legal es de 0,25. "Creo que controlaba perfectamente, aunque entiendo que hay una norma, y por encima de esos límites no se puede seguir circulando", relata la propia protagonista al rotativo gallego. "Nunca me había pasado esto".

"Me dirigía a mi casa. Venía de una situación personal muy tensa, y cuando me pararon y me hicieron soplar estaba muy nerviosa". El resultado fue una denuncia por una infracción grave que conlleva una multa de 500€ -que se reducen a 250€ si se paga pronto- y la pérdida de 4 puntos del carnet.

Pero lejos de indignarse, la conductora no solo aceptó lo sucedido sino que envió un correo electrónico al Ministerio del Interior con tal de hacer llegar a los guardias civiles su agradecimiento. Aquello le hizo pensar y asegura que no volverá a ocurrir. "Lo que sí digo es que esto me sirvió como lección. Estas multas duelen y te hacen pensar", decía.

Su estado de nervios era tal que los agentes la llevaron hasta su casa en su propio vehículo. "La atención por parte de todos los guardias civiles fue excelente. Me vieron tan nerviosa que me acompañaron a casa en mi propio coche, conducido por un guardia civil. Fue un trato excepcional en el sentido de apoyo, comprensión, cercanía y amabilidad". El jefe del Sector de Tráfico de Galicia fue el encargado de hacer llegar el mensaje a los agentes.

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