Noa Alonso (33) apenas puede hablar. "Me va a explotar la cabeza, tengo mucho dolor", lamenta, con la voz quebrada, cuando atiende la llamada de EL ESPAÑOL. Y es que lo que padece esta gallega, de Bouzas (Vigo), son las consecuencias físicas y psicológicas de haber sido víctima de una brutal paliza hace poco más de una semana. ¿La razón? Haber defendido a un perro de su dueño cuando estaba propinándole varios golpes en la calle. 

Los hechos sucedieron el pasado viernes, 22 de septiembre. Según rememora esta joven, paseaba con su mascota y una amiga por la calle cuando, de pronto, se topó con un hombre que estaba propinando "la paliza de su vida" a su can. Y ella salió en su defensa. 

En ese momento, recuerda, no pasó nada grave. Sí insultos que el individuo les profirió, mientras se alejaba del lugar. Lo peor llegó después. "Cinco minutos más tarde, bajé a la cafetería y me increpó, insultó y empujó en el paso de peatones".

La víctima permaneció ingresada en el hospital. Cedida

Y a continuación, relata la víctima, el agresor le dio 15 segundos para que cesase en su intención de defender a su animal, o de lo contrario "la mataría a ella y a su mascota". "No llegaron a cinco; cuando me quise dar cuenta y quise coger a mi perra, me cogió del pelo y me empotró dos veces contra el cristal y el capó de un coche. Caí inconsiente al suelo y él aprovechó para propinarme patadas por todo el cuerpo", cuenta Noa, con apenas un hilo de voz.

Después, el agresor salió corriendo y un gran número de testigos, que estaban en los locales de dicha calle, socorrió a la joven que tuvo que ser trasladada de manera urgente al hospital. "Tengo cuatro fracturas en la nariz, una fisura en el pómulo, una pequeña desviación en la mandíbula, otra en la cabeza y, sobre todo, muchos dolores en la cabeza y el costado", detalla la víctima.  

Investigado

Cinco minutos más tarde de que se produjese la agresión, la Policía Nacional de Vigo detuvo al hombre como presunto autor de la paliza. El implicado pasó a diposición del Juzgado de Instrucción número de 6 de Vigo, que determinó su puesta en libertad, investigado por un delito de lesiones, y con la prohibición de acercarse a menos de 300 metros de la víctima.

Tras abandonar el hospital, la víctima, de 33 años, denunció a su agresor: "No quiero dar pena, solo quiero que, al menos, este ser no le vuelva a poner la mano encima a nadie y se pudra en la cárcel", sentencia Ana Alonso. 

La Fundación Franz Weber, que defiende la protección de los animales y la naturaleza, trasladó el pasado jueves su "solidaridad" y apoyo a la vecina de Vigo brutalmente agredida por el dueño de un perro.

Concentración 

Esta ONG reclamó a las Administraciones públicas que manifestasen su condena por lo ocurrido, para que esos hechos tuviesen "el reproche social y político que se merecen". Asimismo, recordaron que hay "abundante literatura científica" que vincula el maltrato animal con el uso de la violencia hacia las personas, en especial hacia mujeres, menores y personas vulnerables.

Tras la agresión sufrida por esta joven, además, la Fundación Franz Weber instó a apartar al perro maltratado de su dueño, y advirtió de que este individuo "no debería tener bajo su responsabilidad a ningún ser vivo".

Para condenar lo sucedido, diversas protectoras de animales viguesas y otras organizaciones han convocado este domingo 3 de octubre una concentración a las 12:00 horas en el Paseo Marítimo de Bouzas frente a la Iglesia de San Miguel "contra la violencia machista y el maltrato animal".

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