El ritmo de vida que llevamos a veces nos deja sin tiempo para casi nada. Puede que incluso sea habitual que llegues a casa a la hora de la comida o la cena, abras la nevera y te encuentres que allí no hay nada. Es entonces el momento de buscar soluciones. Si la prisa apremia y ni siquiera te da tiempo de bajar al supermercado a comprar, sentirás una especie de corset. Estás en un callejón sin salida. A no ser que tengas un supermercado donde puedas comprar a través del móvil y que te dejen la compra en la puerta de casa en menos de 10 minutos.

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Esa es la idea de negocio de Dija, una nueva startup británica que acaba de aterrizar en Madrid. Por el momento, su servicio sólo está disponible en algunas zonas de la capital, que es la tercera ciudad del mundo, tras Londres y París, donde se implanta el modelo.

Se trata de un supermercado fantasma. Es decir, no podrás ver los productos en las estanterías, ni podrás bajar 'un momentito' a comprar nada. El motivo es que en las instalaciones sólo podrán entrar los trabajadores.

Una parte de la compra realizada.

El cliente únicamente puede acceder a su plataforma web. Luego, elegirá los productos que estén disponibles en ese momento, pagará con tarjeta y 10 minutos lo recibirá en casa. Si tardan más, recibirás una compensación.

La empresa recién llegada a España tiene, además, otro punto a su favor. Sus trabajadores, al contrario de lo que suele ocurrir en las aplicaciones de reparto, están contratados y no son falsos autónomos.

Por el momento, este servicio sólo se puede utilizar si tienes acceso al Apple Store. Aunque en su web Dija tenga un icono de disponibilidad para Android, la aplicación aún se está desarrollando en este sistema.

EL ESPAÑOL ha probado su servicio para comprobar un poco más cómo funciona este supermercado, los productos que ofrece y cómo afectará a nuestro bolsillo encargar la compra. Esta aplicación, por el momento desconocida, promete precios competitivos con respecto a otros supermercados. 

Un vistazo a la aplicación

La idea es sencilla aparentemente. Dija te llamaría por su inmediatez, confianza y sistema de garantía único: si no se reparte en 10 minutos, el cliente recibe 3 meses de repartos gratuitos. El precio del reparto es, siempre, 0,99 euros.

La compañía fue fundada en diciembre de 2020 por Alberto Menolascina y Yusuf Saban. Ambos llegaron a dirigir varias empresas de éxito como la aplicación Deliveroo, aunque decidieron tomar luego su propio camino.  Según un comunicado de la propia empresa, "con esta visión levantaron una de las rondas más grandes de la historia de Europa en etapa semilla", con casi 17 millones de euros "de Blossom Capital, Index Ventures, y Creandum".

Tal y como se ha referido, por el momento sólo podemos hacer uso de ella en los terminales de Apple y en Madrid. Sin embargo, no podemos solicitar la compra aún en todos los puntos de la capital. El mapa señala 6 zonas de la ciudad, alrededor de los microcentros de distribución. La empresa informó que "actualmente cubre el 90% de la zona metropolitana de Madrid con los 6 dark stores (tiendas) repartidos por la ciudad". Cada local cuenta con 2.000 productos.

Como tenemos uno de estos terminales y estamos en una de las seis zonas, podemos echar un vistazo a este 'supermercado'. Como apunte, una vez entramos en la aplicación, se puede comprobar si la zona a la que queremos que nos llegue el envío está disponible. 

Otros productos comprados en Dija.

Lo primero que nos encontramos es una interfaz muy intuitiva. Está la zona de categorías, un buscador y el perfil del usuario. En la página principal encontramos también las colecciones, la 'cerveza time' y las dulces tentaciones

Empezando por las categorías, encontramos diferentes: alcohol, congelados, bebidas, frutas y verduras, huevos y lácteos, charcutería, despensa, snacks y frutos secos, platos preparados, dulces, bebés, hogar y limpieza, higiene y aseo, mascota, conservas y panadería y bollería.

La compra

A partir de entonces podemos entrar a comprar. Asegura la empresa que sería competitiva en sus precios, aunque lo cierto es que, dependiendo del supermercado donde se compre, pueden parecer caros con respecto a los supermercados físicos. 

En este caso, EL ESPAÑOL realizará una compra de 50 euros, que se elevará hasta los 60 porque en el primer pedido tienes un descuento de 10 euros aplicando el código que te da la propia aplicación.

Entre las dulces tentaciones encontramos helados, distintos chocolates de Kinder, Milka, Nestlé o Lindt, Kit-Kats o Huesitos. Esta zona está la última en la aplicación y es para los más golosos. Nosotros decidimos que no compraremos nada de esta zona.

Toca explorar las colecciones que nos han preparado. Son cinco secciones denominadas 'El desayuno', 'La Bodeguita', 'La Bella Pasta' y 'Cuida tu hogar'.

La primera de ellas es la del desayuno. Tiene distintos tipos de leche, café, cereales o infusiones. Todo bastante variado, sobre todo los lácteos, de los que decidimos echar mano. Dos botellas de leche sin lactosa Asturiana (1.07 euros cada una), por encima del precio medio en supermercados, y bebida de soja Vivesoy (1.53 euros). Además, elegimos tres paquetes de café molido La Estrella (1.94 euros la unidad).

Compra de café La Estrella.

En 'La Bodeguita', como era de esperar, están las bebidas. Las hay alcohólicas, como cervezas, destilados y vinos, o las sin alcohol como los refrescos. La variedad es amplia, pero decidimos que no es la mejor opción en estos momentos. Es cierto que esta 'bodeguita' puede ser una opción muy buena (te lo traen en 10 minutos, por 0.99 euros y sin pedido mínimo) si tienes una persona invitada a casa, no queda bebida y os queréis tomar la penúltima de lo que queráis.

Seguimos con la compra. Dentro de 'La Bella Pasta' hacemos la primera compra. Gallo impone aquí su nombre. Fideos, fideuá, plumas, hélices, espagueti y tallarín se llevan la palma. Nos hacemos con unos fideos de kilo y medio por 1.06 euros. También con lo único que no hay de Gallo, la pasta para canelones (1.06 euros) y para lasaña (1.34 euros), de la marca El Pavo.

Sólo nos queda por visitar una colección: 'Cuida tu hogar'. Aquí vamos a tener tarea y mucha. Compramos Fairy Lavavajillas Aloe de 500 mililitros por 1.75 euros, bolsas de basura Handy Bag (30 unidades) por 1.94 euros, dos estropajos de Scotch Brite por 1.94 euros, Wipp detergente líquido para 30 lavados (7.80 euros), suavizante líquido Vernel (2.88 euros), Sanytol de 750 mililitros (2,59 euros) y lejía con detergente de Estrella (1.75 euros).

Aún nos queda dinero, así que vamos a echarle un vistazo a las categorías. Como recomendación: no hacer caso a las imágenes adjuntadas en cada una de ellas como reclamo en todo momento. Cuando compramos, en la portada de la sección platos preparados una pizza te llama. No había justo en ese momento, aunque mirando la aplicación este viernes ya estaban disponibles. Lo mismo ocurrió con los snack. No había el jueves por la tarde, cuando se realizó la compra, nada de la marca Lays, que aporta la imagen, pero sí el viernes. 

Las dos secciones mencionadas anteriormente no tenían demasiado de lo que rascar cuando realizamos la compra. Al día siguiente, tenían un poco más. Son una empresa recién llegada, habrá que tener paciencia en algunos aspectos. 

Seguimos con la compra y vamos a por la fruta y la verdura. La recomendación en este caso es ir a la frutería. Hay una buena variedad, pero podemos encontrar mejores precios en el comercio del barrio. Además, no tenemos capacidad de elegir el peso de los productos que queremos. Aun así, compramos un cuarto de kilo de tomates cherry (1.50 euros) y una ristra de ajos (250 gramos por 1.33 euros).

En Huevos y Lácteos el único problema es que no hay huevos. Por lo demás, como se ha dicho antes, hay una gran variedad. 

La zona de Higiene y Aseo también cuenta con gran variedad de productos. Desde preservativos y lubricantes a geles hidroalcohólicos, pasando por pastas de dientes, enjuagues bucales, geles de ducha, champús, mascarillas para el pelo, desodorantes o cuchillas de afeitar. Nuestras elecciones son una loción para después del afeitado (6.35 euros), gel de ducha de 600 mililitros (3.17 euros) y pasta de dientes (1.75 euros).   

La decepción mayúscula nos la llevamos cuando accedemos a la zona de congelados. Allí encontramos únicamente helados de la marca Haagen-Dazs y cubitos de hielo. Por contra, en la zona de Despensa encontramos gran variedad de productos. Desde galletas a leche condensada, de mermelada a legumbres, de Yatekomo a tomate triturado. Es un auténtico cajón de sastre esta categoría, a su vez de las mayores que encontramos.

Viendo en esta última, nos damos cuenta de que nos hace falta algo más. Compramos pan rallado (0.83 euros) y aceite de oliva virgen extra (5.85 euros).

Es nuestro último paso, pero mirando la nevera hay algo que nos falta. Se trata de los quesos y algo de carne. Como no lo hemos visto en nuestro repaso por la web, vamos a ponerlo en el buscador.

Lo primero que ponemos es carne. La decepción es mayúscula. Hay cinco productos y tres de ellos son comida para animales (hay una buena variedad en lo que a productos para mascotas respecta, por cierto). Luego están los Yatekomo y un caldo de pollo de Gallina Blanca. Compramos este último producto, de 1 litro, por 1.94 euros

Compra de una de las bolsas.

Sólo nos queda el queso para cerrar la compra. Aunque no hay cuñas de queso, sí hay quesos en otras variantes. Nos hacemos con un rulo de queso de cabra El Pastor (1.94 euros) y queso rallado en polvo El Caserío (0.73 euros). Obviamente, con lo comprado trataremos de hacer una de las tres recetas que nos enseñó Juan Pozuelo cuando fuimos con él de compras. 

La espera

Una vez seleccionados todos los productos, es fácil hacer la compra. Metemos el número de tarjeta y no hay mayores problemas: pagamos los 60.54 céntimos (menos 10 euros de descuento por ser la primera vez que usamos la aplicación). Lo hacemos y, en teoría, la compra debe llegar en 10 minutos.

Dija, como ya hemos dicho, tiene contratados a sus repartidores. Además, la empresa señaló en un comunicado que "tiene como prioridad la sostenibilidad", por lo que está "invirtiendo en crear su propia flota de e-bikes (bicicletas) para garantizar entregas con 0 emisiones".

David Alonso Martínez, responsable del lanzamiento de Dija en España, apuntaba que llegan "para cambiar la manera en la que los consumidores compran dentro de una ciudad". Sin duda, esto es una revolución. Pero en una ciudad como Madrid, tardar menos de 10 minutos en un desplazamiento, tras preparar unas bolsas con productos, es complicado. 

Alonso Martínez comentaba en un comunicado que la empresa pretende "hacer la vida más fácil al consumidor, ofreciendo así una experiencia de compra donde puedes pedir a través de la aplicación móvil en menos de 60 segundos y te llegará a casa antes de que puedas darte cuenta".

Dos repartidores tuvieron que traer las bolsas a casa.

Es cierto que son muy rápidos. ¿Cómo lo hacen? Ellos explican que "en Dija utilizamos tecnología propietaria, incluyendo algoritmos propios de inteligencia artificial, sobre nuestras operaciones para ser cada día más eficaces".

Esperamos cinco minutos y nos llega un mensaje. "Tu Dija está de camino, llegamos en 8 minutos. Puedes hacer seguimiento de tu pedido aquí". Poco después, a los 4 minutos, un nuevo aviso: "¡Estamos de camino!".

Lo cierto es que nuestro Dija no llegó 10 minutos más tarde, sino 25. Es algo comprensible por el volumen de la compra. De hecho, al ir en bicicleta y tener que traer cuatro bolsas, tuvieron que acudir dos repartidores. Era obvio que el plazo de 10 minutos era prácticamente imposible de cumplir. 

A pesar de todo, Dija asegura que si la compra no se reparte en 10 minutos, el cliente recibe 3 meses de repartos gratuitos. 

Datos

Actualmente, Dija cuenta con una plantilla en España de más de 100 personas. Aunque opera exclusivamente en Madrid capital, la idea es expandir el negocio a las grandes ciudades de España como Barcelona, Valencia, Málaga y Sevilla con el paso del tiempo. Dija pretende tener 25 centros en las principales ciudades de España.

Llegada para conquistar el mercado de la compra online a domicilio, parece que aún falta mucho por recorrer para cumplir con los cánones que establece. Sobre todo, porque no puede sustituir a una compra media de la mayor parte de los consumidores: faltan, por ejemplo, productos cárnicos.

Además, el sistema de reparto en bicicletas le hace complicado trasladar grandes compras en tan corto espacio de tiempo. Ese podría ser otro de los obstáculos a la hora de conquistar a familias completas. 

España ha sido el segundo mercado en abrir operaciones como parte de su plan de expansión internacional. Dija espera tener 1.500 empleados en España en diciembre de 2021. Por el momento, en esta fase de expansión, Dija está buscando nuevos empleados, proveedores y también locales de entre 200 y 1.200 metros.