Un grupo de turistas está disfrutando de una apacible y calurosa mañana de julio en las paradisíacas playas vírgenes del Parque Regional de Calblanque. De repente, el baño y los juegos a pie de arena se interrumpen. Todo el mundo presta atención a una embarcación que se aproxima a toda velocidad a la costa: a bordo viajan más de una decena de tripulantes. Los veraneantes pronto se percatan de que se trata de una patera: es una de las 31 embarcaciones que formó parte de la expedición que en menos de 24 horas tomaron las costas murcianas dejando a 454 de inmigrantes irregulares: la mayor oleada de pateras que ha recibido este año la Región de Murcia.

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En la grabación a la que ha tenido acceso EL ESPAÑOL se observa cómo uno de los tripulantes va sentado en la proa de la embarcación enfocándose con el móvil para inmortalizar con un vídeo, en modo selfie, su llegada a suelo español desde las costas de Argelia. Nada más tocar tierra el resto de ocupantes de la embarcación se lanzan al agua para comenzar a correr con sus humildes pertenencias metidas en bolsas de plástico.

En solo dieciséis segundos quedan plasmados el riesgo y la desesperación del viaje que emprenden los inmigrantes desde Argelia para lograr el sueño europeo: la primera etapa es llegar a Murcia y la siguiente atravesar España para establecerse en Francia. Un miembro de la Guardia Civil que ha participado en el operativo que lidió este viernes con esta oleada de pateras en el litoral murciano explica a este diario que las pateras “no procedían de un barco nodriza”.

20 litros de gasolina

El mencionado guardia civil precisa que “en la mayoría de los casos han utilizado gomas, sin casco rígido, y han cubierto de un tirón rutas de 200 kilómetros para llegar a las costas murcianas porque en las embarcaciones que interceptamos nos percatamos de que iban equipadas con varios bidones de combustible”. Este diario ha tenido acceso a varias fotos en las que se aprecia que llevaban en algunos casos hasta siete bidones, cada uno, con capacidad para veinte litros de gasolina.

Imagen de las gomas, sin casco rígido, en las que los inmigrantes irregulares cubrieron más de 200 kilómetros desde las costas africanas.

“Esas gomas pesan poco y han puesto en riesgo su vida al sobrepasar ampliamente el peso que pueden soportar porque al número de tripulantes, que excedía el máximo, también hay que sumarle el peso del combustible que transportaban”, detalla de forma didáctica este agente de la Benemérita. “Es increíble que hayan metido hasta dieciséis tíos en una misma embarcación para cubrir esas distancias”. En algunos casos llegaban a tierra, de madrugada, deshidratados y hambrientos. En otras ocasiones lo hacían a plena luz del día y con embarcaciones similares a las que usan los narcos para introducir hachís en suelo español.

La oleada de pateras se produjo en veinte horas, en cascada, a lo largo de diversos puntos del litoral murciano: Mazarrón (playa de Isla Plana), La Unión (playa de Portmán), Águilas y Cartagena (playas de Calblanque y Cabo de Palos). De momento, la Consejería de Salud ha confirmado 14 casos positivos de coronavirus entre los 454 inmigrantes irregulares que han llegado este fin de semana, la mayoría de nacionalidad argelina. Esta oleada casi pulveriza en un día el récord de inmigración irregular que registró la Región de Murcia cuando en la primera quincena de octubre de 2017 llegaron por mar 520 ciudadanos africanos.