Fotos de Sandra Peña en una manifestación en su memoria en Sevilla.

Fotos de Sandra Peña en una manifestación en su memoria en Sevilla. EP Sevilla

Sevilla

La autopsia de Sandra Peña reveló que la menor presentaba 0,59 mg de alcohol en sangre en el momento del suicidio

Los padres de la menor han informado sobre esto tras conocer que la Fiscalía ha archivado la denuncia interpuesta al centro Irlandesas de Loreto.

Más información: El juez archiva la denuncia de los padres de Sandra Peña contra el Irlandesas de Loreto por el suicidio de la menor

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La autopsia de Sandra Peña reveló que la joven de 14 años "tenía 0,59 gramos de alcohol en la sangre" en el momento del suicidio.

Los padres de la menor han informado de este dato la mañana de este viernes en el programa Hoy al día de Canal Sur.

Los progenitores han decidido contar algunos de los detalles de la autopsia practicada a la niña días después de conocer que la Fiscalía ha decidido archivar la denuncia interpuesta al centro en el que estudiaba, el Irlandesas de Loreto. El objetivo de los padres al revelar esto es que prosiga la investigación.

"Creemos que la ingesta se produjo en el colegio porque Sandra salió del centro sobre las 14:30 y su muerte está certificada a las 14:40. Son diez minutos lo que hay. En la inspección ocular no hay restos de alcohol, ella no pasa ni por casa. Que alguien me diga dónde pudo haber tomado este alcohol", ha señalado Zara Villar, madre de la menor.

En paralelo, los padres de Sandra han anunciando que la familia, aunque respeta la decisión del magistrado, recurrirá al archivo de la denuncia interpuesta.

Según Zara Villar, el cierra del expediente supone "un paso para atrás". Asimismo, ha pedido que continúa la investigación para "depurar responsabilidades" y que "verdaderamente, el caso de Sandra sea un antes y un después" en materia de acoso escolar.

Tras la decisión de archivar la querella, la madre de Sandra considera que el juez "no se ha leído" el informe de Inspección, puesto que, a su parecer, acredita que la menor se quitó la vida "por el estado de depresión que le había causado el acoso que sufría en el colegio".

En concreto, el magistrado considera que, aunque "no ha quedado acreditado formalmente" que el centro activase los protocolos pertinentes, "el colegio y sus responsables adoptaron medidas para combatir la situación de acoso, pero no les era exigible, de hecho nadie se lo esperaba, que controlaran a la menor en todo momento para evitar que se quitara la vida".

"Creo que no se lo ha leído, creo que no le ha preguntado a la fiscal de menores, que está haciendo una labor excepcional de investigación. Creo que si le preguntase a su compañera, le hubiese dicho que durante el curso anterior, según la Inspección, se habían producido hechos que dejaban constancia de que el colegio debía haber abierto el protocolo", ha lamentado.

En este sentido, Villar ha incidido en que la querella interpuesta por la familia estaba "basada" en la investigación llevada a cabo por la Fiscalía de Menores, "que es donde ha quedado constatado el acoso escolar que sufría Sandra, y que el profesorado conocía".

Según Zara, el personal docente trató la situación que vivía la joven sevillana como "cosas de niños" y "peleas entre iguales"; no obstante, denuncia que esta situación es provocada por "el acoso escolar".

"No estaba contenta con su cuerpo, entendía que no era válida. En la querella anunciamos la valoración de un psicólogo que no tenía duda y decía que Sandra se suicidó por una depresión derivada de acoso escolar" ha indicado.

Villar ha hecho mención también a lo acontecido con el altar que vecinos y compañeras de Sandra han colocado en el bloque de su vivienda.

En concreto, ha destacado que este pequeño homenaje ha aparecido vandalizado en reiteradas ocasiones: "Yo iba a limpiarlo y me lo encontré. El altar lo habían hecho unos amigos de Sandra. ¿Qué necesidad había de hacer algo así?".

Por otro lado, la Consejería de Desarrollo Educativo y Formación Profesional ha aclarado que el expediente administrativo abierto en su momento al colegio para determinar si se abrió o no el protocolo contra el acoso escolar "sigue su curso" .

El expediente determinará si la infracción fue leve, que se castiga con un apercibimiento; grave, "normalmente con sanciones de tipo económico", o muy grave, que "son las que pueden dar lugar, además de una sanción económica, a la pérdida del concierto", explicó en su momento la Consejería.

Por su parte, el colegio ha publicado un comunicado en el que reitera que el "actuó con la responsabilidad, la voluntad y la prudencia de proteger a Sandra". Asimismo, señalan que acogen con "satisfacción" la resolución del juez.