Massamagrell

Mientras Massamagrell, como tantas otras localidades valencianas, se preparaba para conmemorar el Día Internacional de la Mujer, José Manuel A. T., abogado de 51 años, aguardaba a su expareja para matarla. Urdió un perverso crimen machista para el 8 de marzo, cuando ella se disponía, de buena mañana, a desplazarse al trabajo.

Noticias relacionadas

Deshinchó una rueda del coche de la víctima, María Teresa L. P. (53), y aguardó hasta su llegada agazapado en su Dacia blanco, cuchillo en mano. Aprovechó entonces su confusión para asestarle, al menos, seis puñaladas, según relató a EL ESPAÑOL Francisco Gómez, alcalde de la localidad.

Un compañero de trabajo y varios vecinos lograron frenar al agresor. Pero la vida de la víctima pendía este lunes de un hilo en el Hospital Clínico de Valencia. Todo ocurrió en la calle Tirant lo Blanch del municipio. El estremecedor suceso quebró la calma habitual de la zona de adosados donde tenía el coche aparcado la víctima, que se vio sorprendida poco antes de las 8.15 horas de la mañana.

Los gritos se escucharon varias calles alrededor y, tras ellos, los ladridos de todos los perros del lugar. El estruendo despertó a todo el vecindario, pero el primero en auxiliarla fue un compañero de trabajo que, por suerte, había quedado con ella para compartir vehículo. La defendió como pudo, provisto de una llave de cruceta que halló en el propio coche.

Le golpeó con la herramienta de hierro hasta que logró reducirle, pero no pudo impedir las repetidas puñaladas en el abdomen que dejaron en estado grave a María Teresa. "Déjala, que la vas a matar", exclamaba su compañero de trabajo, según describió Caty, una de las vecinas que acudieron a ver qué ocurría. Ya separados, todavía amagaba con regresar y continuar con el apuñalamiento.

Intento de atropello

Otro vecino que presenció la brutal agresión intentó también frenar a José Manuel. Lo hizo desde su coche, por precaución ante el arma blanca. Avanzó hacia él para intimidarlo y trató incluso de atropellarlo. A su vez, varios ciudadanos más hicieron lo propio, armados con lo que encontraron: palos de escoba, paraguas...

Jairo y Vicent, otros dos residentes de Massamagrell, acudieron a la par. "La mujer ya estaba en el suelo en un charco de sangre", indicaron. Agentes de la Policía Local y de la Guardia Civil llegaron acto y seguido. Cuando se presentaron, José Manuel todavía empuñaba el cuchillo.

Tuvieron incluso que encañonarlo para que lo soltara, según relató Levante-EMV. Lo hizo ya sentado en el suelo, ensangrentado por los fuertes golpes en la cabeza, como se aprecia en la imagen. En el registro del vehículo encontraron también una catana y unos prismáticos, según precisó dicho periódico.

Todo apunta a un plan premeditado por parte de este abogado, que es a su vez exmilitar, destinado hace años en cuarteles de Valencia y Bilbao, según apuntó este lunes Las Provincias. La cabecera precisó también que la víctima rompió la relación con el agresor tras descubrir que tenía antecedentes por violencia machista hacia otras mujeres. "Habían estado juntos poco tiempo", indicó el alcalde.

Hospitalizada

Ante la gravedad de las heridas, la propia Guardia Civil trató de frenar la hemorragia y trasladó a la víctima a un centro médico. Posteriormente, un equipo del SAMU se la llevó en una ambulancia de Soporte Vital Avanzado hasta el Hospital Clínico de Valencia.

A su vez, José Manuel, que presentaba varios cortes, fue trasladado en una ambulancia de Soporte Vital Básico al mismo centro sanitario que María Teresa. Posteriormente fue detenido. La Guardia Civil ha abierto una investigación para esclarecer las circunstancias de la agresión.

El municipio quedó sumido en la consternación. La concentración prevista por el 8M a las 12.00 se convirtió en un acto de repulsa contra la brutal agresión, que fue condenada hasta por Pedro Sánchez. "La respuesta solo puede ser acelerar la agenda feminista", declaró el presidente del Gobierno.