Murcia

Joaquín se desplazó este sábado desde Guadalén a Linares para comprarse unas botas de fútbol nuevas para seguir clavando goles con el Club Deportivo Vilches-Coosur. Esa tarde de compras terminó afectando a la salud a este joven porque acabó en el Servicio de Urgencias, a causa del impacto de un cartucho con postas que disparó un policía nacional. “Estuvo en la hora y el lugar equivocado”, se lamenta Paqui sobre la mala suerte que tuvo su hermano al convertirse en una víctima colateral de la manifestación que cientos de personas protagonizaron ese sábado, para exigir Justicia para Carlos -el linarense apaleado por dos miembros del Cuerpo Nacional-.

La manifestación del sábado transcurrió marcada por los disturbios que protagonizaron muchos de los asistentes: arrancando señales de tráfico, rompiendo marquesinas, quemando contenedores... Todo ello obligó a los agentes a emplearse a fondo para reestablecer el orden en la ciudad y durante el operativo, la plantilla de la Comisaría de Linares tuvo que recibir el apoyo de decenas de efectivos llegados de Úbeda, Andújar, Jaén y Granada.

Las calles de Linares se convirtieron en el escenario de una auténtica batalla campal. Los funcionaros iban equipados con escopetas Franchi del calibre 12, que están habilitadas para ejecutar tres acciones: lanzar salvas, el ruido de una detonación para causar un efecto disuasorio; disparar pelotas de goma o cartuchos con postas -poyectiles esféricos-. A lo largo de los enfrentamientos que se produjeron con los manifestantes, algún policía empleó munición real y mandó al hospital a Joaquín que ni siquiera se estaba manifestando. Tan slo pasó por una calle donde hubo incidentes.

“Hay una investigación abierta por el uso de postas”, tal y como confirman fuentes del Cuerpo Nacional a EL ESPAÑOL. “Nunca se dispara con fuego real en una manifestación y se está investigando cómo se pudo utilizar munición: intuimos que hubo un fallo porque los cartuchos son muy diferentes de las pelotas”.

La familia de Joaquín todavía trata de recuperarse del susto que padecieron cuando se enteraron de que el joven delantero del Club Deportivo Vilches-Coosur había ingresado en el Hospital San Agustín: “Pienso que cometieron un error muy grave porque le pudo costar la vida a mi hermano”, reflexiona Paqui. “Si el cartucho le llega a dar en otro sitio, no lo tenemos aquí ahora mismo”.

Esta joven, de 19 años, habla en nombre de su hermano y sus padres porque ellos ahora mismo prefieren no hablar porque están nerviosos por lo sucedido: “Son días difíciles”. El deportista, de 21 años, reside en la pedanía vilcheña de Guadalén, pero tiene familia en Linares y quedó con una prima para tomar café antes de irse de compras. “El coche lo aparcó en la Piscina de Benidorm y después de estar de tiendas, para regresar a su vehículo pasó por una calle próxima a la Comisaría”.

El entorno de las dependencias policiales fue uno de los puntos calientes de las protestas que se vivieron este sábado, debido a que allí están destinados el agente de la escala básica, Manuel, y el subinspector, José Luis, que apalearon brutalmente al linarense Carlos. “Mi hermano iba a por su coche cuando escuchó a un montón de gente que llegaba corriendo a su altura: Joaquín, del susto, corrió instintivamente y notó un disparo en la pierna. Primero pensó que era una bola de goma”.

Policías nacionales detienen a una persona durante las protestas.

El buen estado de forma de este futbolista y la adrenalina le permitieron correr hacia su vehículo hasta que la pierna no le respondió. “Pudo recorrer unos doscientos metros hasta que notó que no podía seguir: se miró el muslo derecho y vio que le habían disparado con un cartucho con postas: los mismos que usan para matar a los marranos”, ejemplifica Paqui.

“Joaquín se sentó en el suelo, junto a una cochera, una muchacha le vio sangrando, empezó a auxiliarle y llamó a una ambulancia”. Esta joven aporta a EL ESPAÑOL un vídeo que recoge la herida de munición que el joven presentaba en el muslo derecho y cómo la gente se empieza a acercar a él para prestarle ayuda. “Hay que taponar la herida”, subraya una mujer pidiendo que le hagan un torniquete.

Posteriormente, esa grabación la subió Paqui a su cuenta de Instagram para denunciar los sucedido y hasta ahora suma más de 26.000 visualizaciones. “Mi hermano solo fue a Linares a comprarse unas zapatillas de fútbol, no estaba manifestándose, ni mitiendo gresca, no es un niño probemático”. Prueba de ello es que con solo 21 años acaba de montar una empresa dedicada a la construcción, lo que alterna con el fútbol, ya que anteriormente militó en las filas del histórico club Real Jaén y ahora juega en Primera Andaluza con el Club Deportivo Vilches-Coosur.

- Paqui: ¿En qué estado se encuentra su hermano?

- Está muy nervioso, no quiere hablar del tema ni tampoco recordarlo. Le dieron con un cartucho de postas que lleva ocho o nueve balines: Unos balines de la posta se le quedaron dentro y otros le traspasaron la pierna: tenía heridas de entrada y salida del plomazo que recibió. Este lunes seguía hospitalizado en Linares porque tiene seis balines en el muslo de la pierna derecha y otros dos en la pierna izquierda. El cirujano le está valorando para ver si le opera o no. De momento, le están dando medicación porque le han salido coágulos de sangre.

- ¿La Policía Nacional se ha puesto en contacto con Joaquín o con su familia?

- La misma noche del sábado que hospitalizaron a Joaquín, acudieron unos policias a ver cómo se encontraba mi hemano y nos dijeron que todo había sido un lamentable error. Nos explicaron que el sábado se vivió una situación extrema en Linares y echaron mano a la munición que había y puede que alguna tuviese balines, pero que fue un error y que a lo mejor se mezclaron los balines con las pelotas de goma. Ellos no pretendían utilizar esa munición.

- ¿Su familia piensa ejercer acciones legales?

- Lo vamos a denunciar: todo está en manos de abogados. Los policías nacionales nos dijeron que si queríamos denunciar ellos asumían la responsabilidad.

Este diario ha tenido acceso a fotografías que demuestran el alcance de las heridas que padece Joaquín. El joven empresario actualmente está postrado en una cama del centro hospitalario linarense donde luce un aparatoso vendaje en la pierna derecha. “Es un chico que está fuerte y que hace mucho deporte: por suerte eso le ha ayudado”, subraya aliviada Paqui porque todo ha quedado en un gran susto.

Disturbios en Linares.

Este diario ha podido saber que Joaquín no fue el único que este sábado sufrió heridas de munición causadas por alguno de los policías nacionales desplegados en Linares. En concreto, otra mujer sufrió el impacto de un cartucho con postas detonado por una escopeta Franchi -del calibre 12-.

La mujer también ingresó en el Hospital San Agustín para que se les extrajeran los perdigones. El comisario jefe provincial y el comisario de Linares se desplazaron hasta el centro hospitalario para entrevistarse con la herida y posteriormente se les comunició el caso de Joaquín. Este asunto ha generado una gran polémica entre los vecinos y en redes sociales critican el uso de munición en una manifestación con civiles.

La investigación policial sigue abierta para tratar de esclarecer qué fallo en el operativo organizado para contener las protestas. Todo ello después de que haya trascendido que dos ciudadanos resultaron heridos porque algunas escopetas se cargaron con cartuchos de postas, en vez de usar pelotas de goma o salvas.