La pesadilla de Silvia Romano comenzó el 20 de noviembre de 2018. En ese momento, esta joven de 25 años se encontraba en la pequeña aldea de Chakama, una zona rural en la costa de Kenia. Había viajado hasta allí para trabajar con la ONG África Milele en un proyecto de menores abandonados. 

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De repente, un grupo terrorista con un furgón llegó a la aldea. De él descendieron tres hombres armados que hicieron arrodillarse a la gente y les robaron el dinero. Después, fueron a por la cooperante italiana. Se encontraba dentro de un pequeño recinto con otros niños, cuando la raptaron e hirieron a una mujer y unos menores que le acompañaban. Desde entonces, hasta este sábado, nadie volvió a ver a la joven

El pasado viernes, año y medio después de que fuese raptada, vendida a terroristas, obligada a casarse y llevar velo, el primer ministro italiano Giuseppe Conte anunciaba la noticia de su liberación: "¡Silvia Romano ha sido liberada! Llegará mañana a Italia". 

La cooperante italiana, en su viaje en Kenia.

Al poco tiempo de su secuestro, el foco se ponía sobre islamistas somalíes porque los asaltantes hablaban el idioma somalí y vestían a la manera de ese país. Más tarde, se supo que estos últimos habían vendido a la joven a los Shababs, los extremistas islámicos que operan en África Oriental, un grupo terrorista aliado de Al Qaida. Tres de los autores materiales del secuestro ya fueron arrestados y están siendo juzgados en Kenia

Un año después del suceso, en septiembre de 2019, Il Giornale destacaba, citando fuentes de inteligencia italianas, que la joven se encontraba en poder de islamistas radicales que la habrían obligado a sacarse y llevar velo. 

Operación

Durante año y medio, los servicios de inteligencia de Italia (Aise) han trabajado sin descanso para la liberación de la joven cooperante. Una operación especialmente complicada por el propio territorio, ya que resulta difícil una una intervención occidental. De este modo, se buscaron otros canales para conseguirlo, utilizaron los servicios secretos y se buscaron contactos y posibles negociaciones con los secuestrados. Todo ello, sin descartar la posibilidad de pagar un alto rescate

Fue precisamente la noticia de su matrimonio con un islamista radical la que dejó entrever que los servicios secretos ya habían establecido un canal de contacto con los secuestradores. Su liberación, según fuentes de inteligencia, recogidas por Abc, se produjo gracias a "un trabajo de campo muy complejo» dirigido por el general Luciano Carta, con la colaboración de los servicios secretos turcos y somalíes. Silvia Romano aún estaba en manos de Al Shabab, cuando los servicios secretos italianos intervinieron en la noche del viernes al sábado, a 30 kilómetros de Mogadiscio, en un área reducida y en condiciones extremas por las inundaciones de los últimos días.

La joven ha expresado su alegría por la liberación: "He sido fuerte. Resistí". "Está bien y en forma. Obviamente, se encuentra fatigada por el cautiverio, pero está bien", ha manifestado, Raffaele Volpi, el presidente de Copasir, el comité parlamentario que supervisa los servicios secretos.

[Más información: El secuestro de Silvia, la joven liberada tras 18 meses raptada en Somalia: así se convirtió al islam]