Murcia

El corazón de Pilar es como una ONG donde no hay lugar para el rencor ni los reproches. De otra forma no se entiende cómo esta hostelera avanza que acudirá a prisión a visitar a Labri: el chico al que acogió en su casa tras llegar en patera a Mazarrón y al que luego arrestaron por acosar a una de las empleadas de la Cafetería El Muelle de cuya plantilla es responsable. "No puedo dejar a ese crío en el olvido porque entonces yo sería una mala persona", sentencia categórica esta mujer, de 44 años.

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A Pilar le importa bien poco que algún vecino o familiar pueda criticarla por desplazarse al penal a ver a Labri: detenido por la Guardia Civil por acosar a una camarera hasta la extenuación; posteriormente fugado de los juzgados de Totana y nuevamente arrestado para ser puesto delante de un juez y volver a quedar en libertad, con una orden de alejamiento de la chica, que por supuesto, incumplió varias veces nada más regresar a Mazarrón. 

Nada de lo anteriormente expuesto, ni siquiera el encarcelamiento del argelino, motivan a esta mujer -separada de un guardia civil- para pasar página con Labri. De hecho, Pilar justifica su postura con un único argumento: "No dejaré de informar a su familia porque ni su padre ni sus hermanos tienen culpa de nada: ellos no paran de darme las gracias por todo lo que hago". 

La primera vez que le mostraron gratitud a Pilar fue en febrero, cuando Labri llamó a su padre, Ahmed, y a sus hermanos, Moha y Yasin, para presentarles a la vecina de Mazarrón que le había 'adoptado' como un hijo más sacándole de la cueva donde dormía desde que llegó en patera a España. La segunda vez que esta familia argelina se mostró agradecida con la hostelera fue este domingo, tras informarles de la situación legal del chico: investigado por delitos de acoso y quebrantamiento de custodia.

- Pilar, ¿usted advirtió a la familia de Labri de que estaba acosando a una camarera de la Cafetería El Muelle? 

- Desde el primer momento les conté lo que pasaba. Llamé a su hermano mayor (Moha) para decirle que Labri estaba haciendo tonterías, que no estaba bien y que les iba a costar un disgusto. Les dije que se estaba portando mal y que estaba perdiendo al crío.

La conducta de Labri entró en barrena el lunes, cuando se declaró a una camarera del citado local. A partir de ese día, aquel chico sonriente y siempre dispuesto a ayudar en la terraza para agradecer a Pilar haberle acogido en su casa, se convirtió en un supuesto acosador que no dejaba vivir a una chica, de 20 años. La besaba contra su voluntad, le decía cada dos por tres que la quería, que iba a ser suya, que no saldría de su vida, la zarandeaba, se plantaba en casa de su familia contando que mantenían sexo y les pedía la mano de la adolescente... 

Labri, antes de ser detenido, ayudando a montar la terraza de la Cafetería El Muelle. Badía

"Yo le decía a Labri que llamase a su familia, pero él respondía que lo único que querían era dinero, pero yo le insitía en que les telefonease diciéndole que si quisieran dinero me habrían llamado a mí". Entre otros motivos, porque el argelino no tenía salario al no estar contratado en la cafetería por su situación irregular dentro del país. "Al crío yo se lo pagaba todo y solo se repartía el bote de las propinas con las camareras por ayudarles a quitar la terraza o rayar tomate".

- Tanto la víctima del acoso como usted, coinciden en señalar que la conducta de Labri cambió este domingo, cuando se lanzó al mar bajo los efectos de las drogas, y partir del lunes empezó a acosar a la camarera. ¿Usted le preguntó a su familia si tenía antecedentes o cometió hechos similares en Argelia?

- Nunca había tenido nada en su país.

- ¿No le resulta extraño un cambio tan brusco en la conducta de una persona?

- Detrás de todo esto hay alguna cosa oscura y a mí me encantaría saberlo porque no me deja vivir: ¡Qué coño le habrán hecho al crío!

El panorama legal de Labri es complicado porque le han condenado a nueve meses de cárcel, por quebrantar la orden de alejamiento que se le impuso para que dejase de molestar a la camarera. Además, este argelino aguarda en prisión a la instrucción de las diligencias que le tienen en la diana por los supuestos delitos de acoso y quebrantamiento de custodia, todo ello, tras ser denunciado en dos ocasiones por la víctima a la que llegó a causar ataques de ansiedad con sus continuas declaraciones sentimentales y peticiones de matrimonio. 

- Pilar, imagino que este domingo debió ser duro llamar a la familia de Labri para contarles que había ingresado en prisión. ¿Cómo reaccionó la familia desde Argelia ante esa noticia?

- Solo preguntaban por qué había hecho eso: no lo entendían. Ellos repetían que las camareras eran su 'joya' (hermana) y que cómo iba a hacer eso. Sus palabras eran: '¿Pilar qué está pasando?', '¿Qué está haciendo Labri que es tan malo?' No se lo podían creer en ningún momento. Yo les expliqué que estaba agobiando a una chica porque estaba todo el día encima de ella, pero que no la había tocado sexualmente.

Pagó el abogado de la chica

El papel de la hostelera en este caso sobrepasa el guion de cualquier culebrón televisivo: Pilar es la buena samaritana que dio cobijo a un inmigrante que llegó en patera en agosto; Pilar es la interlocutora con la familia de este sin papeles tras haber sido encarcelado por acosar a una camarera de la cafetería donde ella misma es la encargada de la plantilla, y Pilar es la mecenas del abogado de la víctima. "A la camarera le pagué la minuta de 300 euros".

Pilar mirando en su teléfono una foto de Labri. Badía

EL ESPAÑOL ha podido saber que la Fiscalía ha aportado una serie de pruebas que demuestran los supuestos episodios de acoso que sufrió la camarera de la Cafetería El Muelle, situada en el turístico Puerto de Mazarrón.

"Todo apunta a que la actuación de este caballero es manifiestamente mejorable, pero no ha hecho algo escandaloso, son cosas de críos", según sostiene el letrado del turno de oficio que defenderá a Labri. El abogado confirma que su cliente a la situación penal suma otra administrativa: "Este señor no tiene papeles y lo normal será que se inicie un expediente sancionador de Extranjería".

- ¿Ha emprendido medidas como abogado defensor del presunto acosador de la camarera?

- He combatido la orden de alejamiento porque podría tener defectos formales.

- ¿Su cliente acosaba a la camarera movido por la obsesión o porque se encontraba bajo los efectos de las drogas?

- No lo sé. Yo lo único que veo es un actor sin fuste.

- ¿Labri será expulsado del país antes de que concluya la instrucción judicial?

- Primero se está instruyendo la parte penal y a la misma vez se está iniciando un procedimiento sancionador a nivel administrativo. A partir de ahí, ya se irá viendo, dependiendo de la condena, desde luego el tema penal no le ayuda a quedarse en España, pero la expulsión teniendo penas (de cárcel) pendientes en el país es muy poco frecuente, por no decir, de ninguna de las maneras posible. Lo normal será que no haya expulsión con una pena pendiente.

La hostelera tiene claro que sea más -o menos- el tiempo que a Labri le quede en España no dejará de ejercer como una especie de tutora legal, tal y como hizo desde la primera vez que la abrió la puerta de su casa: "Todos los días hablo con su familia en Argelia".

- Pilar, ¿cómo están viviendo ellos esta situación?

- El hermano mayor me dice que su padre está muy triste y me pide por favor que no les deje en el olvido, que les hable de cómo está su hermano. Yo les he dicho que no se preocupen, de día y de noche, me pueden preguntar y les mantendré informados hasta dónde sepa del caso. Sigo siendo la madre de Labri. Estoy segura de que la criatura me sigue queriendo y se acuerda de mí. En cuanto pueda voy a ir a la cárcel a verle.