Murcia

No están a la altura de su uniforme. Dos miembros de la Policía Nacional destinados en la Comisaría de Linares, un subinspector coordinador de servicios y un agente de la escala básica, han agredido brutalmente a un vecino y a su hija menor de edad en la terraza de la cafetería La Galería. “Los policías iban de paisano y se notaba claramente que iban bajo los efectos del acohol”, tal y como aseguraba a EL ESPAÑOL el autor de uno de los vídeos de la paliza que se ha viralizado y que ha provocado que hasta el Consistorio linarense emita un comunicado denunciando lo sucedido.

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Desde el Ayuntamiento de Linares condenamos enérgicamente la brutal agresión cometida esta tarde contra un vecino de la ciudad y exigimos que se actúe con contundencia contra una actitud que ensucia la imagen de un Cuerpo que siempre ha velado por la seguridad de los linarenses”, según ha reflejado la Administración local en el citado comunicado. Fuentes policiales han confirmado a este diario que “se ha abierto una investigación” sobre los dos agentes para aclarar las circunstancias de la pelea que han protagonizado donde apalean a un ciudadano y llegan a agredir a su hija de 14 años.

De la investigación se harán cargo en la Comisaría de Jaén”, han avanzado las citadas fuentes. “La Jefatura está tomando medidas a raíz del vídeo: parece que tuvieron un encontronazo con este señor, comienzan dándose empujones, pero los compañeros pierden las formas”. La pelea que está en la diana de una investigación se ha producido, según estas fuentes, “después del cierre de la hostelería decretado a las seis de la tarde para evitar la propogación del coronavirus”.

Los implicados son un subinspector, natural de Granada, y un agente de la escala básica, natural de Linares. Los dos son compañeros de turno y hoy se fueron a tomar algo juntos. “Eran casi las seis y media de la tarde”, según ha relatado un testigo de la agresión. “Había un charco de sangre impresionante”. Ese era el resultado de una agresión salvaje recogida en diversos vídeos, uno de ellos de seis minutos que obra en poder de EL ESPAÑOL, de contenido explícito, porque el agente y el subinspector no paran de propinar puñetazos al padre de la menor.

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La violencia es desmedida y le siguen pegando al ciudadano a pesar de que ha caído al suelo. “El hombre terminó en una ambulancia porque perdió el conocimiento”, precisa este testigo. “No ha sido una simple pelea: se les ha ido de las manos a los compañeros”, admiten las citadas fuentes policiales. Hay un momento en el que los clientes de la cafetería La Galería -situada en la calle Espronceda- tratan de mediar frenando a los agentes, pero estos les esquivan y van a por el ciudadano mientras un familiar y su hija menor de edad tratan de evitar que reciba un puñetazo tras otro.

El origen de la agresión ha sido una supuesta discusión por un encontronazo físico fortuito: “El cuñado del agredido me ha dicho que su familiar ha chocado con el agente de la escala básica, le ha dado con el hombro, y el policía nacional le ha dicho: ‘Ya vamos 1 a 0’. Entonces el hombre le ha respondido: ‘Pues habrá que encontrar la manera del desempate’. Y entonces ha sido cuando se han liado a porrazos”. Como se recoge en los vídeos, ni la intermedación de otros clientes, ni de los camareros del local, han impedido que los funcionarios volviesen a por el hombre. “Han ido corriendo a por él y ha sido cuando le han dejado en el suelo sin conocimiento”.

“¡Papá, papá!”

Tal era el grado de agresividad de los funcionarios públicos que en las imágenes se aprecia con claridad como le siguen pegando cuando el hombre ha caído contra la acera. Su hija, menor de edad, llega gritando “¡papá, papá!”, tratando de socorrer a su progenitor, pero recibe un tortazo en el rostro del subinspector de Policía Nacional. “Le han pegado un puñetazo a la hija del agredido y hay un vídeo que lo recoge”.

Posteriormente, pasan a pelearse los dos funcionarios públicos por ver quién seguía golpeando al hombre que yace sobre la acera con el rostro totalmente ensangrentado. A partir de ese momento, los testigos han comenzado a reclamar la presencia de la Policía Nacional, la Policía Local y una ambulancia. Todo ello, mientras el subinspector grita “¡fuera, fuera, hijo puta!”. Lo hace contra todo aquel que trata de acercarse a su compañero para que deje de golpear a la víctima además de socorrerla, incluso amaga con perseguir a la carrera a los testigos.

“¡Hijo puta!”, le grita el agente de escala básica al hombre al tiempo que no para de darle puñetazos en la cabeza. De fondo, se escuchan los alaridos de dolor de la hija del agredido: "¡Qué le han hecho a mi padre!”. Este testigo critica que cuando otros policías nacionales han llegado a la calle Espronceda no han detenido a sus compañeros en la Comisaría de Linares implicados en la agresión. “Ellos han protagonizado un abuso de la autoridad porque eran dos contra uno y encima se estaban mofando de la gente, estaban bailando y gritándole a los ciudadanos”.

Conversación surrealista

Todo ello viene recogido en las grabaciones de los testigos que comiezan a agolparse en la zona de la agresión y empiezan a menospreciar a los funcionarios autores de la paliza. “¡Sinvergüenza! ¡Eres un sinvergüenza pegándole a los menores!

El cuñado del hombre que ha sufrido la paliza se acerca a un policía nacional, móvil en mano, y comienza a grabar al subinspector al tiempo que pide a los funcionarios que le sometan a un control de alcoholemia. Así lo recoge el diálogo siguiente de uno de los vídeos que tiene EL ESPAÑOL:

Familiar del agredido: Señor agente, perdone, por favor, yo quiero que a este señor le hagan la prueba de alcoholemia.


Subinspector de la Policía Nacional: Me vas a hacer un huevo de pato, así de gordo, como el sombrero de un picador. Lo que tú digas no se va a hacer aquí: ¡A ver si lo entiendes!".

Familiar del agredido: Este señor y otro policía nacional le han puesto así la cara a mi cuñado y le han pegado a mi sobrina, que sólo tiene 14 años.

Subinspector de la Policía Nacional: Efectivamente. Nos ha buscado la boca y la ha encontrado. Es un listo. Tú y el otro. Los dos sois unos listos.


Familiar del agredido: Le has pegado a mi sobrina de 14 años.

Subinspector de la Policía Nacional: Le hemos pegado porque se ha metido donde no tenía que meterse. Le hemos pegado a todo el mundo.

Familiar del agredido: Señor agente. ¿Dónde puedo poner la denuncia con ellos en la Comisaría? ¿Puedo ponerla en la Policía Local?

Policía Nacional movilizado: Usted puede ir a denunciar a la Comisaría, al juzgado o a la Policía Local. Donde usted considere. Le ruego que continúe transitando porque no podemos estar reunidos más de cuatro personas (por las restricciones de la Covid).

Para este sábado se ha convocado a través de las redes sociales una protesta frente a la Comisaría de Policía Nacional de Linares, a partir de las ocho de la tarde. El Ayuntamiento en el comunicado que ha emitido subraya que “esperamos que se tomen las medidas disciplinarias y de cualquier otra índole que sean necesarias para que los agresores no puedan volver a cometer un acto violento como el sucedido”.

La Administración local está “en continua comunicación para conocer el estado de la persona agredida, a quien mostramos nuestro más absoluto apoyo y solidaridad, así como a sus familiares”. Fuentes policiales acaban de confirmar a EL ESPAÑOL que el subinspector y el agente de la escala básica han sido detenidos por la agresión ocurrida en la terraza de la cafetería.